Cambiemos perdería todos los municipios ganados.

Las intendencias que había ganado en 20015.

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De repetirse el resultado de las PASO en octubre, el Gobierno perdería las intendencias de La Plata, Berisso, Quilmes, Tres de Febrero, Lanús, Pilar, y Morón. Solo lograría retener San Isidro y Vicente López.

La contundente victoria de Axel Kicillof sobre María Eugenia Vidal en las PASO -con una diferencia del 17% de los votos- tuvo su réplica en los 135 municipios de la provincia de Buenos Aires. De repetirse el resultado en octubre, Juntos por el Cambio perdería la conducción de 19 intendencias, mientras que el Frente de Todos sumaría 21. Sería una dura derrota para los jefes comunales que asumieron con Mauricio Macri cuatro años atrás, en lo que había sido un golpe al poderío territorial de los barones del conurbano. Por su parte, los partidos vecinalistas ganaron en dos municipios.

En octubre de 2015 una ola amarilla cubrió gran parte de la provincia de Buenos Aires. Los triunfos de Macri y Vidal lograron que Cambiemos obtenga la conducción de 64 municipios. Pese a consolidarse principalmente en el interior, había ganado en localidades clave del Conurbano como La Plata, Berisso, Quilmes, Lanús, Tres de Febrero, Morón, San Isidro, Vicente López y Pilar.

Sin embargo, estas PASO fueron un duro golpe para Juntos por el Cambio. Pero sobre todo lo fueron para Vidal y los jefes comunales, que se vieron arrastrados por la deteriorada imagen de Mauricio Macri, en contraste con la alta intención de voto de Cristina Kirchner. De repetirse el resultado en octubre, el ahora oficialismo pasaría a gobernar 45 de los 64 municipios que va a haber puesto en juego este 2019.

Kicillof arrasó. Ni en su entorno esperaban un resultado tan contundente. Incluso en diálogo con Infobae, fuentes cercanas al ex ministro de Economía habían manifestado que “cuatro, cinco puntos de diferencia” frente a la dirigente con mejor imagen del país “sería ideal”. Sacó 17% más. El candidato a gobernador del Frente de Todos obtuvo el 49% de los votos y ese resultado se vería reflejado en las 87 intendencias que pasaría a conducir el neokirchnerismo. Serían 21 más que en 2015, si se cuentan las 56 que había ganado el Frente para la Victoria y las 10 del massismo.

Entre los municipios de mayor peso en el conurbano, el Frente de Todos retendría Avellaneda, Berazategui, Ensenada, Florencio Varela, Hurlingham, La Matanza, Merlo, Moreno, en algunos casos con un porcentaje superior al 60% de los votos. Además lograría recuperar intendencias que Cambiemos había conquistado en 2015: Berisso, La Plata, Lanús, Morón, Quilmes y Tres de Febrero.
Por su parte el macrismo se hizo fuerte en localidades donde se presumía que no tendría mayores dificultades: Gustavo Posse en San Isidro y Jorge Macri en Vicente López, a priori retendrían los gobiernos municipales, y en  General Pueyrredón -partido que incluye a Mar del Plata- el precandidato de Juntos por el Cambio, Guillermo Montenegro, se impuso en la interna y se consagraría como jefe comunal en octubre.

Los barones del conurbano demostraron su poder territorial y todos los intendentes del peronismo unificado del Gran Buenos Aires salieron fortalecidos de cara a las elecciones generales. Mariano Cascallares en Almirante Brown; Jorge Ferraresi en Avellaneda; Andrés Watson en Florencio Varela; Mario Secco en Ensenada; Ariel Sujarchuk en Escobar, Gabriel Katopodis en San Martín; el actual presidente del PJ bonaerense Fernando Gray en Esteban Echeverría; Juan Zabaleta en Hurlingham; Alberto Descalzo en Ituzaingó; Mario Ishii en José C. Paz; Leonardo Nardini en Malvinas; Gustavo Menéndez en Merlo y Walter Festa en Moreno encaran su camino hacia una nueva gestión.

La Plata: con más de 500 mil electores la capital de la provincia es clave en la elección bonaerense. Cambiemos la ganó en 2015 de la mano del intendente Julio Garro y en las legislativas de 2017 logró sacarle 20 puntos de diferencia al peronismo. Sin embargo, este 11 de agosto, el Frente de Todos venció por 10 puntos a Juntos por el Cambio y se ilusiona con retornar al poder municipal. En la sección capital, el neokirchnerismo dirimió la interna entre cinco candidatos. Con el 85% de las mesas escrutadas, la diputada provincial Florencia Saintout se imponía por menos del 1% frente a la concejal Victoria Tolosa Paz.

General Pueyrredón: el tercer distrito más poblado de Buenos Aires es uno de los pocos lugares donde Juntos por el Cambio pudo festejar. Si bien el intendente Carlos Arroyo asumió como representante de Cambiemos, desde el oficialismo le soltaron la mano y no le permitieron participar de la interna en la que Guillermo Montenegro le ganó a la radical Vilma Baragiola. La suma de todos los votos le sería suficiente para vencer a la kirchnerista Fernanda Raverta.

Quilmes: El Frente de Todos superó a Juntos por el Cambio por 51 a 30%. De repetirse el resultado en octubre, Mayra Mendoza, quien ganó la interna del kirchnerismo, le quitaría la intendencia al macrista Martiniano Molina.

Lanús: se daría un escenario similar al de Quilmes. Néstor Grindetti perdió por 13 puntos frente al kirchnerismo. La interna del Frente de Todos quedó en manos de Edgardo Depetri.
 
San Isidro: Gustavo Posse demostró su construcción política y territorial de 20 años de gobernar el distrito y le dio a Macri una de las pocas alegrías de la noche. El radical se impuso con el 40% de los votos, mientras que el Frente de Todos cosechó el 25%.

Vicente López: otro distrito donde Juntos por el Cambio realizó una elección esperada y apunta a mantener la conducción. Jorge Macri duplicó al Frente de Todos alcanzando el 53% de votos.

San Miguel: Jaime Méndez (Juntos por el Cambio) venció al precandidato del Frente de Todos, Franco La Porta, y aspira a ser reelecto el 27 de octubre.

Tres de Febrero: Diego Valenzuela sufrió una dura PASO y podría perder la intendencia en manos del legislador provincial Juan Debandi, quien ganó la interna del Frente de Todos, que como fuerza obtuvo el 46% superando por 12 puntos al candidato de Macri.

Morón: Ramiro Tagliaferro se había consagrado como intendente en 2015 y ahora es otro de los cuales corren riesgo su reelección. Juntos por el Cambio perdió por siete puntos frente al neokirchnerismo que alcanzó el 43% de los votos con Lucas Ghi ganándole la interna a Hernán Solito.

Bahía Blanca: una elección pareja entre Juntos por el Cambio y Frente de Todos. Sin internas que definir, Héctor Gay sacó el 39% y superó por escaso margen a Federico Susbielles (37%) dejando un escenario abierto de cara a octubre.

Pilar: el candidato del Frente de Todos, Federico Achával, venció al actual jefe comunal de Cambiemos Nicolás Ducoté por 13% de diferencia.

Berisso: en 2015, Cambiemos había hecho una elección histórica consagrando al radical Jorge Nedela como intendente en una localidad que históricamente gobernó el peronismo. Sin embargo, estas PASO dejaron un resultado abierto a que el Frente de Todos gane en octubre, ya que se impuso con el 60% de los votos con la figura del precandidato Fabián Cagliardi ganando la interna.

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