Argentina, sede virtual del Mundial de Escritura.

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La competencia, que obliga a los participantes a escribir a diario durante quince días, convocó en su primera edición en abril a 2.500 escritores de 37 países.

Cuando se desató la pandemia de la covid-19, escritores de distintos países coincidieron en lo difícil que les resultaba sentarse frente a la computadora para crear algo nuevo. Más complicado parecía aún para aquellos que daban sus primeros pasos y ni siquiera tenían construido el hábito. En medio de esa parálisis colectiva, el escritor y editor argentino Santiago Llach convocó el pasado abril un Mundial de Escritura al que se anotaron más de 2.500 personas de 37 países. La única condición era escribir a diario durante dos semanas. Si alguno de los participantes no lo hacía, se penalizaba a su equipo. Ante el éxito inicial, este martes se lanzó la convocatoria al segundo Mundial, que se jugará la primera quincena de julio y tendrá como árbitros al español Javier Cercas, la argentina Mariana Enríquez y el estadounidense Jonathan Lethem. Los organizadores aspiran a duplicar la participación del primer torneo y que crezca el número de inscritos de otros países de habla hispana.

“El Mundial es una mezcla de competencia y de solidaridad para incentivar la escritura y ayudar a vencer la página en blanco. En esos quince días los participantes escriben al menos 3.000 caracteres diarios y tienen ahí una base sobre la que trabajar más adelante”, cuenta Llach, volcado desde hace años en la docencia de talleres literarios. “El otro objetivo, para la gente más principiante, es mostrarles que pese a que muchas veces el trabajo de escritura se origina de una forma introvertida, es fundamental e inevitable que haya contacto con otras personas para el crecimiento”, agrega.

La competencia se juega en equipos de entre ocho y trece jugadores, de cualquier nacionalidad. Algunos se inscriben en bloque, con una camiseta e identidad ya definidas, pero es también posible anotarse en solitario y pasar a formar parte de algún equipo incompleto. Quedarse sin escribir un día resta efectividad al conjunto y complica las posibilidades de alzarse con la copa y clasificarse para el próximo torneo. Quienes no cumplan con el desempeño mínimo exigido —3.000 caracteres — durante varios días consecutivos serán descalificados.

En este segundo Mundial hay que escribir a diario sobre una consigna dictada por alguno de los escritores invitados. El británico Nick Hornby, la mexicana Guadalupe Nettel, el chileno Alberto Fuguet, la española Luna Miguel, el brasileño Joca Reiners Terron, la peruana Katia Adaui, el dominicano Frank Báez y las colombianas Carolina Sanín y Powerpaola son los internacionales convocados, mientras que representan a Argentina Pedro Mairal, Camila Fabbri, Florencia Etcheves, Hilario González e Ivana Soto. Esta última, de 37 años, fue la ganadora de la competencia inaugural con el relato La casa.

“Al principio me costó muchísimo sentarme a escribir cualquier cosa, incluso un mail”, admite Fabbri, autora de El día que apagaron la luz. “Pero asisto a un taller de crónica con Leila Guerriero y después ya empecé a agilizar un poco la pluma y a escribir”, añade. “Me parece algo lindo generar y escribir consignas porque te mantiene activo en una circunstancia que nos tiene descorazonados, en esta pandemia en la que está todo tan detenido”, cuenta sobre la invitación que recibió de Llach.

“Elegir una falla propia y contarla”, “Lista de veinte personas que conozco. Cinco líneas sobre cada una”, “Un triángulo amoroso” fueron algunas de las consignas del primer Mundial. Como entonces, cuando termine la fase de escritura, comienza la de selección: cada conjunto debe postular a su mejor jugador con un texto. Un pre-jurado selecciona a los diez finalistas y el jurado decide entre ellos quién se lleva la copa.

En la pasada edición, las mujeres coparon el podio y también la selección final. Detrás de Ivana Soto, quedaron Elena Vinelli con Aycila y Josefina Gómez con Hoy te tengo cariño, quien fue también la más votada por el público. Los ganadores obtendrán una suscripción al club de lectura Pez Banana o compras de diez, seis y tres libros. También se premiará a los mejores sub-18 en su categoría. (Por MAR CENTENERA para El País)

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