Bolivia: La presidenta interina echó a uno de sus ministros.

Además, el informa final de la OEA indica que en las elecciones "hubo manipulación dolosa de los votos".

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Jerjes Justiniano dejó de ser el ministro de la Presidencia tras ser acusado de manipulación de la justicia y coacción contra una ex autoridad del ministerio de Comunicación.

La presidenta de facto de Bolivia, Jeanine Áñez, le pidió la renuncia a su ministro de la Presidencia, Jerjes Justiniano, tras ser acusado de manipulación de la justicia y coacción contra una ex autoridad del ministerio de Comunicación.

En lugar de Justiniano, nombró al hasta ahora ministro de Obras Públicas Yerko Núñez.

“He decidido designar a Yerko Núñez como nuevo ministro de la Presidencia que es una persona con amplia experiencia en la administración del Estado. En estos pocos y turbulentos días ha demostrado capacidad para manejar el ministerio de Obras Públicas”, dijo la mandataria.

La salida de Justiniano se produce tras varias denuncias que lo ponen como protagonista de casos de manipulación judicial hasta coacciones sobre un antiguo alto cargo del Ministerio de Comunicación, pero también ocurre después de que la prensa boliviana se hiciese eco de supuestas discrepancias con Áñez.

Fuentes gubernamentales citadas por el diario El Deber aseguran que el ex ministro es aliado de Luis Fernando Camacho, quien ha anunciado su intención de presentarse a las próximas elecciones presidenciales, y sería más proclive a aprobar una amnistía para el antiguo presidente Evo Morales.

En el discurso en el que designó a Yerko Núñez, Áñez omitió cualquier alusión al funcionario saliente y, en cambio, enfatizó que el sucesor es de su “entera confianza”. “En estos pocos y turbulentos días ha demostrado capacidad para manejar el Ministerio de Obras Públicas” destacó.

Según la mandataria, el recambio de autoridades se realiza para lograr mayor coordinación intergubernamental y de gestión, además de reactivar la economía.

La interina jefa de Estado, además, anunció que el cargo al frente de Obras Públicas estará en manos de Iván Arias, mientras que la cartera laboral, sin designación hasta el momento, será ocupada por Óscar Mercado. (Fuente Clarín)

INFORME DE LA OEA

El organismo determinó quese alteraron las actas electorales, se
La Organización de Estados Americanos publicó este miércoles su informe final sobre las elecciones en Bolivia del pasado 20 de octubre y concluyó que “la proclamación de la victoria en primera ronda del entonces presidente Evo Morales fue posible únicamente por un aumento masivo de votos en el final del conteo”.

Para lograrlo, explicó, existió una “manipulación dolosa de los comicios en dos planos”.

El primero refiere a la alteración de las actas y la falsificación de las firmas de los jurados responsables por ellas. Y el segundo al nivel de procesamiento de los resultados, a partir del “redireccionamiento del flujo de datos a dos servidores ocultos y no controlados por personal del TSE, haciendo posible la manipulación de datos y la suplantación de actas”.

El documento asegura que una “abrumadora” cantidad de evidencia permite afirmar la existencia de “operaciones dolosas encaminadas a alterar la voluntad expresada en las urnas”.

Con respecto a la paralización del escrutinio provisorio, hecho catalizador de las denuncias de fraude, la OEA indicó que los análisis del equipo técnico “permiten determinar que no fue un accidente ni una decisión basada en fundamentos técnicos”. “Fue simplemente una decisión arbitraria, cuyo propósito incluyó la manipulación de la infraestructura informática”, agregó.

El hecho permitió que entrara en escena un servidor oculto, que no había sido declarado ni era controlado por la empresa auditora ni los técnicos del órgano electoral. Ese servidor procesó las más de 1.400 actas remanentes, que arrojaron una diferencia clara a favor de Morales y proveyeron el margen necesario -de más de 10 puntos sobre su perseguidor, Carlos Mesa- para que pudiera proclamarse ganador sin necesidad de una segunda vuelta.

“Este segundo servidor no apareció en ningún informe hasta que la auditoría de la OEA lo develó a través de los estudios periciales”, agregó.

Además, el documento indicó que hay evidencia suficiente para confirmar “la parcialidad de la autoridad electoral”. “Los vocales del TSE, quienes debían velar por la legalidad e integridad del proceso, permitieron que se desviara el flujo de información hacia servidores externos, destruyendo toda confianza en el proceso electoral”, graficó el organismo que preside Luis Almagro.

De hecho, explicó que funcionarios técnicos del órgano electoral enviaron una carta a la auditoría en la que reconocen la existencia del servidor, pero aseguran que fue instalado “a petición de los vocales del TSE y en coordinación con un asesor informático”.

“La interrupción del TREP y el posterior re-direccionamiento del flujo de datos a un servidor externo tornó absolutamente manipulable el sistema. En efecto, el análisis pericial revela que, de manera deliberada, se construyó una estructura informática oculta, con capacidad de modificar resultados electorales, así como borrar cualquier rastro de esta actividad”.

El cómputo oficial, que también debía ser un sistema independiente, tampoco salió indemne. El documento indicó que se usaron las imagenes del TREP para realizar el cómputo en dos ocasiones: a la hora de contar el voto proveniente del exterior y en el caso de la quema o pérdida de actas originales.

“En total, más del 5% de las imágenes de las actas pasaron directamente a cómputo. El nexo entre el TREP, sistema abiertamente manipulado, y el Cómputo Oficial afecta la credibilidad de este último”, explicó el reporte. (Fuente Infobae)

 

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