Llegó con Bolsonaro y Lula le pidió que siga

Qué hizo el titular del Banco Central de Brasil para bajar la inflación.

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Roberto Campos Neto fue el primer banquero central del mundo en endurecer la política monetaria con una progresiva pero firme suba de tasas de interés.

Una de las figuras más destacadas de la Conferencia Internacional de Banca fue el titular del Banco Central de Brasil, Roberto Campos Neto, ex director del Santander Brasil, quien llegó al timón del Banco Central de Brasil de la mano de Jair Bolsonaro y todo indica que seguirá allí a pedido del presidente electo Luiz Lula Da Silva.

Campos Neto asumió el 28 de febrero de 2019 y su mandato concluye el 31 de diciembre de 2024. Pero según se comentó entre los banqueros presentes en la Conferencia que presenció Clarín, Lula le habría pedido ya hace algunas semanas, antes del balotage, que no se alejara del Banco Central cuando concluya la presidencia de Bolsonaro.

En abril de 2021 se dictó en Brasil una ley que establece la autonomía del Banco Central de Brasil, y su presidente podrá ser reelegidos una vez.

A Campos Neto se lo celebra como el banquero central que reaccionó antes que nadie con la suba de tasas de interés para frenar la inflación. Arrancó en marzo de 2021, llevando la tasa Selic del 2% al 2,75%. Hoy la Selic está en el 13,75%. A cambio de ese endurecimiento monetario, Brasil es hoy el único país del mundo que puede mostrar tres meses seguidos de retroceso del índice de inflación.

La banquera Ana Botín lo llenó de elogios. Y entre sus colegas se lo reconoce como un ortodoxo monetario, “típico exponente de la escuela de Chicago”. También fue el que convenció al ministro de Economía de Brasil, Paulo Guedes, de no avanzar con las políticas de integración monetaria que, cada uno a su turno,  le propusieron Mauricio Macri y Alberto Fernández,

La tasa de variación anual del IPC en Brasil en septiembre de 2022 ha sido del 7,2%, 1,6 puntos inferior a la del mes anterior. La variación mensual del IPC (Índice de Precios al Consumo) ha sido del -0,3%, de forma que la inflación acumulada en 2022 es del 4,3%. Se espera que al cierre del año no supere el 6%.

La banquera Ana Botín, jefa mundial del Santander,  lo llenó de elogios.

Campos Neto explicó su estrategia de endurecimiento monetario como la medicina indicada a lo que percibió como una inflación que no iba a ser transitoria. Una lectura diferente a la que tenían hasta el año pasado la Reserva Federal de los EE.UU. y el Banco Central Europeo.

Llegó a esa conclusión luego de evaluar el impacto de los shocks de liquidez que aplicaron los gobiernos para enfrentar los devastadores efectos de la pandemia sobre la economía, los shocks de demanda una vez que se reabrieron las economías y el shock de oferta de bienes y de energía que derivó de esa rápida reapertura. Es decir: la oferta de bienes y servicios crecía más despacio que la demanda.

El banquero brasileño alertó que hoy los banqueros centrales deben encontrar el tono justo para la política monetaria: “Enfrentamos el riesgo de cometer dos errores: subir demasiado las tasas o subirlas demasiado poco. En el primer caso el enfriamiento de la economía puede ser excesivo, en el segundo caso el riesgo es perder la credibilidad. Hay que navegar con cuidado, tratando de evitar cometer esos dos errores”.

Y señaló que avanza con firmeza y prudencia para no generar una recesión que podría ser evitada. Campos Neto celebró las subas de tasas en EE.UU y Europa porque “eso significa que dejaremos de importar inflación”. Como conclusión, alertó que para garantizar el crecimiento hay que tener mucho cuidado en no aumentar la presión fiscal sobre el capital, que es justamente el que financiará la ampliación de la producción que normalice la oferta de bienes y servicios.

Celebró las subas de tasas en EE.UU y Europa porque “eso significa que dejaremos de importar inflación”. Como conclusión, alertó que para garantizar el crecimiento hay que tener mucho cuidado en no aumentar la presión fiscal sobre el capital, que es justamente el que financiará la ampliación de la producción que normalice la oferta de bienes y servicios.

Por su parte, el economista jefe global del Grupo Santander, el argentino Juan Cerutti, resaltó que el mundo sufrió en poco tiempo dos shocks, uno de oferta y otro de demanda, que pusieron a las economías en un lugar que no se veía desde hace varias décadas: la estanflación. Y señaló que para salir de esa trampa 8 de cada 10 bancos centrales ya eligieron el camino del endurecimiento monetario.

Pero destacó que America Latina como región está atravesando bastante bien la política de suba de tasas de la Reserva Federal porque sus fundamentos económicos están relativamente mejor que en crisis anteriores, básicamente porque tienen una buena posición fiscal y la mayoría de los países logró que el grueso de su deuda esté nominada en moneda local. Y porque los precios de las materias primas se sostienen en niveles muy interesantes. Su impresión es que la recuperación de las economías podría empezar a verse a mediados de 2023. Hablaba de la región, no de Argentina.

(Por Gustavo Bazzan para Clarín)

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