La inflación fue de 1,5% en abril y acumula 45,6% en 12 meses.

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En medio de significativas distorsiones, como consecuencia directa de congelamientos de precios clave de la economía, la profunda recesión económica, y la incapacidad de relevar información en medio de la cuarentena obligatoria, la inflación se desaceleró en abril.

El Indec informó hoy que la suba de precios del mes pasado fue 1,5% y acumula 45,6% en 12 meses. De esta manera, el índice de precios al consumidor (IPC) no sólo mostró su variación más baja en el año, luego de la ralentización en enero (2,3%), febrero (2%) y marzo (3,3%), sino la menor en dos años.

El Gobierno mantiene congelados dos precios determinantes: el del dólar comercial, que se mueve muy lentamente, presionado por los alternativos, y el de los servicios públicos, como gas, agua, transporte y electricidad. Por otra parte, la recesión -que profundizó la cuarentena obligatoria como causa de la pandemia- clausuró la posibilidad de aumentos de sueldos.

La desaceleración se da en el contexto de una fuerte emisión monetaria impulsada por el Ejecutivo con la necesidad de inyectar liquidez en medio de la crisis económica. Pese a eso, el Banco Central (BCRA) decidió una esterilización de ese circulante que logró, hasta ahora, que ese incremento no fuera a los precios. Sin embargo, le puso presión al dólar alternativo, que ya muestra una brecha cercana al 80% y amenaza con impactar en los precios a mediano plazo.

Por otro lado, el Gobierno congeló además los precios de 2300 productos de la canasta básica (cerca de 23.000 variedades) durante los últimos meses. La referencia son los valores que tenían esos productos el 6 de marzo pasado. A fin de mes, vencerá el programa llamado Precios Máximos. Tal decisión no sólo frenó, en parte, los aumentos sino que provoca una distorsión en el relevamiento, ya que sin encuestadores en las calles, al Indec se le dificultó medir pequeños almacenes y establecimientos, aquellos en los que no se focalizó el programa oficial y que obligaron a Alberto Fernández a fortalecer los controles a través de la Ley de Abastecimiento ejecutada por la Secretaría de Comercio Interior, que conduce Paula Español.

Los pronósticos de los economistas privados consultados esta semana por LA NACION oscilaban entre 0,8 y 1,9%. Mientras que el escenario era de total incertidumbre para el resto del año. Allí aparecían uno con acuerdo por la deuda y una inflación controlada por debajo de 2019; y otro, sin acuerdo con los bonistas, y una posible aceleración de la suba de precios.

“En el marco de la actual pandemia de coronavirus, a fines de abril los analistas del mercado proyectaron que la inflación minorista para diciembre de 2020 se ubicará en 44,4% interanual, elevando en 4,4 puntos el nivel estimado en los pronósticos provistos a fines del mes de marzo”, afirmó el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) publicado el viernes. Para abril, el promedio del TOP-10 de los pronosticadores esperaba una variación de 2,2% mensual.

Un mes atrás, el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, había reconocido “algunos movimientos” de precios, sobre todo en supermercados de proximidad. “Los supermercados han respetado los precios máximos”, aseguró sobre el programa Precios Máximos.

“Hay muchos problemas en los precios en los comercios de proximidad, que son más dispersos. Recién la semana pasada salió el decreto en el que se pide colaboración a los intendentes para trabajar de manera más cercana en el control de los precios”, indicó. (Fuente: LA NACION – Crédito: Santiago Filipuzzi // Francisco Jueguen para La Nación)

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