Las vacunas que vendrán de Moscú serán para los mayores

Sin certezas sobre la cantidad // Solo se vacunó al 11% hasta ahora.

20
Compartir

Hoy parte un nuevo servicio de Aerolíneas Argentinas hacia Rusia para buscar dosis

Sin certezas de cuántas dosis podrían llegar al país en lo que resta de la semana, las provincias avanzan en la vacunación contra el Covid-19 con las dosis que estuvieron recibiendo en los últimos días. Esta mañana, el Gobierno salió temprano a aclarar que “es inexacto que la cifra de vacunas Sputnik a buscar sean 500.000” en el vuelo de Aerolíneas Argentinas que, según se acaba de informar, está previsto que parta hacia Moscú a la 1.05 de mañana. “La cifra exacta se informará con el avión cargado”, se indicó desde la Casa Rosada.

En tanto, y ante la necesidad de acelerar la vacunación de los adultos mayores antes del invierno, la provincia de Buenos Aires y la Ciudad indicaron que las próximas dosis de Sputnik V que reciban las destinarán a los de más de 60 años. Este es, además, un grupo que necesita recibir la vacuna antigripal estacional y la antineumocócica, en los casos que así se indique, también para llegar mejor protegidos de las complicaciones que pueden causar las infecciones respiratorias en los meses de frío.

Ninguna de las jurisdicciones podía decir aún cuántas dosis recibirá del nuevo embarque o qué otros envíos están previstos en el corto plazo.

Pero si, por ejemplo, se tratara de medio millón de vacunas, a la provincia de Buenos Aires le entregarían 200.000 dosis aproximadamente. Y a la Ciudad se le asignaría, como hasta ahora, alrededor de un 7% del lote a dividir entre todas las jurisdicciones. Hasta hoy, según se informó temprano en conferencia de prensa, en las residencias geriátricas porteñas se vacunó a 6180 personas y 80.894 residentes porteños mayores de 80 recibieron por lo menos una dosis.

Hasta esta mañana, de acuerdo con los registros nacionales de la campaña de inmunización, el 11% de los 7,3 millones de mayores de 60 en el país recibió por lo menos una dosis de las vacunas autorizadas para ese grupo priorizado. Este sábado, a las 20, agrupaciones de adultos mayores de distintas provincias están convocando a la población a un “Ruidazo” para que las autoridades sanitarias hagan el máximo esfuerzo posible para acelerar el acceso de los mayores a la vacunación antes de la segunda ola pandémica y el invierno.

SOLO FUE VACUNADO EL 11%

Son el grupo en el que más vidas se perdieron por Covid-19 en este año de pandemia: el 85,5% de los más de 54.000 argentinos fallecidos tenía más de 60 años. Aun así, solo se vacunó desde diciembre pasado al 11% de los 7,3 millones de los adultos mayores en el país. Y eso es con por lo menos una dosis de las vacunas autorizadas de emergencia justamente para reducir el riesgo de muerte o complicaciones graves por el nuevo coronavirus en los grupos con mayor vulnerabilidad.

“Cada vacunado indebidamente, sin respetar el orden de prevalencia con criterios epidemiológicos aceptados en el mundo, el día que se vacunó firmó una sentencia de muerte para un mayor”, sostiene Eugenio Semino, defensor de la Tercera Edad de la Defensoría del Pueblo porteña.

Día a día, sigue el avance de la campaña nacional de inmunización y recibe consultas desde cualquier punto del país sobre el acceso a la vacunación, en especial en las residencias geriátricas o para los mayores que están recibiendo cuidados domiciliarios.

“Nos dejaron parados en el peor de los mundos: no tenemos vacunas suficientes ni vacunación avanzada al día de hoy, después de más de dos meses de campaña, y las autoridades de Salud siguen con una estrategia como si hubieran 20 millones de dosis –continúa Semino–. Debería estar todo el esfuerzo orientado a completar las etapas definidas en el plan nacional de vacunación de acuerdo con el riesgo que tiene cada grupo priorizado, más aún sabiendo que llegan pocas dosis y azarosamente, por lo que la curva de vacunación no se puede sostener en el tiempo ante una posible segunda ola de contagios y la cercanía del invierno.”

“Cambiar urgente” la estrategia
En ese sentido, viene proponiendo desde hace semanas “cambiar urgente” la estrategia de modo que se pueda “vacunar exclusivamente” con las dosis disponibles y que pudieran ir llegando en las próximas semanas a los grupos de riesgo establecidos en acuerdo entre los ministros de Salud del país en las reuniones del Consejo Federal de Salud (Cofesa).

En esas reuniones, según se pudo saber, hubo 13 provincias que proponían completar la vacunación del personal de salud y adultos mayores antes de que Nación definiera avanzar con la inmunización de los docentes al autorizar las dosis de Sinopharm para menores de 59 años.

Las personas mayores de 60 años son el 30% de los casi 2,7 millones de aplicaciones totales a la fecha y sin precisar si se trata de primera o segunda dosis.

“Los días pasan y necesitamos que estén vacunados los mayores y las personas con comorbilidades, como los pacientes oncológicos, insulinodependientes, cardíacos y con problemas respiratorios severos, entre otro, insiste el defensor, que adhiere a la convocatoria a un “ruidazo” este sábado, a las 20, en el país, para que se acelere la vacunación de los mayores. Este grupo, en promedio, espera más de un mes la asignación de un turno.

“Seguimos teniendo una curva muy alta para el descenso que se debió haber logrado ante la posibilidad de una segunda ola, como se vio en el hemisferio norte. Y eso va a ocurrir con un rebrote fuerte de Covid-19 en Brasil al lado, las mutaciones del virus circulando y una gran cantidad de mayores sin la protección extra de la vacunación. Son, hoy, el 90% de la ocupación de las terapias intensivas y más del 80% de los fallecidos por Covid-19. No se puede seguir repartiendo vacunas escasas por cantidad de habitantes con este escenario”, afirma Semino.

Mientras que en un pueblo a 25 kilómetros de la ciudad de Córdoba se recibieron dos vacunas para un geriátrico con 11 residentes, a dos localidades bonaerenses vecinas, una de 25.000 habitantes y otra de 2500, se asignaron 450 dosis. “Ni siquiera termina siendo la distribución por proporción de habitantes –sostiene el defensor–. Hay que vacunar donde hay grupos de riesgo. No importa la cantidad de población. Y, también, hay que multiplicar los testeos porque con las vacunas solamente no alcanza para cuidar a los más vulnerables.”

Hasta ahora, el Ministerio de Salud de la Nación logró hacerse de 4.050.000 dosis de las vacunas Sputnik, Covishield y Sinopharm. El domingo pasado, desde la cartera sanitaria se evitó hablar de fechas para la llegada de próximos embarques. En diálogo con LA NACION, Sonia Tarragona, jefa de Gabinete del ministerio, respondió que se estaban distribuyendo las últimas 399.000 unidades disponibles en las cámaras de frío de las plantas de la firma Andreani.

Esas dosis eran del último vuelo a Moscú, que aterrizó en Ezeiza el 1° de marzo pasado. A bordo habían llegado 732.500 vacunas (702.400 de la primera dosis (Ad26) y 30.100 de la segunda (Ad5)). (Por Fabiola Czubaj para La Nación)

ADNbaires