El dólar y la inflación sin freno

A cuánto llegará el dólar y cuál será la inflación en 2021, según los economistas.

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Un nuevo informe de LatinFocus revisó al alza las estimaciones sobre los precios, el tipo de cambio y el crecimiento de la economía en 2021.

Una inflación que cada vez más se acerca al 50%. Un dólar oficial anestesiado por las intervenciones del Banco Central, que empezó a encender las alarmas por la brecha con los tipos de cambio paralelo. Un rebote del en 2021, pero por consecuencia de la caída récord que se registró el año pasado. Esos son algunas de las proyecciones y análisis que hacen los economistas del mercado sobre la Argentina para este año, en un escenario de elecciones legislativas y una campaña de vacunación que ilumina el tunel de salida de la pandemia.

En el relevamiento Latin Focus Consensus Forecast de agosto, que promedia los pronósticos de más de 40 consultoras locales y extranjeras, los economistas volvieron a reacomodar las expectativas de inflación hacia el alza. Para fin de año los panelistas esperan un aumento generalizado de los precios del 48,9%. Este valor es 0,5 puntos porcentuales más que la estimación que había arrojado el informe en su edición del mes pasado.

“La inflación subió al 50,2% interanual en junio, y marcó un máximo de 16 meses. Dicho esto, el aumento mes a mes de los precios al consumidor disminuyó aún más en junio. Si bien la inflación bajará de los niveles actuales para fin de año, las presiones sobre los precios deberían seguir siendo elevadas, impulsadas por el financiamiento monetario del déficit fiscal a través de una expansión sostenida de la base monetaria”, sostuvo el informe.

En junio la inflación fue del 3,2% y, aunque para los economistas el piso mensual sigue siendo un número “muy elevado”, se confirmó la desaceleración en la suba de precios. Se trató de la cifra más baja del año y se consolidó como el tercer mes consecutivo en baja, luego del 3,3% de mayo y el 4,1% de abril. En marzo, la inflación había tocado un 4,8%.

“En los próximos meses proyectamos una baja, que se explica en un dólar oficial que sigue sin moverse y porque las tarifas de los servicios públicos continúan congeladas. Pero, más allá del número, el problema es que se están incubando muchos atrasos y desequilibrios para el 2022, por lo que el año que viene es probable que veamos una aceleración”, sostuvo Matías Rajnerman, economista en jefe de Ecolatina. Según el informe, el año que viene la inflación sería del 42,3%.

Guido Lorenzo, director ejecutivo de la consultora LCG, no es tan optimista sobre el escenario de desaceleración. Si bien en los últimos meses se trazó esa trayectoria, el cierre de paritarias podría presionar sobre los precios. Además, en el último tiempo la brecha cambiaria se volvió “más elevada que la esperada”.

“Lo que juega a favor, es que agosto y septiembre no son meses complicados en materia de inflación por un tema de estacionalidad. Contrario a lo que sucede en meses como enero, marzo, julio y diciembre. Ahora, ¿qué juega en contra? El aumento de las prepagas y las paritarias que cerraron 45% arriba. Al Gobierno le preocupa, para llegar a las elecciones le presta atención a que la inflación y los dólares estén tranquilos, mientras la actividad marcha”, agregó Camilo Tiscornia, director de C&T Asesores Económicos.

El peso se sigue debilitando
En lo que resta del año, el informe prevé que “el peso se debilite aún más en medio de una inflación de dos dígitos y una economía frágil”. Con el Banco Central “apegándose a un tipo de cambio flotante administrado para el peso”, los economistas proyectan que el dólar oficial mayorista se venderá a $110,97 en diciembre de 2021. En comparación, hoy se ofrece a $97,06.

“El número está en línea con el Presupuesto, que preveía un dólar a $102 para diciembre. Hay que destacar que la proyección es nominal y la suba de precios deja otro dólar, entonces, un dólar a $102 con una inflación del 29%, no es lo mismo que un dólar a $102 con una inflación del 50%. Pero el error va a ser bajo, claro está que a fuerza de cepos y controles. No es porque aumentó la confianza en el peso”, explicó Rajnerman.

Sin embargo, desde LatinFocus resaltaron que en julio el dólar que se comercializa en el mercado paralelo “tiene un precio mucho más alto” ($178). Aunque no aventuraron cuánto valdrá a fin de año, los especialistas hicieron hincapié en la brecha de diferencia que existe entre los tipos de cambio.

El peso se sigue debilitando "con una inflación de dos dígitos"

El peso se sigue debilitando “con una inflación de dos dígitos”

“En diciembre puede haber una sorpresa, porque la brecha es alta. El dólar está a un nivel adecuado todavía, se puede bancar la apreciación en estos meses con un dólar electoralista, pero el desafío es cómo se va a salir de ahí. Es fácil entrar, ¿pero cómo se retoma después un ritmo de devaluación en torno al 3% como la inflación? Tira de nuevo los precios al alza y lo complica”, señaló Lorenzo.

Para Tircornia, el tipo de cambio es una de las mayores preocupaciones del Gobierno porque “la inflación está atada a lo que puede pasar con los dólares”. Con una brecha del 84% como la actual, el mercado empieza a especular. “No casualmente Cristina dijo que va a salir a usar los DEGs para pagar la deuda y lograr un acercamiento: están intentando políticamente capturar a un sector que no está radicalizado y mostrar señales de que no se va prender fuego todo. El miedo latente es el día después de las elecciones”, expresó.

Una economía que crece, pero tras una caída histórica
Con la campaña de vacunación en curso y menos restricciones para realizar actividades, la normalidad empieza a asomar tras un año y medio de pandemia. En ese contexto, los economistas esperan que la economía crezca un 6,6% este año, lo que representa un aumento de 0,3 puntos porcentuales frente a la encuesta previa. En 2022, en tanto, proyectan que el PBI se expandirá un 2,5%.

La cifra es mucho mayor al 5,5% que el ministro de Economía, Martín Guzmán, había augurado para este año, según se plasmó en el presupuesto. Pero tiene una explicación: los números de alza son consecuencia del “arrastre estadístico”, es decir, una comparación frente al período previo. Luego de haber caído un 9,9% durante 2020, este año solo resta crecer. “El número va a ser muy alto, eso no cabe duda y no hay nada para sorprenderse, es el resultado de que caíste un montón con el Covid-19 y ahora te recuperaste”, explicó Tiscornia.

“El crecimiento del PIB debería volver este año, aunque se verá favorecido por un efecto de base bajo. Si bien la flexibilización de las restricciones debería respaldar tanto la demanda interna como la externa, la incertidumbre política que pesa sobre las renegociaciones de deuda en curso con el FMI y la trayectoria de la pandemia empañan aún más las perspectivas”, indicó el informe.

En el mismo sentido apuntó Lorenzo, quien remarcó que un crecimiento del 6,6% “es por debajo de los niveles pre-pandemia”. Y recordó: antes de la pandemia la Argentina ya transitaba dos años consecutivos de recesión (2018 y 2019). “La recuperación que tuvimos no entusiasma tanto, no se va a sentir en la calle. Es más un tema estadístico de la recuperación por lo que dejó la pandemia, pero venimos de 10 años de estancamiento. El número va a servir para el relato, te pueden decir que la economía está creciendo, pero si tenés 45% de pobreza y los salarios siguen perdiendo contra los precios, decir que estamos creciendo hasta suena disparatado”, sostuvo.

El año 2022 planteará nuevos desafíos. El dólar tendrá que reacomodarse para seguir el ritmo de la inflación, la cosecha del campo no será la de este año, los precios seguirán subiendo, el gasto público habrá quedado alto tras las elecciones y las tarifas tendrán que descongelarse. “Se viene un año complicado, ya no puede estar todo pisado hasta las elecciones de 2023. La pregunta del millón es cómo lo van a resolver”, cerró el economista de C&T Asesores Económicos. (Por Melisa Reinhold para La Nación)

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