Pasaron Boca y la Libertadores, ahora van por el Real Madrid.

River viajará desde España por otra gloria mundial en Abu Dhabi.

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RIVER BOCA final de la Copa libertadores 2018, Estadio Santiago Bernabeu Madrid Espa–a foto MARCELO CARROLL

Hay poco tiempo para festejar. Este martes viajará a Abu Dhabi y ya tiene que poner la cabeza en el Mundial de Clubes.

River ya es campeón de América. El festejo es interminable. Aquí en Madrid, en Buenos Aires y en cualquier sitio donde haya un hincha con la banda roja sobre el pecho. Ese pecho que luce orgulloso después del triunfo ante Boca. “Ganamos pero la vida sigue”, advirtió el presidente Rodolfo D’Onofrio. La vida sigue y la competencia también. No se detiene. Muchas veces el fútbol da poco tiempo para disfrutar. Y este es uno de esos casos. Es que rápidamente el equipo de Núñez tiene que cambiar el chip y ya pensar en el Mundial de Clubes, al que irá como representante sudamericano. Y la sensación es que ahora, a diferencia de otros años, el sueño de ser campeón del mundo está más cerca.

El Real Madrid es el equipo más potente de los que estarán en Abu Dabi, la competencia más importante de clubes. Sin embargo, en los últimos meses el juego del conjunto Merengue entró en una zona de turbulencias y tuvo altibajos. De hecho, sin ir más lejos, el domingo, un rato antes de que se disputara la Superfinal, le costó ganarle al Huesca, recién ascendido y último en la tabla de posiciones de la Liga española con siete puntos. El Madrid posee 26 unidades, cinco menos que el líder Barcelona, y está en el cuarto lugar debajo también de Sevilla y de Atlético de Madrid.

Ya no es el Real Madrid de Zinedine Zidane, tricampeón de la Champions League. Ya no está Cristiano Ronaldo, quien a mitad de año se fue a la Juventus. Y está sufriendo esa transición. Julen Lopetegui no pudo nunca estabilizarse a cargo del poderoso equipo europeo y tuvo que marcharse. Asumió Santiago Solari, quien estaba dirigiendo el Real Madrid Castilla. Un hombre joven, que jugó en el Madrid -también en River- y que tiene ideas claras. Pero que asumió hace poco y tiene el desafío de administrar un vestuario con estrellas.

Claro que eso no hay que perderlo de vista. El Real Madrid sigue siendo un equipo de estrellas y de mucha jerarquía que, a pesar del bajón futbolístico, hacen que sea el principal candidato a quedarse con el cetro en Abu Dabi. Están Marcelo, Modric, Toni Kroos, Gareth Bale y Benzema.

A diferencia de lo que le ocurrió en 2015, River tiene la competencia a la vuelta de la esquina, y si bien viene de un desgaste importante y un año cargado, llega con el envión de ganarle la final de la Copa Libertadores a Boca. Hace tres años había sido campeón de América en agosto, viajó a Japón enseguida para la Suruga Bank y pagó el costo en el semestre. Cuatro meses después no arribó en buenas condiciones ni físicas ni futbolísticas otra vez a Japón, donde le ganó con sufrimiento al equipo local, Sanfrecce Hiroshima y después fue goleado en la final ante Barcelona. Y para colmo se le habían ido algunos jugadores. Ramiro Funes Mori, por ejemplo, pilar en la defensa del campeón 2015.

Ahora es distinto. Hay fe. Hay convicción. Hay esperanza. Hay un equipo maduro y con mucha templanza. Eso es lo que sienten en River. El plantel no perderá tiempo y este martes viajará a Abu Dabi. Marcelo Gallardo ya puso la cabeza en este nuevo objetivo.

Pero antes de pensar en una posible final contra el Real Madrid (enfrentará primero al ganador del partido entre Chivas de Guadalajara y Kashima Antlers de Japón), River chocará en semifinales contra Al Ain, el conjunto local, Team Wellington de Nueva Zelanda o el Esperance de Túnez. Los dos primeros se enfrentan entre sí el miércoles, dando inicio al torneo, y el ganador jugará contra el conjunto tunecino. De allí saldrá el rival de River, que debutará en el Mundial de Clubes -ese que hasta ahora no pudo ganar ningún equipo argentino- el miércoles 18 a las 13.30, hora argentina. (Por Maximiliano Benazzi para Clarín // Foto: La euforia de los jugadores de River en el Bernabéu. Tienen muy cerca la chance de ir por más. (Foto: Marcelo Carroll, enviado especial) )

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