La segunda reunión bilateral entre Rusia y Ucrania ha terminado con el compromiso de abrir un corredor humanitario “para la salida de civiles” y con un posible alto el fuego durante las evacuaciones, según ambas delegaciones, que prevén volver a reunirse la semana que viene.

El presidente ucranio, Volodímir Zelenski, pide hablar directamente con su homólogo ruso, Vladímir Putin, para que todo acabe. “Es la única manera de detener la guerra”, ha dicho en una rueda de prensa. Putin ha prometido que compensará a las familias de los soldados caídos y que su plan va “según lo previsto”. El jefe del Centro de Dirección Nacional del Ministerio de Defensa ruso, Mijaíl Mizhíntsev, ha augurado “una catástrofe humana inminente” en varias de las principales ciudades de Ucrania como Kiev, Járkov (al noreste del país), Jersón (al sur) y Mariupol (sureste), tras ocho días de ofensiva del Kremlin. Las fuerzas de ocupación buscan allanar el camino hacia Mikoláiv, una gran ciudad de medio millón de habitantes que ya está bajo ataque, y hacia Odesa, el principal puerto ucranio en el mar Negro. Los ataques rusos han dejado sin agua y sin luz a Energodar, la ciudad con la mayor central nuclear de Europa, según ha denunciado su alcalde. La Unión Europea ha activado una directiva que permitirá la entrada ilimitada de refugiados que huyen de una catástrofe en territorio comunitario: en Ucrania son ya más de un millón.

La devastación de Járkov tras los ataques rusos 
Járkov​​​, la segunda ciudad más poblada de Ucrania (con casi 1,5 millones de habitantes), está sufriendo el asedio de las tropas rusas. La enviada especial de EL PAÍS María R. Sahuquillo ha tomado estas imágenes de la devastación de la urbe, situada al este del país, muy cerca de la frontera con Bielorrusia.

Varios países piden suspender la membresía de Rusia de Interpol
El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, ha anunciado este jueves que Canadá y otros países han solicitado la suspensión de la membresía de Rusia en Interpol, la Organización Internacional de Policía Criminal, de la que forman parte 195 países, por la invasión de Ucrania. Trudeau ha defendido esta medida porque «la cooperación internacional en materia legal depende del compromiso colectivo con la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el mutuo respeto entre los miembros de Interpol».

La suspensión de Rusia de Interpol había sido solicitada originalmente por Ucrania tras la invasión rusa, que se inició hace ocho días y que ha provocado centenares de muertos y un millón de refugiados. Un portavoz de la secretaría general de Interpol ha explicado al diario británico The Guardian que solo la asamblea general del organismo puede decidir sobre la membresía: «Solo la asamblea general, el órgano supremo de gobierno de Interpol compuesto por representantes de cada uno de sus 195 países miembros, puede votar sobre cuestiones relacionadas con la membresía. La secretaría general de Interpol continúa siguiendo de cerca la situación relativa a Ucrania».

EE UU anuncia más sanciones contra los oligarcas rusos
La Casa Blanca ha anunciado este jueves nuevas sanciones que tienen como objetivo a los oligarcas rusos. Entre ellos, se encuentran el supuesto testaferro del presidente Vladímir Putin, Alisher Usmanov, y el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. En total, el Departamento de Estado prohíbe la entrada en EE UU de 19 oligarcas rusos y sus parientes, mientras que el Tesoro ha bloqueado los posibles activos bajo jurisdicción estadounidense de siete organizaciones rusas y 26 personas que promueven la “desinformación” sobre la guerra en Ucrania. “Estos individuos se han enriquecido a expensas del pueblo ruso, algunos han logrado que sus familiares ocupen altos cargos”, explica el comunicado emitido por la oficina del presidente de EE UU. “Otros ocupan la cima de las empresas más grandes de Rusia y son responsables de proporcionar los recursos necesarios para apoyar la invasión de Ucrania por parte de [el presidente ruso, Vladímir] Putin”, prosigue la nota.

En opinión de la Administración de Joe Biden, “estas personas y sus familiares” deben quedar aisladas del sistema financiero norteamericano. “Sus activos en Estados Unidos serán congelados y sus propiedades no podrán ser utilizadas”. Washington los considera responsables de hacer posible la guerra de Putin. Estados Unidos, en coordinación con sus aliados y socios, son conscientes de la importancia que tiene golpear con sanciones a las élites —y sus familiares— rusas que continúan apoyando al presidente Putin a pesar de su brutal invasión de Ucrania. La Unión Europea reaccionó de inmediato, nada más comenzar las hostilidades contra la antigua república soviética, hoy independiente. Los Veintisiete acordaron en una cumbre extraordinaria urgente de jefes de Estado y de Gobierno una nueva batería de sanciones de “graves y enormes consecuencias” para Moscú. (Por Yolanda Monge).

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