Las Leonas vencieron a India en la semifinal y van por el oro

39
Compartir

Con un doblete de Noel Barrionuevo, Argentina se asegura otra medalla y volverá a disputar una final de Juegos Olímpicos como en Sidney 2000 y Londres 2012.

Tras la victoria del seleccionado argentino de hockey ante Alemania en los cuartos de final y el pase a las semifinales del torneo, donde vencieron a la India por 2-1, accedieron a una nueva final de Juegos Olímpicos esta vez ante Países Bajos.

El duelo comenzó a las 7 de la mañana (hora de la Argentina). Fue televisado por la señal de TyC Sports de cable y la TV Pública.

Casi desde el vestuario, al minuto y medio de juego el país asiático se puso en ventaja a través de un córner corto. El rival argentino hace de los córner corto su especialidad en el ataque y de arrastrada venció la humanidad de Belén Succi.

A los 12 minutos del segundo cuarto, luego de varios córner cortos llegó la igualdad Argentina. Fue la histórica Noel Barrionuevo quien sacó una fuerte arrastrada al palo más lejano de la arquera Savita.

A los 10 minutos de la segunda parte, nuevamente por un córner corto las Leonas se pusieron en ventaja a través de un gran arrastre de Noel Barrionuevo. La delantera Agustina Albertario fue una pieza fundamental para la obtención de varios córner cortos.

Las Leonas supieron dar vuelta el resultado y también aguantaron los ataques, y los córner cortos de India sumamente peligrosos, que requirieron una gran defensa y a las grandes actuaciones de Belén Succi. (Fuente Diario Hoy)

ECOS DEL TRIUNFO

El grito de las Leonas, el desahogo tras un partido intenso: la Argentina es finalista en Tokio 2020El grito de las Leonas, el desahogo tras un partido intenso: la Argentina es finalista en Tokio 2020Santiago Filipuzzi – LA NACION

TOKIO.- A Agustina Albertario no se le borra la sonrisa. No puede mantenerse en pie, del miedo, la emoción y del desgaste. Aparece el cansancio, un agotamiento provocado por un rival intenso, prolijo y molesto. “Ni recuerdo qué nos dijimos en la arenga final. Solo me desarmé en el piso”, dice. Fue la jugadora revulsiva, la que empujó al equipo en los momentos más difíciles, cuando el golpe inicial había sacudido la idea de “entrar ordenadas y concentradas”. Las Leonas vencieron 2-1 a India y se clasificaron a la final del torneo olímpico. “No sabemos el color, pero ya tenemos una medalla. Y de algo estamos seguras: vamos a dar batalla”, lanza Delfina Merino. Las Leonas ahora rugen en Tokio 2020.

Ante un rival incómodo, Albertario logró mezclar entrega y calidad, sacrificio y ritmo para lastimar. Dejó su huella en el lateral izquierdo. Fue la figura en un partido en el que las Leonas nunca pudieron hacer pie y desplegar la mejor versión, pero que lograron remontar tras bajar revoluciones, ordenarse y jugar. “Fue un comienzo durísimo con ese gol de entrada. Fuimos al entretiempo, tuvimos una charla y nos dijimos que había que confiar en el plan de juego, que teníamos que calmarnos, bajar revoluciones y entrar a hacer lo que sabemos hacer”, cuenta la jugadora de Lomas, en diálogo con LA NACION. “¿Y ahora? Obviamente uno cuando sigue pasando quiere más y más. Ahora queremos dejar al país en lo más alto. Va a ser durísimo, pero vamos a entregar todo lo que nos queda”, agrega.

Dice sentirse una “privilegiada” de estar jugando en unos Juegos Olímpicos atípicos. Que el año de pandemia trastocó todos los planes, pero que ellas nunca dejaron de entrenarse, de pensar en Tokio. ”Uno con merecer no gana nada, pero nosotras dimos todo y nos merecíamos estar en este lugar”, señala. Mientras intenta tomar aire y frenar. Seguirá el desahogo y la alegría, en el vestuario y camino al hotel. Para después soltar, resetear y empezar de cero de cara a la gran final.

A unos metros, Merino todavía no toma conciencia de lo que sucedió, de cómo lograron acomodarse para volver a lastimar, de cómo se consiguió otra medalla. Una tradición que sigue firme en el ADN del hockey femenino argentino. Repite que “hay una medalla, solo falta saber el color”. Y a la “entrega” que mencionó Albertario le suma tres ideas más: “Unión, disciplina y compromiso”. El mantra de un equipo que va para adelante sin regular. “Esto se lo debemos a muchas camadas que nos pasaron el legado, la mística. Es una cadena de Leonas. Y ahora con un equipo joven estamos en una final”, apunta, mientras intenta entender lo que pasó y se abraza con Sofía Maccari, que interrumpe a pura alegría, con un video en vivo para sus redes sociales y con acotaciones que desarman cualquier declaración. Y ahí se frenan, y piensan en lo que fue la previa.

De los nervios (“Y eso que Delfina tiene como 300 partidos”, acota Maccari) y de cómo van a llegar ante Países Bajos en un torneo en el que fueron creciendo. Un grupo que mostró un rendimiento de menor a mayor que llega a su punto más alto en el momento decisivo. Y Merino, más tranquila, no duda: “Les vamos a entrar con todo. Es uno de los mejores equipos del mundo, tienen un hockey muy bueno pero le vamos a dar batalla”.

Atrás queda una preparación marcada por el aislamiento y las cuarentenas. De viajes que no resultaron sencillos, de controles de salud y de un stress propio por pensar tanto en el resultado deportivo como en los protocolos. De los meses corriendo en un garage, de concentraciones en lugares impensados, de entrenamientos poco convencionales (”Chapa Retegui sacó cosas de la galera para no perder la ilusión”, confiesa Merino), de cómo intentaban ser al menos dos para que el entrenamiento tenga otro valor. De aquellos días de estrategias por Zoom. En ese contexto, las Leonas dieron la talla y supieron dar la cara para sobreponerse a momentos contra las cuerdas. Más allá de los tropiezos, volvieron a un podio. Como pasó en cinco de los últimos seis Juegos Olímpicos. Tokio es el hogar temporal, otro mojón para su rica historia. La final, su lugar en el mundo. (Por Javier Saúl para La Nación)

ADNbaires