El dueño de la fórmula para vencer al Barcelona.

Mauricio Pellegrino, el técnico argentino, ya ganó dos veces en el Camp Nou dirigiendo equipos modestos.

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El cordobés ya había triunfado con Alavés en el Camp Nou en 2016. Ahora lo hizo con el modesto Leganés.

Conoció ese vestuario. El que habitualmente alberga a los vencedores. Fue hace dos décadas, cuando todavía vestía pantalón corto y estaba haciendo su primera experiencia en Europa. Con un largo trajinar y ahora ataviado con indumentaria más formal, parece haber descubierto la fórmula para derribar al gigante estando al mando de un equipo pequeño: Mauricio Pellegrino sumó su segundo triunfo frente a Barcelona en poco más de dos años, esta vez con Leganés.

Multicampeón con Vélez en los noventa, con la batuta de Carlos Bianchi, Osvaldo Piazza y Marcelo Bielsa, pasó al Barsa en 1998 y con la casaca blaugrana disputó una temporada, en la que obtuvo el título de la Liga de España. Luego partió a Valencia, donde jugó cinco años antes de cerrar su carrera con breves pasos por Liverpool y Alavés.

“Fue mi primera experiencia europea y fue un gran aprendizaje para entender otro tipo de fútbol y de entrenamientos. Me dio la posibilidad de darme a conocer”, contó Pellegrino sobre su año en el Barsa. En ese equipo fue dirigido por el holandés Louis van Gaal, un hombre que le dejaría enseñanzas que luego aplicaría en su labor como DT.

“Aprendí muchísimas cosas. Van Gaal ha sido uno de los grandes entrenadores que he tenido en mi vida junto con Rafa Benítez. Son las personas de las que puedo decir que más cosas he copiado como entrenador”, explicó.

Después de un debut poco fructífero como entrenador en Valencia (fue destituido durante el primer semestre de gestión) y pasos con buenos resultados, pero sin consagraciones con Estudiantes e Independiente, volvió a Europa en 2016 para dirigir al recién ascendido Deportivo Alavés.

En su tercer partido oficial a cargo del elenco vasco, debió visitar a Barcelona, por entonces dirigido por Luis Enrique. Las chances de éxito parecían ínfimas. Pero el equipo de Pellegrino se impuso 2 a 1 con goles del brasileño Deyverson e Ibai Gómez (descontó el francés Jérémy Mathieu). Fue el 10 de septiembre de ese año. Desde entonces, ningún otro visitante se fue ganador del Camp Nou en un partido por la Liga de España.

Esa temporada le tocó medir fuerzas dos veces más con el elenco catalán y las dos fueron derrotas dolorosas. La primera, por el marcador: fue 6 a 0 en el estadio Mendizorroza; la otra; por la situación: 3 a 1 nada menos que en la final de la Copa del Rey, a la que nunca antes había accedido Alavés.

En junio de este año volvió a España, tras poco más de ocho meses en el banco del Southampton inglés. Su arranque con Leganés había sido preocupante: cuatro derrotas y un empate en las primeras cinco presentaciones antes del duelo de este miércoles. Nuevamente Barcelona enfrente. Nuevamente un sorpresivo golpe, como aquel del Camp Nou en 2016. Nuevamente 2 a 1, esta vez en el Estadio Municipal de Butarque y con goles de Óscar y del marroquí Nabil El Zhar (Philippe Coutinho había adelantado al equipo de Ernesto Valverde).

¿Cuál es el secreto de Pellegrino? “Esto es un juego de errores y aciertos y hoy acertamos. El fútbol es meterla adentro y ser efectivos. Me gustó la mentalidad del equipo de seguir con el mismo ímpetu. No mostramos cara de inferioridad ante un rival de jerarquía”, explicó el argentino.

“Lo importante es que el equipo pueda creer en lo que hace. Hoy tuvimos calma, deseo de continuar en las adversidades y por suerte se nos dio bien, pero la Liga es muy larga y el deseo es que mejoremos jornada a jornada”, añadió. Mucho deberá batallar su equipo para gambetear al descenso. De cualquier modo, Leganés podrá jactarse al final de la temporada de haber batido a Barcelona de la mano de un técnico que ya sabe cómo hacerlo. (Foto principal: Mauricio Pellegrino da indicaciones durante el partido que Leganés le ganó a Barcelona. (Foto: EFE/ JuanJo Martín)

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