¿Cómo y cuándo podría terminar la cuarentena?

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La que empieza es una semana clave, explicó el presidente de la Sociedad Argentina de Infectología. Qué medidas podrían continuar tras esta primera etapa de aislamiento.

En la desconcertante película “coronavirus en Argentina”, el viernes 27 de marzo podría ser una buena meta, un horizonte acá nomás, pero necesario para bajar un poco los niveles de pánico. Así lo confirmó Omar Sued, presidente de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), en una charla con Clarín focalizada en cómo serán los próximos días, es decir, los escenarios posibles de cara a esa especie de bisagra compartida entre balcones que quedó plasmada el 31 de marzo, fecha de la supuesta finalización del aislamiento social, preventivo y obligatorio dictado por el gobierno nacional.

¿Por qué el 27 de marzo es importante? Hasta el hartazgo se dijo que el período de incubación del coronavirus es de entre 1 y 14 días. Sin embargo, son pocos los casos que manifiestan la enfermedad en el día 13 o 14: la mayoría de los pacientes tuvo síntomas entre los 5 y 7 días de ocurrido el contagio.

Así, si uno quisiera “cubrirse” podría estirar ese plazo “pico” a entre 7 y 10 días del contagio. Aceptada esta premisa, se puede presumir que si desde el comienzo de la cuarentena (el viernes 20 de marzo), las chances de infectarse dentro de la Argentina, en efecto, bajaron, el viernes que viene -27 de marzo- tendría que haber una disminución en el número de nuevos casos positivos. Volveremos sobre este punto.

Agentes porteños de la Dirección de Tránsito controlan la entrada de una estación de subte, en el tercer día de la cuarentena obligatoria. /Xinhua/Martín ZabalaAgentes porteños de la Dirección de Tránsito controlan la entrada de una estación de subte, en el tercer día de la cuarentena obligatoria. /Xinhua/Martín Zabala

“Mañana (por el lunes) va a aumentar mucho el número de casos. Pasado mañana también porque vamos a seguir viendo casos de contagios previos a la cuarentena. Pero como el pico de manifestación de síntomas se ve en torno a los 7 a 10 días, puede esperarse que hacia el viernes o sábado empiece a haber un cambio. De esto depende qué pasará con la cuarentena el 31 de marzo”, introdujo Sued.

Además de los contagios previos a la cuarentena, hay otra razón por la que se verá un aumento de “coronavirus positivos” en el corto plazo. Como viene informando Clarín desde hace días, la descentralización del trabajo de diagnóstico que concentra el instituto ANLIS-Malbrán puede hacer que el número de infectados aumente e incluso se triplique.

Sued confirmó que será así: “Diagnosticar más hace que tengas más acceso a la información. Y mientras más buscás, más encontrás. Es bueno que se testee más porque permite que sepamos mejor la situación en la que estamos y, en ese sentido, se pueda decidir si relajar las medidas de aislamiento, como podría ser habilitar la actividad bancaria, por ejemplo, o si en cambio hay que mantener la cuarentena como ahora”.

Hay un punto en que las cifras angustian y no ayudan a llevar con entereza una emergencia sanitaria en la que estamos democráticamente zambullidos. No obstante, se sabe que, tomando en cuenta los distintos escenarios que proyectó el Ministerio de Salud de la Nación, no estaríamos ni en la opción del “escenario intermedio tardío” (el Presidente tomaba las medidas que ya rigen, recién el 15 de abril…) ni tampoco en el “intermedio temprano” (… recién el 1 de abril). En cambio, las autoridades se muestran optimistas por el sagaz adelantamiento de la cuarentena.

Según Sued, “hoy entre un 15% y un 20% de las pruebas que se hacen en el país resultan positivas. Si aumentamos muchísimo el testeo, aumentará el número de casos. La clave está en ver si aumenta al 40%, si se mantiene o empieza a bajar”.

Volvamos -ahora sí- a la explicación de cómo sería el escenario deseable para “la meta”, o sea, el fin de semana que comienza el 27 de marzo.

“Hoy tenemos un aumento exponencial de casos. En epidemiología se le dice doubling time al tiempo que lleva duplicar las cifras. En Argentina, el doubling time, el tiempo de duplicación de casos es de tres días. Lo que se espera es que a partir del 27 o el 28 de marzo ese aumento exponencial empiece a bajar”.

¿Esto significa que, por ejemplo, el parte del Ministerio de Salud​ del viernes 27 podría tener menos infectados que el jueves 26? No. Quiere decir que hacia fines de marzo, el acumulado de casos cada tres días (idealmente) dejará de mostrar una duplicación respecto de los casos acumulados tres días atrás. Porque, aclaró el infectólogo, “las medidas de aislamiento lo que hacen es hacer estirar el doubling time. Y así la curva exponencial tendería a aplanarse”

Muchos se estarán preguntando cómo se esperan buenas noticias para dentro de una semana, cuando todos dicen que el pico de la pandemia en Argentina ocurrirá en la segunda mitad de abril.

La avenida Figueroa Alcorta, vacía por la cuarentena dictada en Argentina por la pandemia de coronavirus. /Xinhua/Martín Zabala

La avenida Figueroa Alcorta, vacía por la cuarentena dictada en Argentina por la pandemia de coronavirus. /Xinhua/Martín Zabala

Es simple: el acumulado (el total) de registros de coronavirus en Argentina seguirá en ascenso constante hasta (cruzamos los dedos…) fines de abril. Lo que podría bajar el fin de semana del 27 de marzo es la aceleración de ese aumento.

Así, cada tres días podrían dejar de duplicarse las cifras. Y, así, paulatinamente llegar al momento deseado: que cada jornada haya menos nuevos infectados que el día anterior. Hasta que un día ya no haya ninguno.

Reglamento de convivencia

Entonces, ¿cómo será el 1 de abril si la curva comienza a achatarse? Sued planteó un análisis multifacético de la pandemia: “Lo más fácil es decir ‘listo, que siga la cuarentena hasta que no haya más casos’, pero eso tiene efectos adversos muy importantes desde el punto de vista social y económico”.

Lo que él y otros colegas esbozan es la necesidad de relajar algunas medidas, al tiempo que “algunos componentes de la cuarentena deberían continuarse”.

Científicos trabajando en uno de los laboratorios del instituto ANLIS-Malbrán.Científicos trabajando en uno de los laboratorios del instituto ANLIS-Malbrán.

Por ejemplo, “la previsión de que personas mayores de 60 años y con comorbilidades se mantengan en sus casas hasta que no haya circulación comunitaria de coronavirus. Ellos tienen que seguir con licencia laboral. El otro tema es la búsqueda intensiva de casos graves y la atención temprana, como ahora”. La definición de “caso sospechoso” seguramente se mantendría, aclaró.

Además, “mantener cerradas las fronteras es otra medida que habría que sostener, así como el aislamiento obligatorio para quienes llegan del exterior, en especial cuando se están repatriando argentinos desde países con alta circulación viral”.

¿Qué medidas podrían aflojarse? “Los chicos tal vez podrían volver a las escuelas primarias y secundarias porque son los lugares con menor impacto de mortalidad; rara vez manifiestan la enfermedad de modo grave. Y si tenés cerrada la escuela, al final los chicos terminan con los abuelos, algo que hay que evitar”.

A las universidades les podría tocar otro panorama, ya que “hay más interacción con docentes mayores”, dijo el infectólogo, y sumó un punto nada menor: “Algunos expertos pensamos que por un tiempo quizás haya que considerar el cierre total de algunas ciudades específicas. Tal vez ciertos sectores o barrios de la ciudad de Buenos Aires, y también de la Provincia, además de otras ciudades en el interior. Son ideas que se evalúan”.

Para Sued, incluso si el panorama repuntara “sería esencial mantener por un tiempo prudente el distanciamiento social lo más posible. Esto es, seguir estando a un metro del prójimo y que las empresas que puedan continúen con la modalidad del home office. Además, aunque bajen los casos, habrá que evaluar medidas de restricción en el uso en el transporte público, donde la gente viaja muy apretada, en especial en subtes y trenes”.

Es evidente que, aun en el mejor escenario posible, nada cambiará drásticamente el 1 de abril, en lo que compete a la rutina cotidiana actual. Tampoco será ese el día en que se habiliten los cines, teatros y centros comerciales. Al menos, Sued en esto fue firme: “Para que esos espacios funcionen de nuevo, los casos de transmisión comunitaria deberían haber bajado dramáticamente”. (Por Irene Hartmann para Clarín // Foto: Los bosques de Palermo vacíos, en el primer fin de semana desde que se dictó la cuarentena obligatoria por la pandemia de coronavirus. Foto: Germán García Adrasti)

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