Mundial Femenino: Argentina y un empate con sabor a hazaña.

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Remontó una desventaja de tres goles para igualar 3-3 contra Escocia. Ahora puede pasar a octavos por primera vez en la historia, pero depende de otros resultados.

Argentina perdía 3-0 con Escocia y se despedía del Mundial. Sin embargo, con amor propio y esfuerzo, dos cualidades que la llevaron a Francia, logró empatarlo y todavía se permite soñar con avanzar aunque dependerá de que este jueves haya empates en los partidos Camerún-Nueva Zelanda (a las 13) y Tailandia-Chile (a las 16).

Argentina tiene una vida más. Cuando nadie lo esperaba. Cuando la derrota dolorosa (3-0) y la salida inesperada de Estefanía Banini, la capitana, parecieron romper el hechizo. Cuando el reloj avanzaba demasiado rápido y ya marcaba 74 minutos. Argentina tiene una vida más porque apareció el amor propio y el coraje.

Primero, Dalila Ippolito, la más joven del plantel con 17 años, se hizo cargo del juego, pidió la pelota y habilitó a Milagros Menéndez, otra debutante, para el descuento.

Cinco minutos después porque Florencia Bonsegundo, una de las más experimentadas, la pisó y sacó el derechazo que rozó en el travesaño y en la arquera Lee Alexander antes de convertirse en el segundo gol.

Y también porque Aldana Cometti llegó al área rival, recibió la infracción de Sophie Howard y -VAR mediante- la árbitra norcoreana Hyang Ok Ri sancionó el penal que Bonsegundo ejecutó y la arquera atajó. Pero ni entonces, cuando la desilusión amenazó con apoderarse de ellas, dejaron de mostrar sus garras: un nuevo fallo de Hyang Ok Ri hizo repetir la ejecución y un remate al medio de Bonse le permitió a la Selección empatar a los 48 y mantener la ilusión de avanzar por primera vez en la historia de los Mundiales a los octavos de final, aunque ya no dependa de sí misma.

Consciente de que el planteo contra Japón e Inglaterra había dado resultados pero que contra Escocia debía atacar, Borrello dispuso cambios:#retrasó a Ruth Bravo al lateral derecho para darle una salida constante al equipo, reemplazó a Mayorga con Santana y le dio pista a Larroquette para que usara la banda derecha para llegar al arco rival. Fue ella, la delantera de UAI Urquiza que en la Selección se para como volante, la que tuvo el primer gol. Pero su cabezazo dio en el travesaño y en la jugada siguiente las escocesas lastimaron: Cuthbert remató, Correa atajó y la delantera tomó el rebote para habilitar a Kim Little, infalible en su primera oportunidad ante el arco.

Esa fortaleza defensiva de los dos partidos anteriores no se repitió contra Escocia, que apenas comenzado el complemento volvió a golpear con un cabezazo de Beattie, pese a la atajada anterior de Correa. El 3-0, que enseguida puso Cuthbert, pareció decretar el final.

La decisión de Borrello de sacar a Banini cuando aún faltaba media hora resultó inexplicable hasta que su reemplazante, Menéndez, descontó, rompió una racha de 284 minutos sin anotar para Argentina en una Copa del Mundo y comenzó esa remontada soñada a la que sólo le faltó tiempo.

“Con los cambios conseguimos otra dinámica Pero no nos alcanzó el tiempo y la árbitra se quedó corta con lo adicionado. Queríamos ganarlo y tenemos que estar contentos con la actitud”, analizó Borrello.

Seguramente pocas serán las jugadoras que podrán dormir en París. En las manos de Camerún, Nueva Zelanda, Chile y Tailandia estará el destino de un seleccionado que ya hizo historia pero que quiere escribir algunas unas páginas más.

“Demostramos la garra y el corazón de las jugadoras argentinas”, resaltó Correa. “Argentina tuvo garra y corazón; salimos como unas guerreras. Vinimos sin nada y creo que Dios nos va a ayudar para poder clasificar”, agregó Menéndez con el 3-3 consumado. Ippolito recordó: “Carlos me dijo que entrara y me divirtiera. Entré y pensé en encarar como lo hacía en el barrio contra varones”.

Las mismas mujeres que hace un año pidieron ser escuchadas por una AFA que las relegaba y una Argentina que ignoraba que existían, hicieron vibrar a millones que las siguieron por TV. El sueño es difícil pero para esta Selección parece no haber imposibles. Al menos no después de lo que lucharon para llegar hasta aquí. (Por Sabrina Faija para Clarín // Foto: Las jugadoras argentinas festejan el penal de Bonsegundo. (Foto: Lionel BONAVENTURE / AFP)

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