Ni Boca ni River, todo está por verse todavía.

Fue 2-2 en la Bombonera.

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BOCA vs RIVER Final de la Libertadores 18 foto MARCELO CARROLL

Boca suplió sus carencias con su poder de fuego. River fue superior en el juego y construyó los méritos para irse al menos con un empate.

Una certeza. Si el mundo miró esta Superfinal de Copa Libertadores, el mundo pudo comprobar que el fútbol argentino y sudamericano, a pesar de todas las desprolijidades, goza de buena salud. Boca y River entregaron un espectáculo vibrante, furioso por momentos, que dejó a todos con ganas y ansiedad por ver la segunda función en el Monumental, el sábado 24. Ese día recién se sabrá quién será el campeón de América, el rey de la Copa Libertadores, el dueño de todas las sonrisas.

Fue un 2-2 apasionante que cumplió con todas las expectativas. Boca mostró su poder de fuego. Ese poder de fuego que disimula sus carencias. Agustín Rossi, el que despertaba dudas, las despejó con atajadas que sostuvieron el cero cuando River era mucho más. Wanchope Ábila, que se fajó con Maidana, Pinola y Martínez Quarta, demostró por qué es el nueve titular. El cordobés se inventó un gol e hizo explotar a una Bombonera que comenzaba a sufrir. El mismo poder de nocaut que tiene Darío Benedetto, que entró por el lesionado Cristian Pavón, y volvió a romper esa paridad que llegó casi sin que nadie se diera cuenta, en plena ebullición tras el 1-0 parcial. Está claro. Cuando Boca pega, sacude. Sólo falló en esa del final, cuando Tevez dibujó una jugada fantasma y Armani puso toda su humanidad para que la tarde terminara en parda.

River, por su parte, mostró su poder de juego. El ingreso de Martínez Quarta para reforzar la defensa no resintió el funcionamiento del equipo del Muñeco Gallardo. Con Gonzalo Martínez como eje creativo, movió la pelota de un lado a otro hasta encontrar los espacios para lastimar. Pratto, muy generoso con sus movimientos, tuvo su recompensa con ese gol que nadie esperaba para el 1-1 parcial y con el salto que incomodó a Izquierdoz para el 2-2 final.

Otra certeza. El mundo volverá a sentarse frente al televisor para ver la segunda parte de esta batalla. El resultado final dejó todo abierto. Si se replica lo que pasó en una Bombonera repleta, el Monumental será el escenario de otro espectáculo imperdible. El fútbol argentino, con todas sus limitaciones, tal vez sin figuras que puedan figurar en equipos top de ligas top, es capaz de entregar partidos de fútbol inolvidables. (Por Martín Voogd para Clarín // Foto: La disputa por la pelota en el área de River. (Foto; Marcelo Carroll)

EL PARTIDO

Para el local marcaron Wanchope Ábila y Darío Benedetto, mientras que los goles de la visita fueron de Lucas Pratto y Carlos Izquierdoz, en contra. El campeón se definirá en la revancha en el Monumental el 24 de noviembre.

Pasó el capítulo uno de la gran Superfinal de la Copa Libertadores y el panorama está más abierto que nunca. Boca Juniors y River Plate empataron 2-2 en la Bombonera y el campeón se definirá el próximo sábado 24 de noviembre en la revancha, que se disputará desde las 17 en el estadio Monumental de Núñez.

Vale recordar que en la definición no tiene peso el gol de visitante. De empatar en resultados en el duelo de vuelta, habrá un alargue de dos tiempos de 15 minutos. Y si se mantiene la paridad, habrá penales. Pero eso será el 24. La Bombonera le abre la puerta al episodio 1.

En los primeros minutos se impuso el nerviosismo típico de estos encuentros. Sin embargo, River -que tenía a Matías Biscay en el banco por la prohibición a Marcelo Gallardo de ingresar al estadio- parecía algo más claro y lograba ser más preciso en sus transiciones entre defensa y ataque. Así creó dos chances: la primera, un tiro libre de Gonzalo “Pity” Martínez que Agustín Rossi mandó al córner y, la segunda, un cabezazo de Lucas Martínez Quarta a la salida de un córner que se fue apenas afuera.

En esa etapa, la más clara para “El Xeneize” fue un intento de Ramón “Wanchope” Ábila en el área en el que pasó a Jonatan Maidana y sacó un remate que pegó en Martínez Quarta. la visita respondió con un centro desde la izquierda y un cabezazo de Rafael Santos Borré que salvó Rossi. El arquero local comenzaba a convertirse de esa manera en una de las grandes figuras del encuentro.

Sobre los 25′ minutos se produjo una jugada clave del partido: Cristian Pavón debió salir por lesión (una molestia muscular en la pierna izquierda) y el entrenador Guillermo Barros Schelotto decidió el ingreso de Darío Benedetto, lo que implicó un cambio de esquema para jugar con dos nueves.

A pesar de que no encontraba los circuitos de juegos, Boca iba a lograr la ventaja a partir de la potencia de una de sus figuras: Ramón “Wanchope” Ábila. Sobre los 33′, el delantero ingresó al área por la izquierda y sacó un remate que detuvo el arquero Franco Armani. Pero, en el rebote, se impuso la reacción del jugador de Boca, que marcó el 1-0 con un certero disparo.

Todo se volvió más frenético, peleado y, sobre todo, intenso. “El Millonario” generó oportunidades para revertir el marcador, pero se topó con la gran tarde de Rossi. Primero, Montiel sacó un gran centro atrás desde la derecha y “Pity” Martínez definió desde una posición similar a la de su gol del último clásico en cancha de Boca para encontrarse con la gran reacción del arquero. Luego, fue Borré el que quedó mano a mano para que gane, una vez más, el guardametas local.

Parecía que la visita estaba para más, pero fue Boca el que logró el gol en un momento clave del encuentro. Sobre los 45′, en un tiro libre, Benedetto le ganó a la marca de Borré y cabeceó para el 2-1.

Ya en la segunda parte, Biscay decidió romper la defensa de cinco hombres y sacó a Martínez Quarta para poner a Ignacio Fernández en el medio.

El encuentro no iba a dar respiro. Sobre los 15′, River contó con un tiro libre que ejecutó “El Pity” Martínez. Izquierdoz fue a marcar a Pratto con tanta mala fortuna que terminó metiendo la pelota en contra de su propia valla y marcando el 2-2.

El complemento fue incluso más luchado y parejo. Muestra de eso es que River perdió a un jugador clave de cara a la revancha: el colombiano Borré vio la tarjeta amarilla por una falta en la mitad de la cancha, llegó a tres en el certamen y se perderá el encuentro en el Monumental.

Los entrenadores apostaron a los cambios sobre el cierre del encuentro para intentar buscar variantes con el objetivo de llevarse el triunfo, pero el marcador ya no se movió.

Gran responsable de la igualdad final fue Franco Armani, que tapó un mano a mano decisivo ante Benedetto en el minuto 90 del encuentro.

La primera Superfinal terminó en empate y todo queda abierto de cara a la revancha, que será dentro de 13 días en Núñez. Serán 90 minutos para sellar la historia y definir a un campeón que, por vencer a su clásico rival, se llevará mucho más que un título.

Formaciones:

BocaAgustín Rossi; Leonardo Jara, Carlos Izquierdoz, Lisandro Magallán, Lucas Olaza; Nahitan Nández, Wilmar Barrios, Pablo Pérez; Sebastián Villa, Ramón Ábila y Cristian Pavón. DT: Guillermo Barros Schelotto.

River: Franco Armani; Gonzalo Montiel, Lucas Martínez Quarta, Jonatan Maidana, Javier Pinola, Milton Casco; Exequiel Palacios, Enzo Pérez, Gonzalo Martínez; Rafael Santos Borré y Lucas Pratto. DT: Matías Biscay.

Estadio: Alberto J. Armando (Bombonera)
Árbitro: Roberto Tobar (Chile)

(Fuente Infobae // Fotos de Clarin y La Nación)

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