La intimidad de River en Al Ain.

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¿Dónde está River? ¿Cómo vive antes de la semi del martes a las 13.30? Hace base en la ciudad de Al Ain, casi equidistante a ciento y pico de kilómetros de las grosas Dubai (la más internacional, centro turístico por excelencia) y Abu Dhabi, una ciudad de las tranquilas, sin playas, sin altas edificaciones y con un estilo más autóctona. Ahí se armó el bunker del campeón de América (y de Chivas de Guadalajara y Kashima Antlers, otros participantes), bajada de línea de la FIFA al otorgarle un hotel de nivel en esta zona.

¿Y qué ese hotel? Está ubicado a diez minutos del centro en auto y tiene la vista a un boulevard con palmeras, al estilo Miami pero con carteles en otro idioma y típicas construcciones árabes. Puertas adentro hay todo tipo de gente y los jugadores de remera violeta con mate y teléfonos en mano pasan casi inadvertidos, salvo para algunos pocos que los identifican. Gallardo, Francescoli, dirigentes, ayudantes, todos conviven en un clima armonioso, sin bullicio ni situaciones que alteren. Muy distinto, por ejemplo, de lo que se vivió en Madrid en la previa de la superfinal: menos tensión y cero gente por ahora.

El hotel es de nivel, aunque sin lujos exorbitantes. Un lobby amplio con varios sillones, un restaurant y un bar para el público en general y un espacio VIP para la delegación, en un rincón de la gran entrada, hacia la izquierda, con custodia permanente.

Arriba, en el primer piso, el gimnasio bien equipado que utilizan algunos jugadores y la gran pileta al aire libre, ideal para este “invierno” con 25 grados y mucho sol, distinto del verano sofocante que llega a los 50 grados. Y más arriba, el resto de los cinco pisos con cerca de 100 en cada nivel: cuartos amplios, confortables, con ventanales grandes. Wifi libre para todos, aunque ya se sabe que con la limitación de que en Emiratos no se pueden hacer llamadas por WhatsApp. Pese a la dimensión del hotel, se respira mucha paz, hay silencio, servicio permanente y respeto total.

Al lado del hotel, con conexión directa, un enorme shopping con negocios de todo tipo, como para quemar las horas y dar una vuelta sin hacer un gran traslado. Y observar la cultura local, con túnicas al por mayor y muchas mujeres con sólo los ojos descubiertos. (Por: Mariano Dayan, enviado especial de Diario Olé)

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