El estallido social no cede en Chile.

Barricadas y fogatas en un barrio de Santiago, “símbolo” del progreso económico.

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Por las redes sociales, distintas organizaciones sociales convocaron para este miércoles a manifestaciones frente al shopping Costanera Center, un ícono de la capital chilena, en la comuna de Providencia, en donde hay choques con los Carabineros.

Las protestas buscan hacerse sentir en los barrios ricos de Santiago de Chile, con convocatorias a marchar este miércoles hacia zonas que hasta ahora habían sorteado las tumultuosas manifestaciones, mientras el presidente Sebastián Piñera sostiene que no tiene “nada que ocultar” frente a las crecientes denuncias de excesos policiales: el centro comercial Costanera Center, el más grande de Sudamérica e ícono del progreso económico de este país, ya es epicentro de las protestas convocadas por las redes sociales y de los primeros incidentes.

En Providencia, uno de los barrios más acomodados de la capital chilena, miles de manifestantes montaron barricadas, fogatas y se enfrentaron con los Carabineros.

Doce barricadas en 1.5 kilómetros pudo constatar Clarín en el momento más álgido de una nueva jornada de movilizaciones en Chile, a 20 días del estallido social. La comuna de Providencia, de altos ingresos, fue el epicentro de concentraciones y actos vandálicos durante el día.

Las acciones comenzaron con un llamado en redes sociales a movilizarse frente al Costanera Center, el shopping más grande de Chile, ubicada bajo el edificio más alto de Latinoamérica del mismo nombre. Esta obra arquitectónica es un ícono de la ciudad, como también de la economía abierta que ostenta el país vecino. El perímetro amaneció blindado y fuertemente resguardado por policías. A primera hora, la administración anunció que el edificio no abriría al público.

Durante toda la tarde, insistentemente, manifestantes intentaron acercarse a los accesos del shopping. Fueron dispersados con gases lacrimógenos y carros lanza-aguas. Barricadas fueron instaladas en Avenida Tobalaba y Los Leones. Desde ese momento la situación de la comuna se descontroló.

Más de veinte barricadas cortaron las principales arterias de traslado de la ciudad, sobretodo entre quienes se desplazaban hacia el oriente de la capital. El supermercado Lider del sector Antonio Bellet fue saqueado y vandalizado ante la atónita mirada de los manifestantes pacíficos.

El hecho más grave de la jornada fue el ataque que sufrió la sede de la Unión Demócrata Independiente, uno de los partidos de gobierno, cuyo fundador, Jaime Guzmán -asesinado en 1991 por una guerrilla de izquierda- es el redactor de la actual Constitución.

Junto a las barricadas, diversos locales comerciales fueron atacados por manifestantes, entre ellos farmacias y pequeñas boutiques. Incluso, vecinos de calle Suecia mostraron a Clarín los daños de los que fueron víctima en sus edificios residenciales.

En un video subido a redes sociales, la alcaldesa de la comuna, Evelyn Matthei, señaló que “estamos viendo un nivel de violencia y destrucción nunca antes visto en Providencia”.

“Estamos viendo un nivel de violencia y destrucción nunca antes visto en la comuna. Decenas de comerciantes de @muni_provi han resultado con sus locales dañados y saqueados. ¡¡¡Nada justifica este nivel de violencia!!!”, señaló la edil en su cuenta en Twitter

Santiago no se calma. Al cierre de esta edición, diferentes personeros políticos y medios de comunicación reconocían un evidente recrudecimiento de la violencia. Desde La Moneda monitorean la situación para evaluar las acciones a seguir. La crítica situación se encuentra aún en desarrollo.

Con el lema “Llegó la hora de marchar al oriente”, los manifestantes se autoconvocaron por redes sociales para marchar ​hacia los barrios más acomodados de la capital chilena.

Las protestas sociales, que estallaron el 18 de octubre, han tenido como principal escenario el centro de Santiago, con manifestaciones -algunas violentas- casi a diario delante del palacio presidencial de La Moneda y en los alrededores de la Plaza Italia, que al cabo de varias jornadas muestran un panorama sombrío.

En La Moneda, junto a varios de sus ministros, el presidente chileno firmó este miércoles un proyecto de ley que eleva -a cargo estatal- el salario mínimo hasta los 350.000 pesos chilenos (467 dólares), en el marco de la agenda social que busca aplacar el malestar.

También este miércoles, entidades que agrupan a los camioneros realizaron una marcha lenta por las autopistas de ingreso a la capital, en protesta por el alto valor de los peajes.

“Establecimos transparencia total en las cifras porque no tenemos nada que ocultar”, dijo Piñera este miércoles, al ser consultado sobre la catarata de denuncias sobre abusos a los derechos humanos por parte de las fuerzas del orden, al intentar repelar las manifestaciones callejeras.

También hubo llamados a concurrir hasta la sede de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), un organismo técnico de las Naciones Unidas, cuya sede en la exclusiva comuna de Vitacura representa uno de los mayores íconos arquitectónicos de la ciudad.

Jaqueado por las protestas, el mandatario descartó el martes renunciar, en una entrevista que concedió a la BBC de Londres.

“Por supuesto que voy a llegar al fin de mi gobierno. Fui elegido democráticamente por una enorme mayoría de chilenos”, dijo Piñera. (Por JOSÉ MARÍA DEL PINO para Clarín // Fotos: Reuters y AFP)

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