Diego Schwartzman jugará el torneo de “Maestros” en Londres

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Perseguirá la historia de dos campeones argentinos

El Peque será el primer compatriota en disputar el torneo que cierra la temporada después de siete años sin tenistas nacionales.

Ser número uno del mundo. Ganar un Grand Slam. Levantar el trofeo de Maestros. En ese orden o en otro, la inmensa mayoría de los jugadores que apuntan a hacer carrera en el circuito profesional de tenis sueñan con conseguir algún día uno de esos tres logros. O todos. Y no son muchos los que lo consiguen. Diego Schwartzman puede tachar uno de esos objetivos.

El Peque se clasificó este viernes por primera vez al Masters de Londres y escribirá un nuevo capítulo de la historia celeste y blanca del certamen, que cuenta con dos campeones, un finalista y un puñado de argentinos que supieron dejar sus marcas en una de las citas más importantes del calendario.

Schwartzman, que se aseguró su presencia en el O2 Arena londinense gracias al triunfo del español Rafael Nadal sobre su compatriota Pablo Carreño Busta por 4-6, 7-5 y 6-1, será el octavo representante de nuestro país en participar del torneo. Y el primero desde 2013, cuando Juan Martín Del Potro lo jugó por última vez. La edición 2020, que se disputará del 15 al 22 de noviembre, será la 18ª que contará con al menos una raqueta nacional en competencia.

Es un premio enorme para el Peque y la sensación de objetivo cumplido más allá de la dura derrota que sufrió en las primeras horas de este viernes ante el ruso Daniil Medvedev, quien le ganó por 6-3 y 6-1 en un partido en el que llamativamente no hubo equivalencias. Sin embargo, esa derrota que se consumó en poco más de una hora de juego -, no empaña la enorme temporada del argentino, que cerrará el año en el top ten y en el torneo que juegan los mejores del año.

Con un récord de 23 victorias y 11 derrotas en un calendario reformulado por la pandemia de coronavirus, Schwartzman redondeó un 2020 inolvidable más allá de que no pudo conseguir títulos -el último fue en Los Cabos el año pasado-.

Después de un reinicio de temporada muy flojo en la gira de cemento estadounidense que incluyó una dura derrota en la ronda inicial de US Open, el Peque tuvo una descomunal actuación en Roland Garros, donde eliminó al austríaco Dominic Thiem y recién cedió en las semifinales ante Nadal.

No fue sorpresa. Antes de llegar a París por primera vez en el año, el argentino había sido finalista en el Masters 1000 de Roma. El límite lo puso el serbio Novak Djokovic, pero antes había dado el golpe al ganarle por primera vez en su carrera a Nadal en un partido casi perfecto por los cuartos de final. Así fue cómo comenzó a cimentar esta histórica clasificación para el Masters y sumarse así al lote de elegidos del tenis argentino.

De Vilas a Del Potro

Vilas jugó ocho veces el torneo de “Maestros” y fue campeón en 1974, en su primera participación.

La historia de los argentinos en el torneo de Maestros comenzó en 1974. cuando el evento se conocía como Grand Prix Masters. Ese año, un Guillermo Vilas de solo 22 años -que había vivido una temporada consagratoria con seis títulos- no llegó como favorito a Melbourne, sede del torneo. Pero arrasó en las canchas de la ciudad australiana y terminó gritando campeón.

El marplatense venció en el round robin al sueco Björn Borg y a los locales John Newcombe y Onny Parun. En semifinales superó en cuatro sets al mexicano Raúl Ramírez. Y en la final sorprendió al rumano Illie Nastase, que buscaba su cuarta consagración consecutiva.

Vilas volvió a jugar el torneo en otras siete oportunidades. Después del título, sus mejores actuaciones las consiguió en 1975, 1977 -la mejor temporada de su carrera-, 1979 y 1982, cuando alcanzó las semifinales.

En 1980 por primera vez hubo dos raquetas celestes y blancas entre los mejores ocho jugadores de la temporada: Vilas y José Luis Clerc, que tuvo su debut en la cita de fin de año. Ninguno consiguió superar la primera etapa.

Clerc la jugó otra vez en 1981, 1982 -llegó a cuartos, su mejor resultado, y se despidió ante el estadounidense John McEnroe- y en 1983. Después de esa edición, que por una cuestión de calendario se celebró a principios de 1984, pasaron veinte años sin presencia argentina en el Masters.

Hubo que esperar la aparición de La Legión, una de las mejores camadas del tenis celeste y blanco, para volver a ver a un compatriota en ese certamen. Fue en 2003, cuando Guillermo Coria y David Nalbandian dijeron presente en Houston, en lo que en ese momento se llamaba Tennis Masters Cup.

Coria llegó como el cuarto favorito, tras haber ganado ese año cinco títulos -entre ellos el Masters de Hamburgo- y jugado otras dos finales. Nalbandian, finalista en el Masters de Montreal y en Basilea, entró como el octavo preclasificado. Los dos se despidieron en el round robin. El santafesino, con derrotas ante Andy Roddick y Rainer Schüttler y victoria ante Carlos Moyá. El cordobés, luego de haber vencido a Juan Carlos Ferrero y perdido con Andre Agassi y Roger Federer, quien conquistó luego el primero de sus seis títulos en el certamen.

En 2005, el torneo se disputó en Shanghai, que ya lo había albergado en 2002 y sería luego su sede hasta 2008. Esa edición fue especial para el tenis argentino. Porque fue la que más representación celeste y blanca tuvo en la historia, ya que jugaron Nalbandian, Coria, Gastón Gaudio y Mariano Puerta. Pero sobre todo porque finalizó con una inolvidable e inesperada consagración del Rey David.

Tres de los argentinos se metieron en el certamen “por la ventana”. Gaudio, por la baja de Lleyton Hewitt, quien prefirió quedarse en Australia porque su mujer estaba por dar a luz. Nalbandian, por una lesión de Roddick. Y Puerta, horas antes del comienzo, cuando Rafael Nadal anunció su retirada también por problemas físicos.

El unquillense, que viajó a último momento a Shanghai, jugó en suelo chino un tenis de altísimo nivel. En el round robin venció a Coria e Ivan Ljubicic y perdió con Federer, y se clasificó a semifinales. En esa instancia derrotó a Nikolay Davydenko. Y levantó el trofeo tras superar al suizo, que había llegado a la final al ganarle a Gaudio, en un partido de mucha tensión y gran tenis que se definió en cinco sets.

“Es el mejor momento de mi carrera”, aseguró David, que alcanzó las semis otra vez al año siguiente.

Coria, Nalbandian y Gaudio en la foto oficial del Masters de 2005. Tras la baja de Nadal a último momento, entró también Puerta. Foto Archivo
Tras ese histórico Masters de La Legión, pasaron un par de temporadas sin grandes actuaciones, hasta que en 2009 irrumpió en escena Del Potro. En esa temporada, el torneo pasó a llamarse oficialmente ATP World Tour Finals y se instaló en Londres, ciudad de la que se despedirá en este 2020.

Del Potro brilló en el debut en el O2 Arena de la capital británica, donde la cita se transformó en un espectáculo especial, con sus tribunas a oscuras y los jugadores ingresando como estrellas de rock, acompañados por juegos de luces y una cortina de humo.

El tandilense, que había conquistado ese año el US Open, derrotó en el round robin a Federer y a Fernando Verdasco y perdió con Andy Murray. Igual avanzó a semifinales, donde superó al sueco Robin Soderling y terminó cayendo en dos sets en la final ante Davydenko.

Delpo se clasificó otra vez en 2013, pero no pudo repetir la gran actuación de su debut y se quedó en la primera ronda. Y también se había ganado un lugar en 2018, pero la fractura en la rótula que sufrió ese año en Shanghai -y que aún lo tiene alejado de las canchas- lo forzó a bajarse.

“Es frustrante para mí no poder competir en Londres. Es un torneo muy especial y he intentado todo lo posible para mejorar mi rodilla, pero necesito más tiempo”, contaba en ese momento el tandilense con dolor, dejando en evidencia lo mucho que significa para él, como para cualquier jugador, disputar ese certamen con los mejores de la temporada.

En este 2020 especial, golpeado por la pandemia de coronavirus, volverá a haber un representante argentino en el Masters. Schwartzman cortará una racha de siete años de ausencias y escribirá un nuevo capitulo de la historia celeste y blanca en ese tradicional y prestigioso torneo, que todos los jugadores del mundo sueñan disputar. (Por Luciana Aranguiz para Clarin // Imagen: Schwartzman recibió una ayudita de Rafa Nadal y cumplió el sueño de llegar al Masters de Londres. Foto: EFE)

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