Iga Swiatek, un torbellino de 19 años, campeona de Roland Garros

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La polaca completa ante Kenin su arrasador recorrido en París (6-4 y 6-1) y se convierte en la primera representante de su país que eleva un grande. Cierra el torneo sin ceder ningún set, como Henin en 2007.

Lo celebra Iga Swiatek como se debe, con la frescura propia de una chica de 19 años que juega y gana sin complejos. Aquí estoy, París. Aquí estoy, tenis. La polaca, acelerada perdida, acaba de rendir en la final de París a Sofia Kenin (6-4 y 6-1, en 1h 24m) y tras pedir permiso al juez de silla corretea por las gradas y sortea un murete hasta dar con los miembros de su equipo, a los que abraza uno a uno, feliz como unas castañuelas. Lógico, teniendo en cuenta que acaba de conquistar Roland Garros, palabras mayores, su primer título como profesional y convirtiéndose además en la primera representante polaca, hombre o mujer, que alza un grande en la categoría individual.

Lo hace Swiatek con todos los honores: no solo ha sido la mejor, sino que a lo largo de las dos semanas francesas ha arrasado, literalmente. En su trazado hacia el trofeo ha despachado a rivales de talla -Vondrousova fue finalista el año pasado, Halep es Halep, la efervescente Podoroska y la ruda Kenin, campeona a comienzos de este año en Australia- y no ha dejado prácticamente ni las migas: cierra el torneo sin haber cedido un solo set, lo que obliga a rebobinar trece temporadas, hasta 2007, para dar con el logro de la belga Justine Henin.

No ha dejado títere con cabeza la polaca, desde este sábado la mujer más joven que se corona en el Bois de Boulogne desde que lo hiciera Monica Seles, con 18 años y 187 días en 1992; también, la jugadora que menos juegos se deja (28) desde la alemana Steffi Graf (20) en 1988 y arrancando 38 breaks al resto. ¿El secreto? “Creo que mi consistencia mental y la agresividad”, dice conteniendo la emoción a pie de pista mientras se acuerda de su padre, que participó en los Juegos de Seúl como remero y le ha inculcado ese no tener miedo a nada y no mirar a los lados, trabajar duro.

Solo así se puede superar la oposición hercúlea de Kenin, que tiene solo 21 años pero se desempeña con el rictus y las formas de las veteranas. La estadounidense, seis del mundo, iba cargada de razones hacia el título, pero se encontró con un torbellino que no atiende a circunstancia ni condición, que ha crecido admirando a Nadal y que se toma tan en serio esto del tenis como ella. Y he aquí la razón de la final: mientras otras sestean o se despistan, las dos se aplican. Eso sí, en el pulso definitivo hubo poca discusión. Kenin tuvo que ser atendida del muslo izquierdo y una vez que desencalló el primer parcial, Swiatek puso la directa.

Su encumbramiento en París viene acompañado, cómo no, de otro golpe de timón en el circuito femenino. Desde que Serena Williams celebrase su último major, Australia 2017, son ya nueve campeonas primerizas en los grandes escenarios. Por orden cronológico: Jelena Ostapenko (Roland Garros 2017), Sloane Stephens (US Open 2017), Caroline Wozniacki (Australia 2018), Simona Halep (Roland Garros 2018), Naomi Osaka (US Open 2018), Ashleigh Barty (Roland Garros 2019), Bianca Andreescu (US Open 2019) y Kenin (Australia 2020).

El triunfo de Swiatek, absolutamente inesperado porque partía como la 54ª de la WTA, aunque mañana figurará como la 17ª, subraya también una tendencia que contrasta con el masculino, territorio de la vieja guardia. La juventud se impone entre las tenistas y subraya el relevo generacional. La veintena frente a la treintena. Swiatek, el último bandazo, es la quinta ganadora diferente en París desde 2015. Y, desde luego, la más contundente.

TRES CAMPEONAS DISTINTAS EN 2020
Swiatek, que durante estas dos semanas también compitió en dobles y alcanzó las semifinales, completa un curso en el que las tenistas han vuelto a repartirse el pastel de los grandes. Al estreno de Kenin en Melbourne le sucedió el éxito de la japonesa Naomi Osaka en el US Open, sin haberse disputado Wimbledon como consecuencia de la pandemia mundial.

Desde hace cuatro años, cuando la alemana Angelique Kerber ganó el Open de Australia y luego en Nueva York, no hay una jugadora que alce dos majors en una misma temporada. Por otra parte, la francesa Elsa Jacquemot se proclamó ayer campeona de las júniors. (Por Alejandro Ciriza para El País // Imagen: Swiatek posa con el trofeo de campeona, este sábado en París.AFP7 VÍA EUROPA PRESS / EUROPA PRESS)

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