Deportes raros que se practicaron en los Juegos Panamericanos.

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Aunque algunos tienen tradición en el torneo continental, causaron impacto en el público por diversas circunstancias. Un repaso por los más llamativos.

En Buenos Aires, durante los Juegos de la Juventud 2018, la escalada deportiva, el beach handball o el breakdance impactaron al público. Fueron, en definitiva, pruebas del Comité Olímpico Internacional (COI) para atraer a nuevas generaciones. En Lima 2019 también hubo deportes raros, de esos que el ojo del espectador tradicional no está acostumbrado a ver.

“A veces no digo que juego porque me cuesta mucho explicarle a la gente que es un deporte de alto rendimiento. Que es un deporte, básicamente. Que entrenamos, tenemos actividad física, preparación técnica y lo que tiene cualquier deporte”, le dijo la argentina Gabriela Lanzavecchia a Clarín durante la competencia en el Bowling Center de la Villa Deportiva Nacional (Videna).

Ella fue una de las cuatro integrantes del equipo argentino (Vanesa Rinke, Lucas Legnani y Jonathan Hocsman, los otros) de bowling, un deporte que debutó en los Juegos Panamericanos Caracas 1983 como demostración y fue incluido finalmente en La Habana 1991, por lo que estuvo presente en las últimas ocho ediciones.

Estados Unidos, el máximo ganador de la disciplina a lo largo de la historia con 21 medallas de oro, mostró su liderazgo también en Lima con los títulos de Nicholas Pate y los dobles femenino y masculino (en este último, por un caso de doping en el equipo de Puerto Rico), además de un bronce, colocándose en el medallero delante de Colombia, México, Brasil, República Dominicana y Puerto Rico.

Sin embargo, pese a los esfuerzos de la Federación Internacional de Bowling, el deporte no consiguió ser olímpico en Tokio 2020 ni logró entrar en las cuatro disciplinas propuestas por París 2024 -break, escalada deportiva, skateboarding y surf-, que serán votadas en diciembre del próximo año por la Comisión Ejecutiva del COI.

En cambio, tres deportes que forman parte del programa olímpico de Japón estuvieron en Perú: el básquet 3×3, el surf y el karate. El primero ya había sido probado el año pasado en Buenos Aires, y en Lima 2019 le dio una medalla de plata a la Argentina a través del equipo femenino, integrado por cuatro de las Gigantes que luego sufrieron la insólita descalificación por no tener las camisetas correctas para jugar contra Colombia.

La plata del 3×3 representó la primera medalla para un equipo femenino de básquet argentino. Foto Maxi Failla
“El 3×3 es muy diferente. Disfruto mucho de jugarlo porque hay que mostrar talento, habilidades y también nivel físico”, contó Victoria Llorente tras aquel podio. Melisa Gretter evaluó, en tanto, que la medalla “va a incentivar a la práctica” y remarcó: “Hay que darle más importancia y hacer más torneos en las provincias porque es un deporte divertido y olímpico”.

El surf también le dio preseas a la delegación: la plata de Leandro Usuna y el bronce de Ornella Pellizzari. Y en Lima, donde la práctica es habitual, se acondicionó el complejo Punta Rocas, en la zona sur de la ciudad, que a partir de los Juegos Panamericanos cuenta con una tribuna de cemento con capacidad para 1.200 personas, para que en el futuro el público pueda seguir allí las competencias.

Fue, además, la prueba piloto de lo que ocurrirá en Tokio, donde también la disciplina se disputará en un escenario natural: la playa de Tsurigasaki, en la prefectura de Chiba. “Yo quería el mar. No tengo nada en contra de las piletas, pero son un agregado. Es como correr por la montaña o en el pavimento: las dos te llevan a correr, pero si podés elegir, lo hacés entre árboles y por la tierra”, le dijo a Clarín el presidente de la ISA, el argentino Fernando Aguerre.

Por su parte, el frontón peruano, que la organización incorporó a la pelota vasca, fue una disciplina que llamó la atención de todos menos de los locales, porque ellos lo crearon. “Es básicamente tener un frontón de una altura de 9 metros en medio de una cancha de tenis y se juega con una bola inflada negra de goma y una paleta de carbono”, explicó el argentino Guillermo Osorio, ganador de la medalla de plata al perder la final con el local Kevin Martínez, quien se dedica profesionalmente a ese deporte en su país.

“Para venir al Panamericano había que jugar esta disciplina y me gané el puesto. Yo me dedico profesionalmente a la pelota argentina y para llegar de la mejor manera acá, tanto frontenis como paleta, nos entrenamos cada 15 días en el frontón del Cenard, donde se pintó una cancha y el piso también”, agregó Osorio.

Otros dos deportes, en estos casos sin representantes argentinos, se recibieron de raros en Lima. Uno de ellos fue el fisicoculturismo, que por primera vez integró un programa panamericano. Se dividió en dos categorías: Classic Bodybuilding (hombres) y Woman fitness (mujeres). Y lejos de lo que se podía creer, el objetivo es desarrollar un físico más ligero y no músculos al extremo.

En la categoría masculina la atención estuvo puesta en la vista del físico, las proporciones del cuerpo y las líneas, forma muscular y la condición. Entre las mujeres, en tanto, se juzgaron movimientos de flexibilidad, alto ritmo, perfección técnica, elegancia y gracia mientras realizaban sus coreografías.

El país más destacado en la prueba fue El Salvador, que obtuvo allí dos de sus tres oros mediante Paulina María Zamora Cornejo y Yuri Rodríguez. “Soy guapo, simétrico, proporcionado, joven y disciplinado”, dijo él, de 35 años, y que trabaja su cuerpo desde los 21. Nina, en tanto, es profesora de Pole Fitness en su escuela.

El otro fue el karate, más específicamente la prueba kata, una palabra japonesa que describe un conjunto de movimientos practicados individualmente o en pareja. Esto quiere decir que no se pelea cuerpo a cuerpo -como en la especialidad kumite (combate)- sino que se marcan movimientos en una coreografía que debe ser perfecta. Se evaluaron la técnica, la velocidad y la potencia, así como la sincronización en el caso de la competencia por equipos.

Aunque se incoporó a los Juegos Panamericanos en Mar del Plata en 1995, el karate recién será olímpico por primera vez el próximo año. En Tokio habrá una prueba femenina (10) y otra masculina (10) de kata, y tres pesos por género en kumite.(Por Sabrina Faija para Clarín // Foto: Guillermo Osorio fue de plata en frontón peruano, una disciplina incorporada a la pelota para estos Juegos Panamericanos. Foto Maxi Failla)

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