Si la cotización mayorista alcanza un valor menor al esperado por el mercado, podrían seguir el cepo y la brecha cambiaria, pero habría un menor impacto en la inflación.

En los últimos cuatro años, el dólar mayorista se fue atrasando hasta alcanzar niveles mínimos desde la unificación cambiaria de 2015. Si bien la estrategia del Gobierno era que esta cotización sirviera como una suerte de “ancla contra la inflación”, las consecuencias de esta política son visibles: la brecha cambiaria alcanzó niveles históricamente altos, el Banco Central (BCRA) entró en una crisis de reservas, el cepo cambiario se endureció y se pisaron las importaciones. Además, los precios siguieron subiendo.

Se trata de una de las herencias que asumirá Javier Milei a partir del próximo domingo, y que se espera que sufra algún tipo de corrección. “El dólar a $600, $650, sería razonable”, dijo anoche Guillermo Francos, el próximo ministro del Interior durante la presidencia de Javier Milei, en diálogo con LN+.

Aunque aclaró que “no estoy diciendo que es el valor que vaya a tener”, se trata de la cotización que empieza a barajarse en el plan de Luis Caputo, quien tomará las riendas del Palacio de Hacienda el próximo 10 de diciembre.

Actualmente, el tipo de cambio oficial mayorista cotiza en los $361,10. Incluso si el próximo Gobierno devalúa hasta los $650, un valor que el mercado considera que se queda “corto”, sería un salto cambiario del 80% que impactará en el resto de la economía.

Los impactos que podría tener el dólar a $650
En primer lugar, una devaluación del dólar oficial le sumará algunos puntos a la inflación. Sin embargo, el shock será menor frente a una corrección tan brusca, sobre todo porque hoy parte del comercio exterior ya se maneja con un dólar cercano a los $650. Hasta el 10 de diciembre, rige el dólar exportador, que les permite a quienes venden afuera liquidar un 50% de sus ventas al contado con liqui ($905) y un 50% al mayorista ($361). Es un tipo de cambio implícito en torno a los $630.

Cómo impactaría una corrección del dólar importador en la inflación. Gráfico: EquilibraCómo impactaría una corrección del dólar importador en la inflación. Gráfico: Equilibra

En cambio, las importaciones pagan una alícuota de impuesto PAIS del 15% promedio (hay rubros exentos y otros que abonan un 30%), lo que da un dólar a $415. Para la consultora Equilibra, si Milei unifica el tipo de cambio oficial con el dólar exportador, se promoverían las ventas externas, se encarecerían las importaciones para reducir el gasto de divisas y se cerraría la brecha existente (en torno al 40%) entre ambas cotizaciones.

“Una suba del dólar de importación del 40% sumaría un poco más de tres puntos porcentuales de inflación, si la suba del dólar de importación no modifica el precio del dólar MEP/CCL ni el exportador. El aporte sería acotado por dos razones: la mayoría de los rubros importados del Índice de Precios al Consumidor toman en cuenta -en mayor o menor medida- las cotizaciones financieras en su formación de precios; y noviembre captaría el impacto inflacionario de la generalización del dólar exportador al resto de los bienes y servicios”, agregó la consultora económica.

En tal caso, algunos sectores se verían más golpeados que otros, dependiendo de la alícuota de impuesto PAIS que pagan en la actualidad. Los medicamentos subirían un 40%, mientras que el impacto en precios de los autos importados sería del 24,3%, las autopartes se incrementarían un 11,7%, el rubro de cuidado personal treparía un 10,6% y los electrodomésticos, 13,9%, según Equilibra.

Para Fernando Marull, economista de FMyA, devaluar el oficial a niveles de $650 significaría seguir con el cepo cambiario y que el Banco Central “no compre reservas genuinamente”. Sobre todo porque continuará “la sensación de ‘dólar barato’”, lo que podría dificultar parte del programa de estabilización de Milei, aunque el beneficio de ir por un camino más gradual en lo cambiario sería un impacto menor en la inflación.

Los economistas no creen que desaparecerá el cepo cambiario después del 10 de diciembre Los economistas no creen que desaparecerá el cepo cambiario después del 10 de diciembreRicardo Pristupluk

“Si el ‘Plan Caputo’ apunta a un dólar oficial similar al dólar exportador de $650, un nivel ‘algo bajo’, es posible que la brecha cambiaria no caiga tanto como la esperada. Tampoco descartamos un rebote del contado con liquidación a niveles de $1000, que significaría una brecha del 50%. Si van por menos devaluación, habrá más brecha. En FMyA esperábamos un dólar oficial a $800 y la brecha del 25% ($1000)”, completó.

En el mismo sentido apuntó un informe de Consultatio Plus, que señaló que incluso si se diera una fuerte corrección cambiaria, en un principio no se levantarían todas las restricciones cambiarias. “De hecho, eso fue afirmado numerosas veces por Milei. Tal vez, una de las principales razones es que las reservas netas hoy son negativas en torno a los US$10.000 millones y la capacidad de intervención para evitar un overshooting (sobrerreacción) es virtualmente nula”, consideró.

Además, el pago de deudas indexadas al dólar también se agrandaría. Una de ellas son las letras internas en dólares (Ledivs), un instrumento atado a la evolución del tipo de cambio, pero que se paga en pesos. La semana pasada, el Banco Central eliminó la posibilidad de que las empresas se sigan suscribiendo, tras la polémica que ocasionó. Pero la reacción llegó tarde: al 28 de noviembre, el stock alcanzaba los US$5140 millones.

“El desafío no es menor: al tipo de cambio actual, representan $1,85 billones de pesos (0,7% del PBI), que se transformarían en $4,11 billones a finales de diciembre si los futuros están acertados ($800, lo que representaría un 15% del PBI) o de $3,34 billones si finalmente el tipo de cambio es llevado a $650 como se especuló en las últimas horas”, calculó la sociedad de bolsa Consultatio. (Por Melisa Reinhold para La Nación)

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