Índice Big Mac: una Argentina empobrecida

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La evolución del indicador, que la revista The Economist publica desde 1986, muestra el empobrecimiento de la Argentina en los últimos 5 años, agudizado desde mediados de 2019.

Con el tipo de cambio libre a $185 e incluso con el valor del dólar oficial cercano a los $100, economistas, consultoras e incluso funcionarios del propio Gobierno coinciden: la Argentina está “regalada”, aunque esa competitividad no se refleje del todo en el saldo comercial ni en ingresos por turismo, debido a la crisis económica interna y a la pandemia.

A esa lectura se sumó ahora The Economist actualizando a junio, como hace cada año, el “Índice Big Mac”, que mide si la moneda de un país está sub o sobrevaluada según el precio en dólares al que se vende el sandwich más tradicional (solo, no en “combo”) de la cadena de los arcos dorados.

Tanto el mercado cambiario como el Índice Big Mac indican que la Argentina está “regalada”, pero no inspira confianza

El índice se basa en la teoría de “Paridad de Poder Adquisitivo” desarrollada en el siglo XIX por el economista sueco Gustav Casel. Según ella, una moneda está “alineada” con otra si permite comprar una misma canasta de bienes al mismo valor, expresado en cualquiera de las dos monedas. El “Índice Big Mac”, al tomar un bien que debe ser idéntico en cualquier lugar del mundo, permite testear la teoría de forma más sencilla que usar índices de precios basados en distintas canastas de consumo.

Así, el peso argentino estará “alineado” con el dólar, si el Big Mac cuesta, en dólares, lo mismo aquí que en EEUU. Pues bien, según los precios relevados por The Economist, en la Argentina el Big Mac costaba en junio en promedio $380 (ahora, en locales porteños, se ofrece a $390), que traducido al valor oficial del dólar ($96,33) implica un precio de USD 3,74, contra USD 5,65 en EEUU. Para igualar precios, el tipo de cambio debía ser, en junio, de $67,26, lo que según el popular índice implica que el peso argentino está “subvaluado” en un 30,2%, porcentaje que debería bajar el precio interno del dólar. Y si se toma la cotización del dólar libre, de $185 en la mañana de este viernes, la “subvaluación” es de nada menos que del 64 por ciento.

Lejos de darse esta tendencia, el dólar subió fuertemente el último mes y de modo persistente en las últimas dos semanas, luego de una nueva vuelta de tuerca sobre el “cepo” cambiario, con la que el BCRA y la CNV buscaron domar el “contado con liquidación” pero atizaron la cotización del “blue”. En definitiva, tanto el mercado cambiario como el Índice Big Mac indican que la Argentina está “regalada”, pero no inspira confianza, por lo que el dólar sigue subiendo, contracara del problema de fondo, la pérdida de valor del peso.

Así, por ejemplo, un informe de Torino Economics dijo que si bien en el primer trimestre del año la Argentina disfrutó una relativa “pax cambiaria”, la situación empezó a cambiar. “Es posible –observó la consultora, con sede en Nueva York– que a partir de este mes de julio comience a observarse una mayor presión sobre el mercado cambiario, con el peligro de una ampliación de la brecha entre el tipo de cambio oficial y paralelo, amenazando así la estabilidad de precios”.

El tobogán de devaluación e inflación de la Argentina se refleja en los datos de la planilla Excel de los últimos 5 años, a partir de los cuales The Economist elabora el “Índice Big Mac”.

Por ejemplo, hace un año, el Big Mac costaba $250, que a la cotización oficial de entonces equivalían a USD 3,51, lo que significa que en 12 meses el sándwich aumentó 52% en pesos y 6,6% en dólares. En julio de 2019, en tanto, el sándwich costaba $120 y USD 2,87. Y en julio de 2016, hace 5 años, $50 y 3,35 dólares.

En cuanto al empobrecimiento implícito en las tasas de devaluación e inflación, The Economist precisa que hace 5 años el PBI por habitante de la Argentina, en “paridad de poder adquisitivo”, era de USD 13.589, aumentó a USD 14.588 a mediados de 2019 y cayó en picada desde entonces: a USD 11.658 por habitante en 2020 y a USD 8.855 en la actualidad. Esto es, casi 40% menos en dos años.

Como en cada edición, el más reciente índice Big Mac permite apreciar casos extremos de sub y sobrevaluación. Los Big Mac más caros del mundo son los de Venezuela (donde no se consigue), Suiza, Noruega y Suecia, que serían así las monedas más sobrevaluadas del mundo. El más barato es el que se puede conseguir en el Líbano, donde a USD 1,68 cuesta casi una quinta parte de lo que cuesta en Suiza.

Según el índice, en Sudamérica no sólo el peso argentino está subvaluado. También lo están el peso chileno (32,3%), el real brasileño (22,8%) y el peso uruguayo (9,5%). De este modo, si para la Argentina se toma como referencia el tipo de cambio “blue”, la subvaluación del peso argentino, del 64%, triplica la del real brasileño, más que duplica la del peso chileno y es casi nueve veces la del peso uruguayo.

The Economist empezó a publicar el “Índice Big Mac” en 1986. En cada actualización, se refiere a alguna cuestión de política económica o comercio internacional del momento. En la edición publicada ayer apunta al tironeo entre EEUU y Vietnam, país al que el gobierno norteamericano acusa de subvaluar su moneda, el dong, para aumentar “deslealmente” su competitividad en el mercado norteamericano. Pero Washington también les hace reproches cambiarios a Suiza y Taiwán, donde el Big Mac es más caro que en EEUU. (Por Sergio Serrichio para Infobae)

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