Delpo brilló ante Coric y ya está en cuartos.

Le ganó al croata 6-4, 6-3 y 6-1 en el US Open. Ahora deberá enfrentar al local John Isner.

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Juan Martín Del Potro no tuvo fisuras y se metió en cuartos de final del US Open.

Con autoridad, Juan Martín Del Potro venció al croata Borna Coric y se metió entre los ocho mejores del Abierto de los Estados Unidos. Fue un clarísimo triunfo del argentino, que lo resolvió en sets corridos por 6-4, 6-3 y 6-1. En la próxima ronda, y sin haber cedido un sólo set en el torneo, se enfrentará al local John Isner, que había vencido más temprano al canadiense Milos Raonic.

Ya en el primer game de saque de Coric, Delpo tuvo la chance de quebrar y poner el partido a su favor, pero se le escapó. Aunque no demoraría mucho en conseguirlo. Al croata le costó cada juego con su servicio, a diferencia de un tandilense que estuvo muy sólido, cometió pocas faltas y ganó un alto porcentaje de los puntos que jugó con el primer saque (76%).

Ahí estuvo la diferencia, porque el número 3 del mundo dispuso de 7 puntos de quiebre y sólo otorgó uno, aunque Coric lo aprovechó y por eso se recuperó hasta el 4-4 cuando había llegado a estar 4-1 abajo.

Sin embargo, al joven europeo (21 años) le pesaron la bola y el brazo en el momento más caliente y Del Potro, luego de cuatro oportunidades de set, se quedó con el parcial 6-4.

El segundo set tuvo una paridad mayor, aunque Del Potro siempre se mostró como el de mayor aplomo. Otra vez quebró pronto (para ponerse 3-1) y sacó ahí una luz que sería determinante, porque al cabo esa sería la única posibilidad que tendría de hacerlo.

Porque Delpo confirmaría el quiebre, se pondría 4-1 y Coric ya no tendría chance alguna: el argentino no le dio ni una posibilidad para romperle el servicio en todo el transcurso del set.

Para peor de males, el croata tuvo que pedir trainer en el 5-2 por una dolencia en su cuádriceps derecho. Sin embargo, pudo volver, aunque poco pudo hacer ante la altísima efectividad del servicio de la Torre de Tandil, que jugó 23 de 29 puntos con el primer saque.

Del Potro no bajó la intensidad en ningún momento y, de hecho, resolvió el pleito en la última manga todavía con mayor jerarquía. En este último tramo, su saque prácticamente no tuvo oposición por parte del joven Coric. Le bastó con 13 saques, 11 de ellos los jugó con el primero, y con agresividad le arrebató al rival otras seis chances de quiebre, de las cuales aprovechó dos.

Así, pulverizó al prometedor Coric y se metió en cuartos de final.

En la próxima ronda, Del Potro enfrentará a John Isner, a quien aventaja 7-4 en el historial y con quien repartió una victoria por lado en esta temporada: en el Masters 1000 de Miami, en una superficie como la del US Open, fue triunfo del estadounidense (6-4, 6-7 y 6-4); en Roland Garros, donde el saque del número 11 del mundo pierde mucha potencia, fue triple 6-4 para el argentino.

Pero Isner no sólo es uno de los bombarderos del circuito; también es protagonista de una de las historias más particulares de este último Grand Slam de 2018: está a punto de ser papá y ya blanqueó que, en caso de que su bebé nazca un día que le toque jugar, dejará de lado el tenis.

“Jugaría si me las arreglara para ir (a conocer al nuevo integrante de la familia) y volver. Si fuera un día de partido, no sería posible. No me voy a perder el nacimiento”, aseguró plenamente convencido de lo realmente importante en la vida. Aunque tampoco quiso pensar mucho más allá: “Veremos. Es algo que no puedo controlar”.

De todos modos, su esposa, Madison McKinley, tiene fecha probable de parto el 22 de septiembre, de modo que si el bebé nace en término, Isner no tendrá problemas en acompañarla.

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