Burbujas sociales: reuniones con familia y amigos de confianza.

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Lo implementaron con relativo éxito Canadá y Nueva Zelanda. Con la curva de casos estabilizada podría implementarse en algunos lugares del país.

El pacto requiere confianza, compromiso, sinceridad y responsabilidad de ambas partes. “Es fundamental que de los dos lados el comportamiento tenga siempre en cuenta a la otra parte para no ponerla en riesgo y que, en caso de transgredir el acuerdo hecho, quien haya roto el pacto lo haga saber para que se tomen las medidas necesarias”. El médico infectólogo Eduardo López, miembro del comité de expertos que asesora al Ministerio de Salud de la Nación, no habla de cómo funcionan las (o algunas) parejas sino de cómo deberían funcionar las llamadas “burbujas sociales”, una instancia para sociabilizar en medio de la pandemia de coronavirus​ que implementaron con éxito países como Nueva Zelanda o Canadá.

 “Se establece el compromiso entre dos núcleos de convivientes. Pueden ser dos partes de una familia o dos familias amigas, que acuerdan conformar una burbuja de contacto. Entonces se reúnen, preferentemente al aire libre, y puede haber mayor sociabilización que la que se tiene con los miembros de la propia casa. Esto impacta positivamente en la salud emocional de los chicos y también de los adultos”, explica el médico infectólogo Roberto Debbag. Y arriesga: “En la Ciudad los casos están estabilizados, esto podría empezar a implementarse en algunas semanas. Aunque no hay todavía estudios concluyentes que cuantifiquen el impacto de las burbujas, se sabe que colaboran en desalentar las grandes reuniones y conglomeraciones, porque parte de la intención de sociabilización se juega en ese encuentro”.

Para López conviene la prudencia: “Esto es algo que ha funcionado muy bien en algunos países pero cuando el control de la pandemia está mucho más avanzado, es decir, cuando los casos ya están en baja. Esto en Argentina todavía no está pasando por lo que aún no pensaría en la implementación de las burbujas sociales”, sostiene.

En rigor, en la Argentina rige ahora mismo un Decreto de Necesidad y Urgencia que prohíbe cualquier reunión social en todo el país hasta por lo menos el 16 de agosto: contempla penas de hasta dos años de prisión. Según describe López, “llegado el momento serían mejores los encuentros entre los dos grupos al aire libre, con tapabocas, manteniendo la distancia, pero también puede ser segura una comida en una casa, todos con tapabocas hasta el momento de comer y con distanciamiento”.

A esas condiciones, Debbag suma algunas más: “Si el encuentro va a ser en una casa es fundamental no sólo que haya distanciamiento y tapabocas hasta el momento de comer, sino que los ambientes estén muy bien ventilados. A la vez, es muy importante que la comida se adapte a las circunstancias: conviene llevar utensilios, en lo posible descartables, y sobre todo comer algo que no deba servirse de una misma fuente, por ejemplo. Si va a ser un asado, por ejemplo, es ideal que cada persona vaya a buscar su comida a la parrilla”.

“Lo más importante es que cada núcleo de convivientes se comprometa sólo con otro núcleo de convivientes, para que no haya cruzamientos de encuentros. Esto debe hacerse con un grupo familiar con el que se tenga extremada confianza y con el que sí o sí se sepa que se evitará cualquier transgresión y que, encaso de incurrir en eso, se avisará enseguida. En el caso de que una de las personas de cualquier núcleo incurra en alguna transgresión de esa burbuja -es decir, se exponga a alguna situación insegura- conviene esperar catorce días hasta la próxima reunión”, describe López.

Consultadas por Clarín, fuentes del Ministerio de Salud de la Ciudad precisaron que para la fase tres de apertura en territorio porteño están previstos los encuentros en lugares abiertos, y durante la fase cuatro, los encuentros en espacios cerrados: ninguna de esas fases tienen fecha y dependen de la evolución epidemiológica del coronavirus y de las decisiones políticas que se tomen.

No está previsto, en principio, limitar esos encuentros a un núcleo dos núcleos convivientes entre sí. Desde las carteras de Salud de Nación y de Provincia sostuvieron que la posibilidad de apelar a las “burbujas sociales” no se encuentra, por ahora, en el panorama venidero. Es que el crecimiento de casos no se ha detenido en la Argentina. (Por Julieta Roffo para Clarín // Imagen: Un encuetro familiar en Santa Fe, días atrás. Foto: JUAN JOSE GARCIA)

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