El drama del futbolista detenido en Tailandia.

Llegó a ese país para su luna de miel.

27
Compartir

Hakeem Al Araibi fue arrestado en el aeropuerto de Bangkok, al que llegó con su flamante esposa. 

La imagen impacta. Los tobillos del futbolista Hakeem Al Araibi se encuentran atrapados por unos grilletes que lo aferran a su detención en Tailandia, luego de haber escapado de su país.

Al Araibi, nacido en Bahrein hace 25 años fue detenido en el aeropuerto de Bangkok el pasado 27 de noviembre, cuando llegó a Tailandia con su mujer para celebrar su luna de miel. En ese entonces, vivía en Australia, país en el que fue reconocido como refugiado en 2017 y en donde jugaba para el Pascoe Vale FC.

Los tobillos de Hakeem Al Araibi (Foto: Reuters//Jorge Silva).
Pero los problemas para Al Araibi habían comenzado mucho antes. En 2012, fue detenido por su presunta participación en las manifestaciones de la Primavera Árabe, que se habían extendido hasta su país de origen. El futbolista, que en ese momento tenía 19 años, fue acusado por su hermano Emad (también detenido) de integrar un grupo de manifestantes que arrojaron cócteles molotov a una comisaría.

Por su parte, Al Araibi declaró que en el momento en el que ocurrió ese episodio se encontraba disputando un partido, el cual había sido televisado. Igualmente, quedó detenido durante 45 días.

En declaraciones a la emisora alemana ARD, denunció que los policías “pasaron tres horas pegándome con fuerza en mis piernas, mientras decían: ‘Te romperemos los huesos, destruiremos tu futuro, nunca volverás a jugar al fútbol con estas piernas'”.

Así llegaba Hakeem Al Araibi a la corte tailandesa (Foto: EFE/EPA/Rungroj Yongrit).

Luego de salir de la cárcel en libertad bajo fianza, aprovechó la oportunidad para huir de Bahrein. Primero se fue a Irán, luego a Malasia, después a Tailandia y, finalmente, el 2014, aterrizó en Australia. Desde entonces, que vive en Melbourne, jugando en el fútbol amateur. Al estar fuera de su país, fue juzgado en ausencia por vandalismo en la comisaría, y sentenciado a diez años de cárcel.

Al Araibi le apunta al jeque Salman Bin Ibrahim Al-Khalifa, miembro de la familia real gobernante de Bahrein y presidente de la Confederación Asiática de Fútbol (AFC), y que en 2016 se postuló para presidente de la FIFA. Alegando que este debe ser investigado por la tortura masiva de atletas que habían protestado contra la familia real durante 2011.

Luego de casarse en Australia, el defensor central bahreiní fue detenido en el Suvarnabhumi Airport de Bangkok gracias a una alerta de Interpol emitida por el gobierno de Bahrein, rompiendo así las reglas de la misma organización policial, ya que se emitió en contra de un refugiado, y a pedido del país del que había huido.

“No me envíen a Bahrein”, fueron las palabras de súplica de Al Araibi en el juicio celebrado este fin de semana. Su temor es que si lo devuelven a su país, sea nuevamente torturado.

El futbolista se encuentra detenido en Tailandia desde hace más de 60 días. Luego de que le negaran la libertad bajo fianza, la fiscalía tailandesa presentó ante el tribunal de Bangkok el pedido de extradición solicitado por el gobierno de Bahrein. Esa decisión quedó en manos de la justicia de Tailandia, que anunció que la decisión será tomada el 22 de abril. Por su parte, Al Araibi tiene tiempo hasta el 5 de abril para presentar su defensa legal y detener su extradición a su país de origen.

El apoyo desde el mundo del deporte
Desde que se produjo la detención, diversas campañas exigieron la liberación de Al Arabi, incluidas las del gobierno y la federación de fútbol australianos, la FIFA, y del COI.

Pero quien se ha comprometido al 100% es Craig Foster, ex capitán de la Selección Australiana de Fútbol, y que cuenta con el apoyo de FIFPro. “Esto se convirtió en una batalla para el alma de todo deporte”, afirmó.

Foster fue el encargado de organizar una protesta frente a la Casa de la Ópera de Sydney, donde decenas de personas mostraron su apoyo a Al Araibi. “Este no es solo un jugador joven, un joven refugiado que no ha visto a su esposa durante dos meses. Él es un sobreviviente de tortura. Esto simplemente no está bien”, comentó.

Además, el ex futbolista australiano creó el movimiento #SaveHakeem, que se viralizó en las redes sociales, y del cual participaron jugadores de la talla de Didier Drogba y Giorgio Chiellini. Por su parte, Foster se reunió el lunes con funcionarios de la FIFA, desde donde solicitan una solución favorable al futbolista. (Por Nicolás Varela para Clarín // Hakeem al-Araibi, custodiado por policías tailandeses en Bangkok. (AP Photo/Sakchai Lalit)

ADNbaires