Chile: Kast y Boric salen a la caza de votos

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Los dos candidatos al balotaje deberán modificar sus programas y discursos para lograr alianzas. Los temas calientes.

Gabriel Boric arrancó el día en la comuna de La Pintana, una de las zonas más postergadas en el sur de Santiago de Chile, donde se reunió con vecinos que fueron víctimas de asaltos violentos y otros delitos.

El líder de izquierda que quedó segundo en las elecciones del domingo y disputará el balotaje con su rival de derecha José Antonio Kast sabe que tendrá que presentar propuestas contra la inseguridad para capturar los votos de una gran porción de la sociedad que exige medidas urgentes.

La preocupación por la delincuencia y el reclamo de más seguridad está muy presente estos días en los medios chilenos, en las calles y las charlas de café. Tanto como la inflación, los salarios que no alcanzan y, claro, el calor, que no cede desde hace días en la capital y en gran parte del país.

La lucha contra la delincuencia fue uno de los ejes de la campaña de Kast, que se impuso el domingo por un estrecho margen (27,91% de los votos contra 25,83% de Boric).

Prometió “meter presos” a todos los delincuentes y narcotraficantes. Y mano firme contra la inmigración ilegal, pues sostiene, como muchos aquí, que gran parte de los delitos son cometidos por extranjeros.

Boric, en cambio, el ex líder estudiantil que encarnó el reclamo de transformaciones profundas y urgentes para terminar con las desigualdades en el país, prácticamente no habló de la inseguridad durante la campaña.

Jose Antonio Kast, este martes, durante un acto en las afueras de Santiago de Chile. Foto: AFP

Jose Antonio Kast, este martes, durante un acto en las afueras de Santiago de Chile. Foto: AFP

La pobreza, las inequidades en el acceso a la salud y la educación, los derechos de las mujeres y de la comunidad LGBT, la mejora de salarios y jubilaciones, la protección del medio ambiente, fueron hasta ahora sus prioridades.

Con 35 años, ex líder de las protestas por educación gratuita y de calidad, Boric es la figura del cambio, el representante de las multitudes que salieron a las calles en octubre de 2019 a reclamar a viva voz reformas profundas que terminen con décadas de exclusión y desigualdades.

Pero desde la otra orilla, el conservador Kast, abogado de 55 años, padre de nueve hijos, fue el abanderado de quienes hoy sienten que esa revuelta fue el origen de los nuevos males: la violencia, la delincuencia, el vandalismo, la destrucción que se ve en el centro de Santiago, alrededor de la Plaza Italia, epicentro de las movilizaciones.

Claro que los locales cerrados y abandonados, los indigentes que duermen en las calles, los que piden una ayuda para comer, son también resultado de la crisis feroz que produjo la pandemia de coronavirus en Chile.

Movimientos hacia el centro
Lo que nadie discute es que para seducir al inmenso electorado que no los votó, los dos candidatos deberán hacer concesiones y mover sus discursos.

Habrá seguramente roces y complicaciones. Boric tendrá que desmarcarse un poco del Partido Comunista, que integra la alianza que lo llevó como candidato, pero que mostró posturas extremas inaceptables para muchos votantes de centroizquierda.

El tiempo que Boric dedicó este martes a los vecinos que reclaman seguridad no es casual.

“Vamos a combatir firmes a la delincuencia y al narco. Vamos a recuperar el espacio público, que las plazas sean de ustedes, no del narco. Los narcos tras las rejas, ustedes en las calles”, les prometió.

“El tema de la seguridad no ha sido abordado por las fuerzas progresistas del modo que era necesario”, admitió. Y remarcó: “Estamos con los vecinos, con los chilenos y chilenas que quieren seguridad para vivir en paz. Pueden confiar en nosotros, tendremos un compromiso inclaudicable” en esta materia, aseguró.

Incidentes en un acto de Kast
Al mismo tiempo, Kast iniciaba otra actividad en la localidad de Maipú, en las afueras de Santiago, y un incidente obligó a cambiar sus planes: la policía informó que había detenido a un hombre que merodeaba la zona y llevaba una pistola de aire comprimido, un cuchillo y una manopla.

Aunque en principio el hecho acaparó la atención de los medios, Kast le bajó el perfil. Pero aprovechó para remarcar: “Este es un incidente, pero la gente humilde vive con miedo, y ese es el miedo que tenemos que ayuda que se acabe en Chile”.

Boric ya acusó recibo de la importancia de este tema. Y también deberá incorporar en su campaña medidas sobre inmigración y el conflicto mapuche en el sur del país, que recrudeció en los últimos meses y obligó al presidente Sebastián Piñera a militarizar la región en octubre.

Los resultados de las elecciones en Chile./AFP
Pero la seguridad es sólo parte del listado de prioridades para los chilenos que esperan mejoras en su calidad de vida.

La pelea de aquí a diciembre será encarnizada y el escenario es de un balotaje muy reñido. Y aunque aquí todos recuerdan que hasta ahora el que ganó en primera vuelta se impuso también en la segunda, esta elección mostró que Chile cambió y ahora pocos se atreven a hacer previsiones.

“Esta es la última elección del viejo ciclo. Lo que notamos hoy es una crisis de representación”, señaló a Clarín Marta Lagos, directora de la consultora Latinobarómetro. Y remarcó el hecho de que ninguno de los dos candidatos logró un 30% de los votos. Esto es: un 70% de electores que no les dieron su apoyo.

“Ambos tienen que moverse al centro. Pero hay que ver cuánto pueden modificar sus discursos, para no perder credibilidad”, agregó.

Kast y Boric lo tienen claro. “Tenemos que salir a hablarle a todo el mundo”, afirmó el candidato de izquierda el mismo lunes en un programa de TV.

Su rival conservador se expresó en el mismo sentido: en un acto el lunes, subrayó que trabajará en profundizar “los puntos de encuentro” con varios partidos políticos. “Nuestro programa no está escrito en piedra”, aclaró.

Propuestas económicas

Sus programas económicos, también en las antípodas, podrían mostrar algunos cambios. Boric seguramente se moverá hacia el centro si no quiere ahuyentar a empresarios y a inversionistas.

“Ya se nota que Boric está buscando un discurso más moderado. Está tratando de distanciarse un poco del Partido Comunista y su equipo está buscando ahora incorporar a economistas con mayor experiencia, nombres conocidos que den más credibilidad a su propuesta”, explicó a Clarín el economista Sebastián Izquierdo, del prestigioso Centro de Estudios Públicos (CEP).

Otros analistas señalaron que el candidato de izquierda deberá moderar su plan de fuertes alzas de impuestos a las empresas. Y modificar un poco su plan de desarmar por completo el sistema privado de jubilaciones y colectivizar todos los recursos, una propuesta que causó alarma a muchos chilenos.

Kast, por su parte, posiblemente tendrá que revisar su plan de rebajas de impuestos generalizadas pues, señalan varios expertos, la reducción del Estado que plantea no es realista y no será suficiente para equilibrar las cuentas y lograr un mayor crecimiento económico.

Se abre una etapa compleja de búsqueda de consensos. El desafío estará en acercar nuevos votantes sin alejar a los que los votaron en primera vuelta. (Imagen: El candidato de izquierda Gabriel Boric, este martes, en un desayuno con vecinos de la comuna de La Pintana, en Santiago de Chile. Foto: REUTERS // Por Carolina Brunstein para Clarín, Santiago, enviada especial)

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