La caravana de migrantes empieza a llegar a Ciudad de México.

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Un grupo de 470 centroamericanos ya está en la capital mexicana, se espera la llegada de otros 1.000 en el transcurso del domingo y que otros 3.000 se sumen entre el martes y el miércoles, mientras en EE UU se celebran las elecciones legislativas.

La caravana de migrantes ya está en Ciudad de México. Un grupo de 470 centroamericanos, principalmente hondureños, ha llegado este domingo y se han concentrado en un albergue al oriente de la capital mexicana, ha informado la Comisión local de Derechos Humanos (CDHCDMX). Está previsto el arribo de otro contingente de 1.000 personas en el trascurso del día, ha agregado la CDHCDMX. Las autoridades esperan que otros 3.000 migrantes lleguen entre el martes y el miércoles, en medio de las elecciones legislativas en Estados Unidos del 6 de noviembre.

Los integrantes de la llamada primera caravana, compuesta por unos 5.000 migrantes, han continuado hacia Ciudad de México, pese a los problemas que han enfrentado para conseguir autobuses que los transportaran de forma masiva desde el Estado de Veracruz, que bordea el golfo de México. Este grupo, el más adelantado en el camino hacia la frontera con Estados Unidos, está mucho más disperso y avanza en grupos pequeños, aunque se espera que puedan reagruparse en los próximos días. Poco menos de 1.200 migrantes están en albergues en Puebla, a unos 150 kilómetros de la capital, ha dicho este domingo el gobernador poblano Antonio Gali. El grueso de la caravana, más rezagado, se ha quedado en Córdoba (Veracruz), tras un extenuante viaje a pie y a dedo de 180 kilómetros desde la pequeña localidad de Isla (Veracruz).

“¡Por favor, no nos dejen solos! ¡No dé un paso atrás!”. Así respondió la caravana migrante a Miguel Ángel Yunes, gobernador de Veracruz, que había prometido este viernes al menos 150 autobuses para transportarlos a Ciudad de México. Los coordinadores ya organizaban el siguiente paso de un éxodo sin precedentes, en el cierre de una semana en la que las dudas y el desgaste desbordaban al grupo, que está al límite y aqueja los estragos de más de tres semanas de viaje.

Pero la promesa de Yunes, que aseguraba mantener “su buena voluntad”, se desvaneció en el aire a las pocas horas. Les pedía esperar hasta el lunes o martes a que pasara el corte masivo de agua en el Valle de México y retroceder “a una ciudad más hacia el sur”. La petición del gobernador era inconcebible en el inconsciente de una caravana que se asumía a la deriva, que aún sueña con el Norte y que ha visto en la capital una parada crucial para tener interlocución con la clase política mexicana y, sobre todo, recibir atención médica urgente para decenas de niñas y niños enfermos, mujeres embarazadas y varios integrantes con enfermedades y heridas.

 Elias Camhaji@eliascamhaji
 
 “¡Por favor, no nos deje solos!”. La respuesta de la #CaravanaMigrante al segundo mensaje de @YoconYunes

1:10 – 3 nov. 2018

Miembros de la caravana migrante en Sayula, Veracruz (México). Á. H. EFE
 
La decisión de desviarse a Ciudad de México se tomó el pasado 26 de octubre tras el anuncio del plan Estás en tu casa, que ofrecía trabajo y atención médica a los centroamericanos que regularizaran su situación migratoria. El presidente, Enrique Peña Nieto, ofreció el programa para atender a los inmigrantes y, de paso, desactivar un problema que crece en el ocaso de su sexenio, tras las exigencias de Donald Trump de frenar a la caravana. Poco más de 1.550 personas han aceptado la propuesta, 927 han pedido regresar a sus países y 3.230 tramitan una solicitud de refugio en Chiapas, de acuerdo con el último corte de las autoridades mexicanas. La mayoría rechaza el plan y avanza por territorio mexicano, pese a las amenazas de Trump, que busca convertir el discurso del miedo y la xenofobia en votos en los comicios de este martes.

Ese ha sido el patrón de las últimas semanas. El Gobierno mexicano condiciona las ayudas, la protección y el apoyo a los que tienen papeles. Trump capitaliza la idea de una crisis migratoria que dista de estar contenida. La organización de la caravana desafía a ambos. El “elefante en la sala” son 5.000 refugiados del grupo más avanzado, en el terreno no reconocidos como tales, que resisten las difíciles condiciones climáticas, duermen a la intemperie y que han dependido casi exclusivamente de la generosidad de pueblos azotados por los terremotos de septiembre del año pasado como Santiago Niltepec (Oaxaca) con 5.000 habitantes y ciudades pequeñas como Sayula de Alemán (Veracruz) con 45.000 pobladores. (Por ELÍAS CAMHAJI para El País // Foto principal: Miembros de la caravana migrante en Sayula, Veracruz (México). ÁNGEL HERNÁNDEZ EFE)

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