Goleó el Leeds de Bielsa: 5 a 2 al Newcastle

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Venía de perder dos encuentros al hilo y necesitaba los tres puntos para alejarse del fondo de la tabla. Fue el encuentro 114 del argentino en Leeds, la cifra máxima para el Loco en un club.

El día en el que el Leeds se transformó en el equipo en el que más partidos dirigió Marcelo Bielsa, el DT argentino se sacó un peso de encima, cortó la racha que arrastraba (apenas un triunfo en los últimos seis partidos) y se alejó del fondo del tabla con una goleada.

Domina, maneja la pelota, abre la cancha, proyecta a los laterales, busca triangular y generar supremacía numérica en los metros finales, mete la pelota al área pero el problema es que pocas veces concreta. Y para colmo, cuando logra ser punzante arriba no puede sostenerlo en defensa. Ese karma se repetía ante Newcastle hasta los 30 minutos del segundo tiempo. Hasta que la perseverancia dio sus frutos y lo que era un empate frustrante se convirtió en un 5-2 revitalizante en un cierre espectacular. Es un triunfo necesario para el equipo de Bielsa, justo en la previa de la visita a Old Trafford para jugar el domingo ante Manchester United.

Leeds venía de perder dos partidos al hilo y, además de las derrotas, sufría una merma en el juego que había mostrado en sus primeras presentaciones en la máxima categoría. Con cambios obligados, con rotaciones tácticas y jugadores que no entraban en sintonía el equipo había entrado en una meseta que lo bajó del lote de los de arriba y lo dejó al borde de la zona roja de la tabla.

Contra Newcastle sufrió antes de gozar. Fue un partido raro, loco, al estilo del DT rosarino. Porque cuando mejor jugó el Leeds no pudo estar en ventaja y cuando en el complemento parecía bloqueado por el golpe del 2-2 logró destrabarse y celebrar una necesaria victoria contundente.

En el primer tiempo, las riendas y las mejores oportunidades fueron de Leeds. Pero cuando el local acumuló cuatro llegadas hasta abajo del arco y ningún festejo, la visita se puso en ventaja con simpleza. En tres toques: centro desde la izquierda de Ryan Fraser, la peinó Sean Longstaff en el primer palo y la empujó solito por el segundo Jeff Hendrick.

Lo que no había podido hacer Klich en el otro arco tras un centro punzante de Rodrigo Moreno. Lo que tampoco logró Cooper con un cabezazo bajo que tapó el arquero Darlow a puro reflejo contra su palo izquierdo ni Raphinha, el más movedizo, con un zurdazo potente desde el borde del área que se fue por arriba.

El mérito de Leeds fue no claudicar ante la desventaja. Siguió yendo el equipo de Bielsa y tuvo premio en una acción similar a la del gol del Newcastle. Con un cabezazo de Rodrigo en el corazón del área que dio en el travesaño y la entrada de Bamford para empujarla y poner el merecido 1-1.

El segundo tiempo repitió el trámite. Con menos brillo pero la misma intención ofensiva, Leeds que había logrado dar vuelta la historia con una corajeada de Rodrigo, que guapeó en el medio y terminó definiendo de palomita desde la medialuna. Pero la alegría del golazo le duró al equipo de Bielsa tres minutos.

Un córner mal pateado generó la contra que alcanzó a desactivar el arquero Illan Meslier con una gran atajada. Pero de ese córner desde la derecha llegó el centro abierto para Ciaran Clark, que entró sin marca y metió el 2-2 ante la mirada incrédula de toda la defensa local.

En ese momento el encuentro parecía conducir a un nuevo paso en falso de Leeds, a otro gusto a poco. Otra vez con mayor tenencia de pelota (superó a sus rivales en los 13 partidos de la Premier) pero con menos puntos de los que merecía.

Pero no. Esta vez el que golpeó en los momentos justos y fue contundente en ataque fue el Leeds. La llave para abrir la goleada la puso Stuart Dallas en un ataque made in Bielsa, con los dos laterales lanzados en ataque, el desborde por izquierda de Klich y la llegada al vacío por el sector opuesto del marcador de punta derecho.

Y la ráfaga no paró hasta el final. Se soltó el local y cerró el 5-2 con dos gritos en dos minutos, esta vez con una receta que suelen utilizar los rivales del Loco: de contra y a pura velocidad. Alioski, recién ingresado, coronó una salida perfecta y con supremacía numérica. Y Harrison completó la historia con un soberbio bombazo de zurda desde afuera del área.

Sonríe Bielsa. Se alivia el entrenador y todo Leeds. Fue su encuentro 114 en el conjunto inglés, la cifra máxima para el Loco en un club, por encima de Athletic de Bilbao (113) y Newell’s (97).

(Imagen: El cabezazo al gol de Patrick Bamford para el 1-1 del Leeds frante a Newcastle. Foto: AFP)

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