Bill Gates, preocupado por la seguridad de las vacunas.

 "Apuesto a que algunas saldrán sin la revisión completa”.

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El fundador de Microsoft puso en duda los desarrollos chinos y rusos.

Bill GatesBill Gates analizó el avance de las investigaciones científicas y la posibilidad de que una vacuna a gran escala funcione. “Esta enfermedad, por los datos obtenidos de los ensayos en animales de la fase 1, parece ser muy prevenible con vacunas”, aseguró en una entrevista con Wire. Sin embargo, advirtió, que todavía hay preguntas a contestar: “Nos llevará un tiempo averiguar la duración de la protección, y la eficacia en los ancianos, aunque creemos que será bastante buena”. Además, explicó que la fase 3 de los proyectos más avanzados permitirá descubrir si hay algún efecto secundario”.

Por eso, cuando el periodista especializado en ciencia, Steven Levy le consultó sobre la seguridad de las vacunas que se están desarrollando, Gates expresó preocupación. “En China y en Rusia se están moviendo a toda velocidad. Apuesto a que en algún lugar del mundo habrá algunas vacunas que saldrán sin la revisión completa”.

“Probablemente necesitemos tres o cuatro meses sólo para analizar los efectos secundarios de la fase 3”, explicó Gates para graficar por qué duda de los increíblemente rápidos tiempos que se manejan en algunos lugares del mundo.

En una publicación en su blog en mayo pasado, Gates detalló la esperanza y las dificultades que hoy se viven en la carrera por la vacuna contra el COVID-19.

En la misma línea que Gates, el inmunólogo Anthony Fauci, principal referente en enfermedades infecciosas en Estados Unidos, también expresó la semana pasada sus inquietudes sobre la seguridad de las vacunas contra la covid-19 que están desarrollando China y Rusia. Pero, advirtió que es probable que esos proyectos se enfrenten a un mayor escrutinio, dado que los sistemas reguladores de ambos países son mucho más opacos que en Occidente. Fauci, a quien se le preguntó durante una audiencia en el Congreso si Estados Unidos podría usar vacunas chinas o rusas si llegaban a producirse primero, afirmó que era poco probable. “Espero que los chinos y los rusos realmente estén probando la vacuna antes de administrársela a alguien”, dijo.

Además del estado de las vacunas, el fundador de Microsoft también habló de los tratamientos que ya se están aplicando. Aseguró que si se infectara pediría que lo tratasen con Remdesivir. “Lamentablemente, las pruebas en los EEUU han sido tan caóticas que el efecto real probado es un poco pequeño. Potencialmente el efecto es mucho mayor que eso”, explicó. Y agregó que también optaría por un tratamiento con dexametasona, “que en realidad es una droga bastante barata y se usa para las etapas tardías de la enfermedad”.

Durante la entrevista, Gates criticó la gestión de la pandemia por parte del Gobierno norteamericano. “La mayoría de las pruebas de coronavirus en EEUU son un desperdicio, completamente basura”. Para él, en la mayoría de los casos los resultados no llegan a tiempo para que los infectados cambien su comportamiento para evitar infectar a otras personas.

Según su análisis, que el Estado reembolse todos los test por igual, aún cuando la demora es perjudicial para las medidas de prevención, alienta a que se efectúen más pruebas de las que se pueden procesar y por lo tanto, no sirvan. “Si no te importa que demoren los resultados, por supuesto que van a testear a todos los clientes. Porque están haciendo un dinero ridículo. Tienes que hacer que el sistema de reembolso pague un poco más por resultados dentro de las 24 horas, tarifa normal por 48 horas, y no pague nada si tarda más de 48 horas”, se quejó. “Somos el único país del mundo en el que se tira dinero a la basura en test de coronavirus”, insistió ofuscado.

De todas formas, y a pesar de los errores y la grave crisis económica, volvió a decir que es optimista. “Hay que admitir que se han perdido billones de dólares en daños económicos y muchas deudas, pero el proceso de innovación en la ampliación de diagnósticos, en nuevas terapias y en vacunas, es realmente impresionante”. Según sus estimaciones, “para el mundo rico, deberíamos ser capaces de acabar con esto (el COVID-19) para finales de 2021, y para el mundo en general para finales de 2022”.

“Ahora bien, siempre que logremos esto, habremos perdido muchos años en la malaria y la poliomielitis y el VIH…”, dijo casi resignado. Para Gates, la pandemia “no es como la Primera o Segunda Guerra Mundial, pero está en ese orden de magnitud como un shock negativo para el sistema”.

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