Miguel Russo es el principal candidato para dirigir a Boca.

En una semana decisiva para elegir el nuevo conductor xeneize.

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Quieren tener definido el entrenador antes de fin de año. Aunque hay nombres con más posibilidades, todavía puede surgir alguna sorpresa.

La última semana hábil del año empieza el lunes y los dirigentes de Boca quieren definir al próximo entrenador antes de la hora del brindis navideño. Tienen poco tiempo y no pueden apurarse. Vaya contradicción.

Tener al técnico será ponerle punto final al episodio Libertadores y empezar la nueva etapa. Pero para llegar a esa instancia necesitan el nombre. Y no pueden fallar el tiro porque en la designación les va el último año de gestión de Daniel Angelici.

Boca está a 12 puntos de Racing con dos partidos menos. En teoría, 6 puntos cuando quedan 10 fechas. Hay tiempo de pelear el título. Pero la gran apuesta es volver al asalto de la Libertadores. La tarea no es para cualquiera porque, además, hay que redefinir el plantel de 2019. Menuda tarea.

Bianchi, Arruabarrena, Schelotto fueron los últimos técnicos. Tres “hombres de la casa”. Ahora, Angelici está dispuesto a dar un golpe de timón. De haber mantenido la línea, Martín Palermo o Diego Cagna ya habrían sido confirmados.

Todo indica que se buscará a alguien “de afuera”, por eso surgieron los nombres de José Pekerman, Gabriel Heinze y hasta el de Scolari. El primero ya descartó la posibilidad, Heinze cumplirá su contrato con Vélez y Felipao tiene un llamado de Colombia para suceder a Pekerman.

Entonces surgen otros apellidos con dos en primera fila. Miguel Russo y Antonio Mohamed. También fueron mencionados Gustavo Alfaro, Sebastián Beccacece y ayer hubo rumores acerca de Eduardo Domínguez y Ricardo Zielinski. Todo el mundo opera al rededor del Mundo Boca.

Russo es el más probable. No es “de la casa” pero tuvo un paso exitoso. De hecho, la última Libertadores se ganó con él en el banco. Y tendría el apoyo de Riquelme, opinador de peso. Los dirigentes saben que si ofrecen el apellido de quien ganó la última Copa no tendrán demasiados reparos entre los hinchas. El de Russo es el nombre más fácil.

Si Angelici consulta a Christian Bragarnik, el empresario de estupenda relación con Boca, no tendrá el guiño para Antonio Mohamed. El Turco es bien visto por algunos dirigentes pero está distanciado de Bragarnik, hombre clave cuando se empiece a hablar de renovaciones y refuerzos. En cambio, el empresario podría recomendar a Sebastián Becaccece. También es considerado Gustavo Alfaro y algún dirigente soltó el nombre de Ricardo Zielinski pero quitarle el técnico a otro club crearía un conflicto.

Boca necesita calma. En alguna de las charlas de ayer sonó Eduardo Domínguez, el yerno de Carlos Bianchi, inactivo desde que se fue de Colón. Interesa por juventud y proyección, pero no tiene experiencia en equipo grande. Quizá no sea éste el momento, tal vez a futuro.

Como Angelici termina su mandato en diciembre no podrá hacer un contrato de más de un año, a no ser que acuerde la designación con sus eventuales sucesores. O convencer al DT elegido que acepte un año con cláusula de extensión. Empieza una semana clave en Boca. (Por Daniel Lagares para Clarín)

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