Paul McCartney brilló en el Campo Argentino de Polo.

El beatle volvió a activar su inagotable fórmula de hacer felices a los demás.

473
Compartir
ESPECTçCULOS paul mccartney mc cartney en el campo de polo Observaciones FOTOGRAFêA: Asignados: Bonetto, Martin

Con eje en el repertorio de los Fab Four, el músico repasó sus casi 60 años de música y volvió a cautivar a sus seguidores locales.

El abuelo está erguido y radiante, vestido de sport, con una botitas como las que usaba en la época de The Cavern. Tiene 76 años. Lo que nos impacta de Susana Giménez es un poroto delante de lo que puede ofrecer este extraterreste conocido por todos nosotros como Paul McCartney. Impacta también lo grande y grandioso que se ha vuelto el rock.

Paul sigue siendo capaz de mover todos los huesos de la cara con elocuente expresividad. De su rostro natural deben haber salido los emojis. Su show es un show perfecto e internacional, al punto de que se entiende todo lo que dice en inglés, y de lo que dice, nada es demasiado importante.

Serán más de dos horas y media en el Campo de Polo donde justo esta gloria viviente tuvo que pagar los platos rotos por el ruido molesto que, semanas atrás, hizo el DJ Hernán Cattaneo.

Así que de a ratos Paul sonaba como una locutora de Aspen. Pasaba el tren, tocaba la bocina y Lady Madonna dejaba de escucharse o, según la ubicación, era lícito preguntarse si eso que sonaba era Lady Madonna. Unos copados estos de La Fraternidad. En fin.

ESPECTçCULOS
paul mccartney mc cartney en el campo de polo
Observaciones FOTOGRAFêA:
Asignados: Bonetto, Martin

Paul no se despeinó ni se le salió la camisa del pantalón, ni tomó agua, ni transpiró. Subió y se bajó del escenario como si nada hubiera ocurrido. Ni siquiera un lamparón en las axilas después de Helter Skelter, el primer tema heavy de la historia.

McCartney -que de estas cosas sabe bastante- provoca alegría cantando All My Loving o temas como Birthday, canciones que producen un estado instantáneo y genuino de emoción. Pero también está ahí arriba para que pasemos revista al estado más devocional de su obra: Let It Be la canta para que nosotros le agradezcamos a él por un tema, Paul, a quien a esta altura de la soiree amamos como se ama después de 40 años de matrimonio.

En Hey Jude nos invitará a cantar el mantra beatle. El público también será correspondido por el mito, y los argentinos, de ahora en más, podremos decir que Paul musicalizó nuestro simiesco Oooh oh oh oh oh. A propósito, Paul convierte Ob-La-Di, Ob-La-Da -el tema beatle más odiado por Lennon- en una misa ricotera en pleno Campo de Polo, el lugar más cool que existe. (Por Hernán Firpo para Clarín // Foto: Paul McCartney volvió a cantar en Buenos Aires, llenó en el Campo Argentino de Polo y renovó su contrato de incondicionalidad con su público local. (Foto: Martín Bonetto)

ESPECTçCULOS
paul mccartney mc cartney en el campo de polo
Observaciones FOTOGRAFêA:
Asignados: Bonetto, Martin

ADNbaires