Delfina Pignatiello hizo historia en Lima 2019.

Ganó tres medallas doradas en competencias individuales. La nadadora argentina de 19 años, de enorme futuro, se convirtió en la deportista más destacada de estos Juegos Panamericanos, y será la abanderada en el cierre de los mismos.

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Delfina Pignatiello ganó una carrera para el infarto e hizo historia en los Panamericanos al sumar tres medallas doradas para la Argentina, en competencias individuales.

La joven de 19 años se quedó con la medalla dorada en los 1500 metros en una pelea mano a mano con la chilena Kobrich. Es la primera vez en la historia que una nadadora logra tres oros en un Panamericano.

La nadadora argentina Delfina Pignatiello escribió su nombre en la historia grande del deporte en este país: logró la medalla dorada en los 1500 metros –su prueba preferida– en una infartante batalla contra la chilena Kristel Kobrich.

La joven de 19 años sumó la tercera presea de oro en estos Juegos Panamericanos de Lima y se transformó en la primera nadadora en la historia del país en sumar esa cantidad de primeros puestos.

Con un tiempo de 16:16.54, “Delfi” se ubicó en la primera posición con apenas 1.65 de distancia sobre su inmediata perseguidora, la experimentada chilena Kobrich(16:18.19) que le presentó batalla de principio a fin y nadó mano a mano contra ella durante toda la carrera en el Centro Acuático. La norteamericana Rebecca Mann se ubicó en el tercer peldaño del podio con 16:23.23.

Pignatiello venía de quebrar durante las semanas previas el récord sudamericano de la competencia de los 1500 metros con un tiempo de 15:51.68 en Barcelona. Cabe destacar que el récord mundial en esta disciplina es propiedad de la norteamericana Katie Ledecky, quien firmó una actuación de 15:20.48 en 2016.

La nacida en San Isidro marcó un Panamericano soñado: había dominado los 400 metros con un tiempo de 4:10.86 y también los 800 metros con una marca de 8:29.42.

LAS DOS ANTERIORES

Delfina Pignatiello está viviendo un momento muy especial. Hace horas que acaba de colgarse la segunda medalla dorada en los Juegos Panamericanos Lima 2019, sus primeros desde que se convirtió en nadadora. Pero a pesar de que ya podría haber contentarse con el resultado logrado en la pileta del imponente Centro Acuático que fue construido en la Villa Deportiva Nacional, la fanática de Independiente y de la saga Avengers, tenía un objetivo más en su estadía en la capital peruana, ganar la prueba que más le gusta, y la ganó.

El martes, en su primera final panamericana, Pignatiello se consagró en los 400 metros libres con un registro de 4 minutos, 10 segundos y 86 centésimas, superando a las canadienses Ludlow y Ackman por más de un segundo. Este jueves por la noche, ya entrada la madrugada de viernes en Argentina, Delfi pulverizó a sus rivales en los 800 metros libres: con 8 minutos, 29 segundos y 42 centésimas se quedó con el primer puesto por casi 5 segundos de distancia con la estadounidense Denigan.

Pignatiello apuntaba a lograr un récord para la natación argentina en los 68 años de historia de Juegos Panamericanos, algo que ningún otro deportista de su especie consiguió para el deporte argentino, y lo consiguió este sábado con su tercera medalla dorada. Enorme logro de la  joven nadadora del país.

Una vez que pasó la ceremonia de premiación, en la que se colgó por segunda vez una dorada en el pecho, Pignatiello volvió a la Villa Panamericana. Ya entrada la madrugada, una fanática de las redes sociales aprovechó su cuenta de Twitter para agradecer el apoyo de los argentinos que la siguen en cada competencia.
“Me gusta mostrar mi autenticidad, simplicidad, me gusta reírme, me gusta disfrutar del momento, me gusta ser sincera en las notas que doy, me gusta mostrar lo hermoso que es el deporte que practico, gracias infinitas a todos por apoyarme”, escribió en su cuenta de la red social.

En una época diferente, donde las plataformas sociales le permiten a los deportistas tener mayor contacto con sus fanáticos, Delfi Pignatiello se transformó en la nueva estrella del deporte argentino 2.0. Y lo hizo por carisma, pero sobre todo por su capacidad en el agua. A sus jóvenes 19 años, ya escribió un capítulo glorioso para la natación albiceleste, y se sumó a otros apellidos que construyeron la historia de este deporte.

Ana María Schultz, nadadora que fue olímpica en Helsinki 1952, logró lo mismo que Pignatiello hasta hoy pero en la primera edición de los Juegos Panamericanos: en Buenos Aires 1951, triunfó en 200 y 400 metros libres para tener dos medallas de oro. A eso, le sumó dos preseas plateadas (posta 4×100 libre y 3×100 combinado) y una de bronce (100 metros libres). Cuatro años después, en México DF, volvió a subirse al tercer lugar del podio en la prueba 4×100 libre.

Otro nombre destacado en la natación argentina fue el de Luis Nicoalo, que a pesar de no haberse consagrado campeón panamericano, sumó cinco medallas a su palmarés: fue bronce en los 200 metros mariposa y obtuvo la medalla plateada en la posta 4×100 combinados en San Pablo 1963. Cuatro años después, en Winnipeg, Canadá, sumó otros tres terceros puestos, destacándose en los 100 metros mariposa.

Ya más cerca en el tiempo, ascienden las figuras de José Meolans y Georgina Bardach. El nadador ganó siete medallas en su historial panamericano. Fueron tres en Winnipeg 99, otras tres en Santo Domingo 2003, donde se coronó con el título en los 100 metros libres, y una en Río 2007, quedando atrás de César Cielo en su prueba predilecta. Por su parte, la cordobesa logró dos podios: como antesala de lo que sería la medalla olímpica en los Juegos Olímpicos Atenas 2004, un año antes fue la mejor en los 400 metros combinados. Ya en 2007, en la previa a volver a ser olímpica en Beijing 08, Bardach fue bronce en su competencia preferida.

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