Entre el equilibrio de Boca y la impronta de River.

La opinión de Gustavo Alfaro sobre la gran final.

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El clásico que disputaron hace un par de meses en la Bombonera les sirvió a ambos para sacar conclusiones. Pero esta es otra historia

El entorno, la circunstancia, hace que este River-Boca sea totalmente distinto a todos los que se han jugado anteriormente. Es probable que sea irrepetible. El que gane quedará en la eternidad porque será un equipo leyenda.

El clásico que disputaron hace un par de meses en la Bombonera les sirvió a ambos para sacar conclusiones. River se demostró una vez más que puede imponerse en una instancia determinante y ante un clima adverso. Para Boca, perder con River fue un antes y un después. Como siempre sucede con las derrotas duras, se pusieron en duda algunas capacidades. Y Guillermo captó el mensaje.

Boca entendió que no tenía algunas respuestas para medirse contra equipos de su misma jerarquía y entonces acomodó el mediocampo y reestructuró la manera de atacar. Mutó. El optar por poner tres volantes le dio más equilibrio y esa función dejó de recaer solamente en Barrios. El uruguayo Nandez funciona como rueda de auxilio para Barrios, y Pablo Pérez se liberó un poco. El ingreso de Sebastián Villa le imprime más verticalidad en ataque y además aporta a la hora de equilibrar.

River, por lo general y más allá de los nombres, juega de dos maneras. Como visitante busca ampliar el campo de juego mediante los delanteros, corriendo del centro a Pratto (derecha) y a Pity Martínez (izquierda). De local es distinto, porque quienes ensanchan son los laterales. La ausencia de Leonardo Ponzio es un dilema para Gallardo. Como Boca no tiene un enganche natural, River se puede dar el lujo de prescindir de un volante tapón. Así, Enzo Pérez se podría encargar de esa función con las ayudas de Palacios y Nacho Fernández. De todos modos, creo que sería muy riesgoso para jugar de visitante. Zuculini es un futbolista con oficio para meterse entre los centrales y armar una línea de 5 defensores. Se supone que Villa y Pavón van a desbordar, por lo que la presencia de Zuculini podría sumar para tener más controlado a Wanchope Abila.

Será un partido rico desde el punto de vista estratégico. Y hermoso para disfrutar. Por supuesto. (Por Gustavo Alfaro especial para Clarín)

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