¿Cual es la nueva herramienta de Economía para conseguir dinero?

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Ni Lebac ni Lecap, qué son las nuevas Lebad que usará Martín Guzmán para endeudarse en pesos.

El ministro las ofrecerá este lunes para postergar vencimientos por unos 146.000 millones de pesos.

Suenan parecido a las Lebac de Federico Sturzenegger. También pueden ser fácilmente confundidas con las Lecap de Nicolás Dujovne y Hernán Lacunza. Pero el flamante ministro de Economía de la Nación, Martín Guzmán, eligió sus propias letras para endeudarse en pesos. Son las Lebad, que el Gobierno saldrá a ofrecer al mercado desde este lunes y deben el remate de su nombre a que ajustan por Badlar, la tasa mayorista de los plazos fijos.

Lo que busca la nueva administración es lograr un canje por las nuevas Lebad y postergar vencimientos por unos 146.000 millones de pesos.

Las Lebac, ya extintas desde fines de 2018, eran emitidas por el Banco Central y no por el Tesoro, a diferencia de las Lecap y ahora las Lebad, con las que se intentó en su momento ampliar el menú de instrumentos en pesos y ahora recrearlo.

Las Lebac de Sturzenegger eran un instrumento de “esterilización monetaria”; es decir, que permitían a la entidad retirar del mercado los pesos que emitía. Llegaron a ser tan populares entre los pequeños ahorristas por sus rendimientos suculentos que casi podría decirse que se convirtieron en el “nuevo plazo fijo”.

El stock de esa deuda del Banco Central creció de manera tan explosiva que llegó a popularizarse la expresión “bola de nieve”: en su pico, sumaron $ 1,29 billones. Esa bolsa se desarmó en forma progresiva y el instrumento fue reemplazado por las Leliq, un producto de la era de Guido Sandleris en el BCRA, que sólo pueden ser adquiridas por los bancos y que aún subsisten.

Las letras de capitalización o Lecap son instrumentos a tasa fija, que capitalizan el interés mensualmente y son emitidas por el Ministerio de Hacienda. No tienen “efecto monetario”: no quitan pesos de circulación a través del Banco Central sino que sirven para financiar gastos corrientes. Sus primas hermanas son las Lecer, letras también en pesos del Tesoro pero que ajustan por inflación.

El nuevo canje
Arranca este lunes y se trata de un canje de dos de estas nuevas letras llamadas Lebad por cinco Lecap que ya vienen vapuleadas después del reperfilamiento que el 29 de agosto realizó Hernán Lacunza. “Todas fueron reperfiladas (se prorrogó el vencimiento de modo unilateral) pero no todas van al canje”, aclara Ezequiel Zambaglione, Head of Strategy de Balanz.

“Las que vencen más allá de abril y mayo no entran. La gran mayoría son Lecap reperfiladas a las que le queda el último pago del 60%”, explica. Cuando se anunció el reperfilamiento, se estableció un cronograma que estipulaba un primer pago del 15% al mes, un segundo pago del 25% a los tres meses y un tercero de 60% a los seis meses.

Pero poco después, el 20 de diciembre, “se pateó” para agosto el pago de unos u$s 9.000 millones de Letes, esto letras del Tesoro en dólares, en un nuevo reperfilamiento.

“Esto es un canje voluntario. No es un reperfilamiento, que es unilateral. Si no querés canjear, te quedás con tu letra, tomando el riesgo de que la plata no alcance y entonces te reperfilen”, dice Miguel Zielonka, director asociado de Econviews.

Estas Lecap candidatas al canje, cinco especies en total, tienen vencimiento entre febrero y abril. Para ser más específicos: 13, 26, 28 de febrero y 11 y 8 de abril.

Las nuevas Lebad, en cambio, vencen el 18 de septiembre y el 2 de diciembre y ajustan por la tasa Badlar bancos privados.

La tasa nominal anual de los nuevos títulos será de 41,1% (Badlar bancos privados más 400 puntos básicos) en el caso de la que lleva el plazo a 8 meses y 42,6% (Badlar bancos privados más 550 puntos básicos) para la que vence en 11 meses.

El Gobierno busca postergar vencimientos por $ 146.000 millones y recrear la curva de rendimientos en pesos, dinamitada por la expectativa de reperfilamientos y reestructuraciones.

“Hoy las letras y el resto de los bonos están cotizando con la expectativa de una quita (a bajo precio y tasas altas). La idea es entregar un bono que permita crear una curva de productos nuevos que ya sufrieron esa quita y reflejan la expectativa de tasa del país”, explica Zambaglione.

¿Es interesante el rendimiento que ofrece el Gobierno? En el mercado algunos dicen que no es del todo atractivo. El mejor crédito hoy es la ciudad de Buenos Aires y hace poco emitió un bono Badlar más 8%, lo que debería actuar como referencia. Según algunos especialistas, debería servir como piso para esta colocación. (Por Laura García para Clarín)

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