Argentina en semifinales con un Dibu gigante

Empató con Holanda 2 a 2, volvió a empezar y ganó en los penales gracias a otra actuación brillante de su arquero.

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El conjunto de Lionel Scaloni pasó de tenerlo todo a no tener nada por el doblete de Wout Weghorst, pero el equipo no claudicó, reaccionó y venció 4-3 a Países Bajos en los tiros desde los doce pasos para jugar las semifinales del Mundial Qatar 2022.

(Desde Doha, Qatar) Noche de sufrimiento en Lusail. Ayer les dije que estaba buenísimo ser optimista, creer en el equipo y había que ir confiado porque Argentina tiene argumentos para que uno vaya detrás del equipo, pero era el primer rival en serio que tenía por delante. Si bien el equipo logró maniatarlo con un buen esquema táctico y jugándole de igual a igual -casi en espejo en muchos lugares de la cancha-, había individualidades, jerarquía y riqueza del otro lado, motivo por el cual no se podía soslayar lo que hacía el de enfrente. Por eso les decía que había un rival grande enfrente. No porque fuera un equipazo, pero tenía jugadores destacados individualmente y, seguramente, iban a vender cara su derrota como lo hicieron.

La Selección Argentina venció a Países Bajos por penales y se clasificó para las semifinales del Mundial de Qatar.

El diario Marca de España sobre el pase de Argentina a semifinales del Mundial.

 

Argentina arrancó bien el partido con un buen esquema que tuvo tres defensores y dos laterales, que incluyeron una buena pelea de Molina y Acuña contra Dumfries y Blind. Ganaron los argentinos; los neerlandeses terminaron preocupándose mucho más por ellos. De hecho, el buen trabajo de Molina pasando permanentemente el ataque le abre una gran posibilidad a Lionel Messi con un pase genial para que Molina, pisando el área por primera vez en esta Copa del Mundo, terminé definiendo como un avezado delantero.

El desahogo de la Selección tras los penales. Foto: Fernando de la Orden / Enviado Especial.

El desahogo de la Selección tras los penales. Foto: Fernando de la Orden / Enviado Especial de Clarín (Gentileza)

Hoy fue clave que Scaloni lo libere. El entrenador le decía que fuera al ataque. Hoy, fue ese Molina del Atlético Madrid y no el que habíamos visto en el torneo: atado, replegado, mucho más pensando en la parte defensiva que en la ofensiva.

Scaloni ganó desde lo táctico. Argentina arrancó ganando en el primer tiempo. Le costaba poner jugadores mano a mano contra el arquero rival y lo logra con esa muy buena acción de Molina y Messi. A partir de ahí, el control del partido con el ingreso de Paredes por De Paul, porque Argentina manejaba el encuentro y el técnico saca a un jugador que venía tocado. Luego de eso, llega el gol de Messi y, con el 2-0, se permite unos cambios más: el descanso para Julián Álvarez, la salida de Acuña para el ingreso de Tagliafico y un equipo más fresco.

Messi encabeza el festejo de los jugadores argentinos (Fuente: AFP)

Lo que no estaba en los planes de nadie es que el futbolista que reemplazó a Memphis Depay a los 78 minutos, Wout Weghorst, convirtiera el agónico descuento a siete de los 90. Y cuando parecía que ya no había tiempo para nada más y la Argentina terminaría sufriendo dentro del tiempo reglamentario, Weghorst encuentra el segundo en el minuto 11 de adición en el complemento. Allí, a volver a empezar.

Las dudas, la frustración, el golpe, el costado anímico que uno no sabe cómo está en ese momento y cómo puede repercutir en el futbolista que lo tuvo todo y, de repente, no tenía nada.

Lo bueno de Argentina es que la pasó mal con momentos de zozobra y sofocón porque no jugó bien en el primer tiempo de la prórroga. Fue una continuidad del golpe del empate sumado al sentimiento de injusticia por el tiempo que se adicionó (5 minutos en el primer tiempo y 12 en el complemento).

Louis van Gaal junto a Edgar Davids, otra vez víctima de la Argentina. Foto: EFE/EPA/Mohamed Messara.

Louis van Gaal junto a Edgar Davids, otra vez víctima de la Argentina. Foto: EFE/EPA/Mohamed Messara.

Argentina mostró que estaba vivo en el segundo tiempo del suplementario con la jugada de Enzo Fernández que pega en el palo y una mediavuelta de Lautaro Martínez que tapa el arquero Andries Noppert. El equipo mostró que estaba fuerte para dar pelea desde lo anímico.

Ya en los penales, les dije a unos compañeros que Argentina iba a ganar porque tiene a su Messi en el arco para los penales y ese es el motivo por el cual el equipo argentino empezó a ganar porque es tan bueno como el mejor de los nuestros. El arquero tiene que ser estelar para que un equipo sea campeón. Argentina lo tiene y aparece cuando el equipo lo necesita. Lo necesitó en los penales, atajó los primeros dos y Emiliano Dibu Martínez le dio la tranquilidad que el equipo ya había encontrado en el último tramo de partido. También la encontró con Lautaro Martínez, él necesitaba más que nadie convertir el gol que le permite a Argentina meterse en las semifinales.

Lionel Messi y su festejo a lo Topo Gigio tras el 2-0 parcial. Foto: EFE/EPA/Abir Sultan.

Lionel Messi y su festejo a lo Topo Gigio tras el 2-0 parcial. Foto: EFE/EPA/Abir Sultan.

En esta instancia no estará, increíblemente, Brasil (todos lo daban como favorito, pero nunca vi ese equipo arrollador que describía la mayoría). Sí estará Croacia, un rival conocido porque lo enfrentamos en el último Mundial, es el último finalista de la pasada Copa del Mundo y que tiene “viejitos piolas” que juegan muy bien. Eso será materia de análisis en los próximos días.

Hoy es algarabía y festejo porque Argentina vuelve a estar entre los cuatro mejores equipos del mundo. Tuvo que pasar solamente el Mundial de Rusia 2018 para que vuelva a meterse en el selecto grupo de los cuatro.

Argentina, en la previa de los penales que definieron el partido. Foto: PATRICIA DE MELO MOREIRA / AFP.

Argentina, en la previa de los penales que definieron el partido. Foto: PATRICIA DE MELO MOREIRA / AFP.

Argentina le ganó a Países Bajos y es uno de los mejores cuatro equipos del mundo

Argentina le ganó a Países Bajos en los penales y jugará la semifinal del Mundial contra Croacia

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