Los trabajos en los predios de Estudiantes y Gimnasia.

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Respetando protocolos sanitarios, no dejaron que sus distintas sedes se vengan abajo. Detalles de cómo vienen trabajando.

Dentro de las dificultades e impedimentos que trajo la cuarentena por el coronavirus, los clubes debieron seguir funcionando mínimamente. Por ejemplo, el mantenimiento de los diferentes predios que Estudiantes y Gimnasia tienen en nuestra Ciudad es una tarea fácil. Por ejemplo, mantener los predios donde están sus estadios en 60 y 118 como en 57 y 1.

Vale recordar que en la cancha de Gimnasia se jugó por última vez el viernes 13 de marzo ante Banfield por la 1° fecha de la Copa de la Superliga; mientras que en Estudiantes el último encuentro fue el lunes 9 de marzo frente a Racing Club.

Con el correr de las semanas se fueron buscando las formas para que la estructura no decayera.

EL LOBO Y SUS TAREAS

Más allá que no hay fútbol, lógicamente no se dejó el estado del campo de juego abandonado. Todo lo contrario. Sin dudas, el terreno de juego del Lobo siempre ha sido ponderado por su buen estado y resistencia para jugar a pesar del mal tiempo siendo de los mejores del país.

Así es que se comenzó con la resiembra en el estadio del Bosque con doble verticorte con maquinaria profesional. Vale contar que el verticorte es una práctica indispensable para abrir la superficie del terreno evitando la creación de los sobresuelos que crecen como raíces acolchadas evitando el ingreso de los nutrientes que mantienen el césped verde y sano. Los cuchillos rectos de la máquina crean hendiduras en la tierra, que permiten un mejor paso del aire, agua y nutrientes hacia las raíces, dejando un daño mínimo en la superficie de suelo que en un par de días se cierran naturalmente. Esta práctica se realiza por lo general 2 veces al año dependiendo estado y tipo de suelo.

En cuanto a obras, antes de la cuarentena se habían alcanzado a terminar los dos palcos donde alguna vez estuvieron los bancos de suplentes del lado de la Techada. Uno se había utilizado en el último clásico. Se terminó el que restaba.

Por otro lado, en El Bosquecito se terminaron de azulejar todos los vestuarios (unos 140 metros cuadrados), tanto para las divisiones infantiles como los juveniles. Mientras que en la Sede Social de calle 4, hubo mucho movimiento con el hospital de campaña que se armó con 45 camas en el Salón “Héroes de Malvinas”; por otro lado se está encaminando la obra en el Polideportivo en todos los tableros eléctricos y principales; además se cambió la grifería de todos los vestuarios de la Sede que se utilizan en básquet, vóley y también los de los árbitros ubicados en la parte inferior del edificio.

EL PINCHA Y SUS TRABAJOS EN “UNO”

Pasando a Estudiantes, el club desarrolló una serie de tareas de mantenimiento en todo el predio donde está el nuevo “Uno”.

Por un lado, se realizó el resembrado de la cancha. En el campo de juego se llevó a cabo el corte de pasto, barrido y nivelación del mismo, mientras que también se pasó el cepillo para levantar los “pelos de fibra”. Entre las tareas más destacadas, se sembró “Ryegrass” invierno con fertilizantes, colocándose 20 bolsas de 25 kg. del producto.

Se barrió con sopladoras a explosión y manualmente, en varias oportunidades. También se ejecutó el mantenimiento de las columnas de alumbrado, además del corte y riego del sector, más de una vez. Como complemento se llevó a cabo una revisión de los desagües.

Pero más allá del campo, los trabajos también alcanzaron los edificios de 115, 57, 1 y 55, que consistieron en diferentes trabajos de manutención. En 115 se pusieron en marcha las bombas centrífugas y se hizo un mantenimiento del espacio común, al igual que en la cancha de básquet de parquet.

En 57 se asearon los accesos de planta baja y terraza, además de la limpieza pluvial; también verificaron el equipamiento y se relevó la entrada de agua del sector en cuestión. En lo que respecta a 55, se repararon las rejas de las puertas, los tándem de butacas, se puso en marcha la bomba de agua de las fosas y cambiaron 2 butacas blancas.

Finalmente, en el edificio de 1, se llevó a cabo una revisión de pluviales y palcos. Además se limpió la terraza, verificaron el equipamiento y pusieron en marcha las bombas centrífugas.

Por otra parte, en el estacionamiento se hicieron otras labores. En el sector E-1 se colocaron las instalaciones eléctricas con tablero reglamentario, para auxiliar la carpa sanitaria montada para asistir en la pandemia. También se instalaron luces perimetrales para dicho espacio y dos TV con sus respectivos decodificadores. Además se habilitó el servicio de Wi fi, se cortó el césped, se colocó un segundo tablero en la entrada y se conectó el agua para termo de la carpa.

En el espacio E-3 se acondicionó la oficina y se equiparon los baños. Todas estas acciones fueron destinadas a dotar con la mayor cantidad posible de facilidades al sector organizado específicamente para colaborar con la situación de salubridad. En el E-4 se acopió y retiró pasto del mismo, y se puso en marcha la bomba de hockey.

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