Sorpresiva chicana de Guzmán a Kicillof

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El ministro de Economía se presentó ante empresarios en Salta; habló de inflación, subsidios, el cepo y la energía; en el contexto de las fricciones con el cristinismo, le dedicó una impensada chicana al gobernador bonaerense.

Martín Guzmán pasó de un estado de defensa pasivo a otro activo, con contraataque mediante. En medio de la guerra que azota al oficialismo, el ministro de Economía se presentó hoy ante empresarios en Salta y subió la apuesta. Allí, frente a los hombres de negocios, tuvo la idea para sugerir que el gobernador bonaerense y referente económico de Cristina Kirchner, Axel Kicillof, no fue duro en su negociación de la deuda en dólares en su provincia.

La chicana al economista que responde a la vicepresidenta se dio a la media hora de comenzada la presentación del ministro de Economía, que no salía de su libreto habitual, haciendo referencia a la inflación, los subsidios, la recuperación económica y la energía. Entonces llegó el momento de la deuda. “La Argentina tenía una deuda insostenible en dólares entre empresas y provincias y una sola caja común. Lo cierto es que los dólares para pagar esas deudas salen de una única caja y cada dólar que se va afuera pone presiones sobre la balanza de pagos del conjunto de la sociedad”, introdujo.

“Cuando llegamos al Gobierno, se trabajó en las reestructuraciones de deudas con moneda extranjera en las provincias. Al mismo tiempo que el Gobierno Nacional hizo una profunda restructuración en moneda extranjera de la deuda, las provincias trabajaron en ello, Rafael Brigo, titular de Finanzas en ese momento”, afirmó el ministro de Economía y luego disparó contra el gobernador: “A veces nosotros los empujábamos a ser más duros, al Gobernador también lo empujábamos a ser más duro en la reestructuración, lo mismo que hacíamos con otras provincias, como con la provincia de Buenos Aires, para que sea mas dura. Lo cierto es que estos procesos ayudaron a que hoy haya recursos que se usen en vez de pagar intereses, se usen para obra publica que le da mas productividad a la Argentina en el futuro”.

A fines de agosto del año pasado, el gobierno bonaerense informó que logró un acuerdo con el 90% de los tenedores de la deuda nominada en dólares, que superaba los US$7148 millones en esta provincia. Kicillof justificó entonces la demora de más de 18 meses para llegar a un acuerdo con los bonistas. “En Buenos Aires recibimos una provincia endeudada. Estamos tratando de llegar a un acuerdo. Y todos dicen: cómo tardan, ¿por qué no firman? Tardamos, no firmamos porque no estamos dispuestos a entregar a la provincia, a firmar cualquier cosa que nos pongan enfrente”.

Casi un año antes, Guzmán había cerrado el canje nacional logrando US$42.500 millones de alivio financiero en cinco años. Entonces confirmó que el valor presente neto (VPN) a tasa de descuento de 10% de su oferta subió a US$54,8 centavos por dólar (desde los US$53,5 en la segunda propuesta oficial) para cerrar el deal.

Sobre la inflación
El ministro de Economía, que fue recibido por el gobernador salteño, Gustavo Sáenz, dijo que la economía sigue recuperándose en el primer trimestre y habló sobre la principal preocupación del Gobierno. “El principal problema en el mundo es la inflación, y junto a ello el problema de la energía y de la distribución de los ingresos”, dijo y agregó: “La inflación se ataca con un enfoque macroeconómico integral, que incluye un enfoque externo, un bloque fiscal, uno monetario y una complementariedad que son las políticas de precios e ingresos”.

“La consistencia es fundamental y es una cuestión que tenemos que construir colectivamente. La conciencia sobre cuánto importa la consistencia de las políticas económicas para que la Argentina pueda actuar de forma programática y que nos permita no tener tantos cambios de rumbo como otras veces ha pasado en nuestra historia”, completó.

Por otra parte, dejó una señal sobre las subas de tarifas que busca impulsar en el marco del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) la semana que viene y es resistida por el cristinismo duro: “Eso tiene que ver con el rol que el Estado juega; cuando se gasta en cierta cosa de más, implica que esos recursos no se utilizan para invertir en lo que le puede generar a la Argentina una ventaja comparativa más fuerte y más dinámica para tener mejores condiciones de competitividad frente al mundo”, dijo el ministro que alguna vez denominó como “pro rico” el esquema energético actual.

(Por Francisco Jueguen para La Nación // Imagen: El ministro Martín Guzmán recibe el poncho del gobernador salteñoMECON)

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