Ricardo Lagos y su mirada sobre la Argentina.

“Es necesario concordar ideas hacia el largo plazo”, dijo el ex presidente chileno.

119
Compartir

El ex presidente de Chile abrió la tercera edición del ciclo que organiza Clarín en el Malba bajo el título “Argentina en un año clave: desafíos internos y externos”.

La apertura de la tercera edición del ciclo “Democracia & Desarrollo” que organiza Clarín en el Malba, bajo el título “Argentina en un año clave: desafíos internos y externos”, tuvo un invitado de lujo: nada menos que el ex presidente de Chile Ricardo Lagos, hombre clave en el regreso de la democracia en el país trasandino tras la dictadura militar que encabezó Augusto Pinochet.

En una extensa charla que mantuvo con Ricardo Kischbaum,editor general del diario, Lagos hizo un recorrido por los desafíos que tuvieron que enfrentar en aquel país durante la transición democrática, planteó su mirada sobre la actualidad de la región y del mundo, y dejó una mirada sobre la Argentina.

“Con el debido respeto, viví en este país durante 3 años. Mi hija menor es porteña. Tenemos muchos temas en común. Hay que tener la capacidad de concordar ciertos temas básicos. Entiendo el juego político, pero definir un proyecto de envergadura, lleva 8, 10 o 15 años”, sostuvo Lagos al ser consultado sobre qué era lo que creía que le faltaba a la democracia argentina.

En ese sentido, analizó que “cada gobierno que llega piensa que es más inteligente que el anterior, y cada presidente que llega piensa que tienen ideas brillantes”. “Uno construye sobre los hombros que dejó su antecesor. Aceptemos que el anterior también puede tener ideas brillantes. Este es un tema central, cómo creamos instituciones que nos permitan lograr el largo plazo”, subrayó.

Presidente de Chile entre 2000 y 2006, Lagos tuvo un rol preponderante en la construcción de la coalición política que terminó con la dictadura pinochetista, tras el plebiscito realizado el 5 de octubre de 1988.

En ese sentido, resaltó la importancia de dejar de lado los intereses partidarios para hacer caer el gobierno militar de Pinochet, y cómo eso les permitió construir una coalición que, finalmente, gobernó durante 20 años al país vecinos.

“Ninguno de los cuatro partidos (que conformó la coalición) tomó una decisión formal de seguir gobernando juntos. Pero esos 4 años se transformaron en 20. Nunca pensamos que estábamos haciendo una coalición por 20 años. En un país que tiene 200 años de vida, es un 10%. Ese 10 % de tiempo de nuestros países, es, tal vez, el mejor de todo”, afirmó.

Entre otras cosas, Lagos explicó la necesidad de lograr consenso dentro de esa coalición para poder gobernar. “Había un entendimiento que nos permitía saber qué temas mantenían la unidad y cuáles nos dividía. Por eso prevalecía el consenso, eso es lo importante para mantener una coalición. Porque mi verdad es muy importante pero termina cuando empieza la tuya. Y cómo hacemos entre dos verdades para no tener líneas rojas que nos impidan tener un entendimiento”, sostuvo.

La crisis venezolana, la pobreza y el cambio de época
Lagos también se refirió a la situación que atraviesa Venezuela y dijo que hubo un error en la mirada de esa crisis. “Hay que enfocarlo en un conflicto entre Poder Ejecutivo y Legislativo, es más correcto que entre oficialismo y oposición”, sostuvo. Pero advirtió que la situación humanitaria que vive ese país puede provocar “un genocidio”.

Para Lagos, las Fuerzas Armadas deberían actuar para hacer cumplir la Constitución, que avala la validez de la Asamblea Nacional por sobre la presidencia de Nicolás Maduro.

Otro punto importante de la charla fue la pobreza. Lagos explicó que durante su gobierno en Chile, los planes estuvieron enfocados a “focalizar dónde estaban” los sectores más vulnerables y a evitar el clientelismo.

“Teníamos una beca de retención que era un aporte muy escaso de ingresos para que un chico siguiera estudiando y no se fuera a trabajar. Ese clientelismo nos pareció que afectaba la credibilidad de la gente. Y la solución fue tener un apoyo familiar, que se definía a nivel comunal. Es decir, no era un clientelismo desde arriba que se podía producir”, contó.

El ex mandatario chileno, quien también fue ministro de Educación durante el primer gobierno post dictadura que encabezó Patricio Aylwin, habló también de la corrupción, un mal que afecta a todos los países de la región.

Lagos lo relacionó directamente a la forma en que se financia la política porque “la relación dinero y política no es una sorpresa, y en esa relación, hay que tener una línea divisoria muy clara”.

Así, contó que los casos que afectaron a su país en los últimos años “han sorprendido a Chile de una manera que no lo soñábamos, porque han afectado a las instituciones armadas, y eso fue una sorpresa”. Y dijo que el mejor sistema es el que se aplica en Inglaterra. “Allí ponen un tope a la campaña. Y eso es lo más razonable, a usted lo castigan porque se excede en el gasto electoral. Esa es una forma de poder abordar el tema de la corrupción”, explicó. (Foto: Ricardo Lagos junto a Ricardo Kirschbaum, en el ciclo de Clarín. (Maxi Failla)

ADNbaires