Corea del Norte devuelve restos de soldados a EE.UU.

Son militares que murieron en la guerra del país asiático.

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La repatriación de los cuerpos fue uno de los acuerdos alcanzados durante la histórica cumbre entre Donald Trump y Kim Jong-un en Singapur.

la guardia de honor de la ONU transporta las cajas con los restos procedentes de Corea del Norte. AHN YOUNG-JOON AFP
Corea del Norte entregó este viernes un número indeterminado de restos de soldados americanos que fallecieron durante o después de la Guerra de Corea (1950-1953), según confirmó la Casa Blanca en un comunicado. La repatriación de estos restos, que tendrán que ser analizados para confirmar que se trata de algunos de los caídos por el conflicto, se enmarca en la promesa del régimen norcoreano de facilitar este proceso, un compromiso que el propio Kim Jong-un pactó con Donald Trump en su histórica cumbre del mes de junio en Singapur.

Los restos fueron trasladados por un avión de la Fuerza Aérea del Ejército estadounidense desde Wonsan, ciudad costera en el este de Corea del Norte, hasta la base militar de Estados Unidos en Osan, a unos 70 kilómetros al sur de Seúl, la capital de Corea del Sur. Varias cajas de madera, cubiertas con la bandera de Naciones Unidas, fueron sacadas del aparato para ser inspeccionadas y confirmar si se trata realmente de ciudadanos estadounidenses desaparecidos en combate o prisioneros de guerra.

Washington no detalló el número de restos que se han entregado, pero según la agencia surcoreana Yonhap se trataría de 55 personas. El número de personal militar estadounidense que participó en la Guerra de Corea y cuyos cuerpos siguen sin ser localizados se cuenta por miles. La gran mayoría, alrededor de 5.300, fallecieron en suelo ahora norcoreano. La Casa Blanca anunció que el próximo miércoles se celebrará una ceremonia formal de repatriación en la misma base aérea de Osan. Después, los restos serán enviados a un laboratorio forense en Hawái, donde serán examinados en un proceso de identificación que podría durar meses.

El retorno de los restos forma parte de la declaración que firmaron Donald Trump y Kim Jong-un en Singapur en junio pasado. El texto no detalla un calendario, pero habla de la repatriación “inmediata” de aquellos que ya hayan sido identificados. Desde entonces ha habido varias reuniones bilaterales entre altos cargos castrenses para formalizar una primera entrega de esta etapa de deshielo. El Ejército estadounidense había almacenado desde hace semanas las cajas de madera en el Área de Seguridad Conjunta de la aldea de Panmunjom, situada en la Zona Desmilitarizada que ejerce de frontera terrestre entre las dos Coreas, pendiente de una aprobación inmediata por parte del lado norcoreano.

“Hoy, el presidente Kim está cumpliendo parte de su compromiso con el presidente [Trump] para restaurar a nuestros soldados estadounidenses caídos”, ha asegurado la Casa Blanca. “Nos alientan las acciones de Corea del Norte y el impulso hacia un cambio positivo”. Washington consideró además que se trata de “un primer paso significativo para reiniciar la repatriación y reanudar las operaciones en suelo norcoreano” para buscar a los miles de cuerpos que siguen sin localizar. Hasta el momento, Corea del Norte había entregado 235 cuerpos entre los años 1996 y 2007. Trump agradeció el gesto al líder norcoreano a través de Twitter: “Gracias a Kim Jong-un”, escribió.

La repatriación ocurrió precisamente el día en que se conmemora el 65º aniversario del fin de las hostilidades en el marco Guerra de Corea, que terminó con un armisticio y no con un tratado de paz. El comunicado en Singapur marca también la colaboración entre EE UU y Corea del Norte para establecer un “régimen de paz duradero y estable”, es decir, poder firmar en un futuro un acuerdo que ponga fin formalmente a este conflicto bélico.

En Singapur, ambos líderes acordaron avanzar hacia “la completa desnuclearización de la península norcoreana”, si bien no establecieron calendario para lograr este hito. Las primeras negociaciones al respecto han revelado las grandes diferencias entre Washington y Pyongyang en una negociación que se prevé larga. Esta semana, un análisis de imágenes por satélite indicó que Corea del Norte estaría desmantelando su mayor base de pruebas y lanzamiento de cohetes, una instalación clave en el desarrollo de su programa de misiles balísticos.

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