River se niega a jugar el partido en Madrid.

Sus argumentos para que la superfinal no se juegue en España.

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D'Onofrio de River Plate se retira del hotel cerca de la sede de la Conmebol en Luque, Asuncion, Paraguay. Reunion entre Angelici de Boca, Donofrio de River y Dominguez. 27.11.2018 Foto Maxi Failla

El club dio detalles de la presentación que realizó ante la Conmebol para rechazar la decisión de mudar la revancha contra Boca al Santiago Bernabéu.

River no se resigna a tener que disputar la revancha de la final de la Copa Libertadores frente a Boca en el estadio Santiago Bernabéu. Pese a la confirmación hasta el cansancio por parte de la Confederación Sudamericana de Fútbol de que el duelo se mudará a Madrid, el club de Núñez ratificó su rechazo a la decisión y su voluntad de que la sede sea el Monumental.

En la presentación realizada el viernes ante el ente rector del fútbol sudamericano, la dirigencia millonaria alegó que la decisión de jugar en Madrid “desnaturaliza la competencia, perjudica a quienes adquirieron su ticket y afecta la igualdad de condiciones a partir de la pérdida de la condición de local”.

El club argumentó que el violentísimo ataque contra el ómnibus que trasladaba a la delegación de Boca ocurrió “fuera del anillo perimetral dispuesto para el evento” y cargó la responsabilidad sobre los funcionarios políticos a cargo del operativo.

Según la argumentación de River, la responsabilidad por las fallas que permitieron la agresión fue “asumida abiertamente por las más altas autoridades del Estado”, en referencia a los dichos del jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, y del eyectado ministro de Seguridad, Martín Ocampo.

“Esto equivale a decir que los hechos que River Plate lamenta -y por los que se solidarizó oportunamente- no son de ningún modo responsabilidad del club”, sostuvo la institución en un comunicado oficial en el que expuso su postura.

El club también sostiene que el traslado del partido a Madrid configura un gran perjuicio para los 66.000 simpatizantes que ya habían adquirido sus entradas y que el fin de semana pasado asistieron al Monumental para ver el frustrado encuentro.

“A esos mismos espectadores se les niega ahora -injustificadamente- la posibilidad de presenciar el espectáculo, en virtud de la evidente diferencia de costos y la distancia propia de la sede elegida”, alegó River.

“Es incomprensible que el clásico más importante del fútbol argentino no pueda desarrollarse con normalidad en el mismo país que en los días que corren se desarrolla un G20. El fútbol argentino en su conjunto y la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) no pueden ni deben permitirse que un puñado de violentos impidan el desarrollo del Superclásico en nuestro país”, cerró el club de Núñez. (Foto: Rodolfo D’Onofrio, presidente de River, en la sede de la Conmebol en Luque. (Foto: Maxi Failla)

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