Intentarán que venezolanos trabajen en las provincias.

Prevén que podrían llegar 100.000 más.

117
Compartir

Se estima que ya viven en el país unas 180.000 personas y son hoy la principal ola migratoria. El Gobierno está avanzando con los líderes comunitarios para organizar la radicación de los nuevos inmigrantes.  

A medida que la crisis en Venezuela se fue tornando un problema de características humanitarias, los países de la región comenzaron a ver un cambio en su población inmigrante. En particular fueron los mayores receptores de inmigración venezolana Colombia y Brasil, sus dos vecinos. En otros más alejados, como Argentina, se preparó normativa especial y flexible para recibirlos. Y ahora, en momentos en que los venezolanos se han convertido en la primera nacionalidad que entra al país, el Gobierno trabaja con sus dirigentes locales en un programa para reubicarlos en las provincias.

“La razón que motiva esta política pública es que la mayoría de los inmigrantes se radica en Capital Federal y en el primer cordón bonaerense”, dice un informe elaborado por la Dirección Nacional de Migraciones y que obtuvo Clarín. La iniciativa surgió luego de que en varias dependencias del Gobierno nacional y de la ciudad de Buenos Aires manifestaran preocupación por el flujo continuo de inmigrantes en un país que tiene una política de fronteras abiertas y amigables, pero también problemas económicos y de empleo importantes.

Recientemente, en una entrevista con este diario, la embajadora designada por Juan Guaidó –el “presidente encargado” de Venezuela que se alzó contra el régimen de Nicolás Maduro– informó que en la Argentina habían registrado 180.000 venezolanos -que podrían ser más porque no todos figuran en registros- y que si la crisis en Venezuela sigue a este ritmo en los próximos meses podrían llegar 100.000 más. “En términos de gestión, se han suscripto convenios y se está trabajando con los gobiernos de Chubut, Río Negro, Neuquén y San Juan, en tanto comienzan las tratativas con otras provincias”, adelantan desde Migraciones.

“Hay que integrar a la gente a través de la herramienta que hizo de la Argentina una potencia: el trabajo. Podemos hacer un sistema que funcione equilibradamente con las 24 provincias, donde cada una sea una posibilidad. Las migraciones internas también se imbuyen de ese espíritu cuando el futuro está en todos lados. Podemos construir centros de desarrollo, como hizo Canadá, que cuenta con cuatro polos”, dijo el director nacional de Migraciones, Horacio García, cuando a fines de año cuando se empezaba a idear este programa. Ya a principios de 2019, cuando el presidente Mauricio Macri decretaba una reforma de la Ley de Migraciones para agilizar la expulsión de los extranjeros que delinquen –que generó críticas en la oposición kirchnerista– se hablaba en el Gobierno de comenzar a “reordenar” los flujos migratorios de manera geográfica.

En Gobierno toman como un éxito que esta inmigración que llega bastante capacitada ya tiene a 278 profesionales de la salud reorientados a Corrientes, Jujuy, Neuquén, Río Negro, Tierra del Fuego, Catamarca, Entre Ríos, Córdoba y Salta. Y que en Neuquén y Bariloche se registren venezolanos trabajando en hoteles y comercios, desarrollando emprendimientos o también trabajando en aerolíneas como Flybondi. En la Argentina hay unos 20.000 profesionales, en su mayoría ingenieros o del sector de la salud. Sólo en 2019, el Ministerio de Educación realizó 500 legalizaciones de títulos en la Capital y unos 7.000 venezolanos ya convalidaron sus títulos en universidades fuera de la Ciudad de Buenos Aires.

“Por medio de YPF más de 80 profesionales están trabajando en el proyecto petrolífero Vaca Muerta”, afirman fuentes oficiales. Y distintas compañías o instituciones han efectuado convocatorias de empleos a ingenieros y técnicos. “Hay profesionales de la salud contratados por el Gobierno de Tierra del Fuego y el de Río Negro, el Hospital Oncológico de Lanús, el Centro Médico San Lucas en Gualeguaychú”, ejemplifican. Migraciones está trabajando con el Renatre (institución que tiene 10.000 inmigrantes en sus registros) para orientar extranjeros que puedan hacer tareas rurales.

El programa lanzado por el Ministerio del Interior a traves de Migraciones trabaja con el equipo en Educación del ministro Alejandro Finocchiaro, la “Unidad Venezuela” que abrió Jorge Faurie en Cancillería, y con un equipo del Ministerio de Producción para coordinar con las provincias propuestas y demandas. La idea es trabajar anticipadamente en el plan de radicación de estos inmigrantes. Para eso, los líderes comunitarios tuvieron charlas de capacitación en Producción y Migraciones y van a trabajar con las radicaciones online y a distancia, para que cuando alguien quiera venir al país le sugieran uno u otro destino según su profesión.

Los inmigrantes tienen derechos constitucionales iguales a los argentinos en el uso de salud y educación pública, donde sólo en Capital y provincia de Buenos Aires se efectuaron 4.000 nuevos ingresos de estudiantes venezolanos en primaria y secundaria.

La inmigración venezolana en la Argentina pasó de quinta a primera tan sólo en dos años. En 2016 venían al país paraguayos, bolivianos, peruanos, colombianos y detrás los venezolanos. En 2017, estos últimos subieron al tercer lugar y en 2018 al primero, con 70.531 radicaciones de un total de 221.892 , según datos de la Dirección Nacional de Migraciones. Entre 2012 y 2018 las radicaciones temporarias sumaron 107.950 y las permanentes 19.202. En total, desde el inicio de la gestión de Cambiemos, se radicaron en el país 700.000 extranjeros.

Con todo, la crisis argentina es uno de los factores que quitó entusiasmo a los venezolanos por venir aquí. Ello se evidencia en el hecho de que en este primer trimestre se dieron menos radicaciones permanentes y temporarias que en el mismo período de 2018: 13.721 permanentes en los primeros tres meses de este año contra 17.309 de 2018 y de las temporarias, 27.154 contra 27.528. (Por NATASHA NIEBIESKIKWIAT para Clarín)

ADNbaires