Alfonsín pidió acuerdos con otros partidos, incluido el peronismo.

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Dijo que los partidos que integran Cambiemos también tienen que dialogar con el GEN y el socialismo. Contó que con Duhalde “se ve muy seguido” y que Lavagna “aportaría mucha calidad”.

El exdiputado radical Ricardo Alfonsín reclamó ayer que los partidos que integran Cambiemos trabajen en “los acuerdos fundamentales que reclama la sociedad” junto a otras fuerzas políticas, entre las que incluyó al GEN, el socialismo y “el peronismo en sus distintas variantes”.

Tras un encuentro de su flamante Espacio de Pensamiento Alfonsinista en el comité local de Mar del Plata, donde se mostró con el concejal Mario Rodríguez, el excandidato presidencial de la UCR contó a LA CAPITAL que con el expresidente Eduardo Duhalde “se ve muy seguido” y que el exministro de Economía Roberto Lavagna “goza de mucha confianza en la sociedad” y le “aportaría mucha calidad” a una oferta electoral. Pero aclaró que los acuerdos y los candidatos debe elegirlos el partido, del que se mostró muy crítico por su “apocado” rol en Cambiemos.

Alfonsín anticipó que va a trabajar “para que se puedan lograr ciertos acuerdos fundamentales, que es lo que reclama la sociedad”. “Para eso hay que reunirse no solamente con el partido al que uno pertenece y con las fuerzas que están en Cambiemos. También hay que reunirse con el GEN, con el socialismo, con el peronismo en sus distintas variantes, para ver si es posible terminar con la grieta y establecer entre las fuerzas políticas una manera de relacionarse absolutamente diferente”, indicó.

Tras aclarar que no será candidato a nada el año que viene, puntualizó la necesidad de “dialogar con el capital y el trabajo”. “Es absolutamente necesario no solo para resolver esta coyuntura crítica solamente, sino para una segunda transición. Hay que hacer una segunda transición. No ya de la dictadura a la democracia, como fue la primera. Ahora es del subdesarrollo, el estancamiento y el atraso al desarrollo. Eso no lo consigue un solo partido”, comentó.

El excandidato presidencial se volvió a mostrar crítico del Gobierno. “Los indicadores sociales y económicos del año 2015 no son muy diferentes a los que existen hoy, dos años y medio después de que asumiera el gobierno del PRO”, lanzó.

También cuestionó a su partido. “En dos años y medio los problemas no se resolvían, pero sí podríamos haber mejorado, podríamos estar un poco mejor. Y eso podría haber ocurrido si la Unión Cívica Radical, en lugar de autocolocarse en la situación propia del convidado de piedra, hubiera tenido un rol más activo, procurando participar en los contenidos de las decisiones”, señaló.

Reclamó “más discusión” hacia dentro de Cambiemos y de la propia UCR. “Los principales dirigentes ningunean a los que dicen que el partido se ha venido equivocando. Hacia dentro del partido no se discute nada. Yo nunca he visto tanta ausencia de debate en la Unión Cívica Radical como la veo ahora, ni he visto al partido tan alejado de su ideario como ha estado en estos últimos dos años”, disparó.

Para el exdiputado, hay dirigentes radicales que son “más papistas que el Papa”, y apuntó: “Me hubiera gustado que pusieran tanta pasión como ponen para defender lugares en las listas en defender las ideas”.

Fue cauto, en cambio, al responder sobre las causas de los aportes de campaña y los cuadernos de las coimas. “Lo tiene que decidir la Justicia”, repitió. Eso sí: subrayó que para saber qué ocurrió con los aportes “no alcanza con una auditoría partidaria”. Y dijo estar convencido de que ni Esteban Bullrich –el principal candidato de la última campaña oficialista– ni la gobernadora María Eugenia Vidal saben cómo se hizo la recaudación de recursos. “Pero alguien del PRO sí debe saber”, acotó.

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