MARADONA SE FUE DE GIMNASIA.

Dejó de ser su DT al ver que no hubo unidad dirigencial de cara a las elecciones de los próximos días // Carta en Instagram.

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Confirmado: Diego Maradona dejó de ser el técnico de Gimnasia. Lo informó el presidente del club, Gabriel Pellegrino. Fue ante la falta de unidad política de cara a las elecciones del sábado.

Todo ocurrió a la velocidad Maradona. Con el vértigo que acostumbra a tener cada paso en la vida del Diez. Su llegada fue tan abrupta como su salida. Y en el medio un subibaja constante. A lo Diego. El mismo que hace un par de semanas se plantaba en la conferencia de prensa y cantaba por su continuidad que “el Diego es del Lobo y del Lobo no se va”. El mismo que dudó hasta último momento y que ahora decide, empujado por un contexto sombrío, dar un paso al costado.

Lo que comenzó como un fuerte rumor el fin de semana se confirmó este martes: después de poco más de dos meses en el cargo, Diego Armando Maradona dejó de ser el entrenador de Gimnasia y Esgrima La Plata.

“Maradona dejó de trabajar hoy. No es más el técnico de Gimnasia, seguía en un esquema de unidad, él estaba para sumar, no para dividir”. Las palabras frías y contundentes son de Gabriel Pellegrino, el presidente del Lobo que vive sus últimos días al frente del club. Fue quien gestó la locura de pensar que Diego podría ponerse el buzo del Lobo y es ahora quien se adjudica la fidelidad del Diez, que llegó de su mano y se va porque el dirigente no continuará.

“Eso lo veníamos hablando hace mucho con él, que el club se iba a unir. Ayer cuando hablamos con él nos dijo que si no había unidad, era difícil seguir. Nosotros estamos del lado de él, es difícil trabajar en un club desunido”, añadió Pellegrino. Y confirmó que Mariano Messera dirigirá al equipo el próximo domingo ante Arsenal de Sarandí​ en el Bosque platense.

La decisión de Maradona de dejar Gimnasia comenzó a madurar el fin de semana pasado cuando se enteró que Pellegrino no participaría de los comicios del 24 de noviembre.

Este lunes había ido al entrenamiento en Estancia Chica con la idea de avisarle al plantel que se alejaría del club, pero tanto los jugadores como su compañero de cuerpo técnico, Sebastián Méndez, le mostraron su apoyo incondicional y lo hicieron dudar.

Este martes todo se precipitó. Los dos candidatos a presidente, Salvador Robustelli (Convergencia Gimansista) y Mariano Cowen (Gimnasia Grande), ratificaron la postura de presentarse a los comicios para respetar las pautas que marca el estatuto del club. Aunque a través de un acta que firmaron ambos, garantizaban que sea quien fuere el ganador iban a convocar a la otra fuerza para gobernar juntos y así formar la unidad que pretendían Diego y compañía.

Este gesto no fue suficiente. Los candidatos esperaban que a partir de ese encuentro pudieran acercar las partes y rubricar la continuidad de Maradona tras la reunión que tenían pensada para la tarde del martes y que no llegó a concretarse.

“Me da bronca y lástima la salida de Maradona. No sabemos qué le habrán dicho. Creo que era un punto de partida para que el club levante. Yo también lo hubiese contratado”, dijo Cowen.

“Ahora parece que la culpa de que Maradona no siga es de las dos listas que se presentan. Nunca pudimos hablar con Maradona, si era por nosotros, que se quede a vivir en Estancia Chica”, se sumó Robustelli.

Queda claro, los dos candidatos responsabilizan al presidente saliente por la renuncia de Diego mientras que Pellegrino se aferra a la lealtad que le había prometido el técnico y critica la división de las listas para los comicios.

Más allá de internas políticas hay un asunto de fondo que pesó en la decisión: el club no está en condiciones económicas de poder mejorar el plantel tal como pretendía el Diez para intentar enderezar el rumbo en la segunda parte del torneo, en 2020.

Dos meses y dos semanas duró el ciclo de Maradona en Gimnasia. Y como todo en la vida de Diego, fue un lapso lo suficientemente intenso como para dejar una huella indeleble.

Fue su regreso al fútbol argentino después de más de 20 años de aquellas experiencias turbulentas en los bancos de Racing y Mandiyú de Corrientes en 1995. Después tuvo su posibilidad en la Selección, desde noviembre de 2008 y hasta el 0-4 frente a Alemania en los cuartos de final del Mundial 2010. Y más tarde sorprendió en destinos poco futboleros que lo devolvieron al centro de la escena: dirigió en los Emiratos Árabes Unidos a Al-Wasl en 2011 y a Al-Fajairah en 2017-18. Y en Sinaloa revolucionó a los Dorados de la segunda división mexicana.

Su escala en Gimnasia ofreció un homenaje itinerante a su rica historia como futbolista. Cada cancha que pisó Diego fue un aluvión de afecto y reconocimiento a su figura. Vale mencionar el ejemplo de Rosario, donde dejó grabada su impronta por un puñado de partidos como futbolista, y lo recibieron con un trono en la cancha de Newell’s.

Hubo plaquetas, saludos, banderas, camisetas, hinchas agolpados en la puerta de los hoteles. Porque Diego fue de Gimnasia pero también de todo el fútbol argentino.

Los partidos de Diego en Gimnasia
1) Gimnasia 1 – Racing 2

2) Talleres 2 – Gimnasia 1

3) Gimnasia 0 – River 2

4) Godoy Cruz 2 – Gimnasia 4

5) Gimnasia 0 – Unión 1

6) Newell’s 0 – Gimnasia 4

7) Gimnasia 0 – Estudiantes 1

8) Aldosivi 0 – Gimnasia 3

El equipo sigue hundido en los promedios
Fueron ocho partidos sin puntos medios. Sin empates. Cinco derrotas, cuatro de ellas en el Bosque, incluida la última presentación en el clásico frente a Estudiantes; y tres triunfos resonantes fuera de La Plata, ante Godoy Cruz, Newell’s y Aldosivi.

De ante mano se sabía que el desafío no sería sencillo: con un plantel golpeado y de baja calidad el margen de error debía ser mínimo para recortar distancia con los competidores para mantener la categoría. En este escenario, los buenos arranques de Arsenal y Central Córdoba de Santiago del Estero, los dos que ascendieron este año, complicaban aún más el panorama.

Podrá rescatarse del ciclo Maradona la buena intención de sumar valores de las inferiores del Lobo como José Paradela, un mediocampista ofensivo que cautivó al 10.

A falta de diez jornadas para el cierre de la Superliga (luego se juega la Copa de la Superliga que cuenta para el promedio final), Gimnasia ocupa el antepenúltimo puesto del certamen (10 puntos) y el último en la tabla de promedios para el descenso, con un coeficiente de 1,015. Está a 11 unidades de Central y Banfield, que por ahora están zafando.

LA CARTA DE MARADONA

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