La doble vara sanitaria del gobierno de Bolsonaro

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La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil actuó a los 7 minutos del partido cuando el rating de TV Globo estaba disparado para ver Messi y Neymar. El convulsionado presente político de Bolsonaro y la doble moral del presidente.

El Gobierno del presidente Jair Bolsonaro quedó sospechado de teñir con intencionalidad política la suspensión del partido Brasil-Argentina por las eliminatorias para el Mundial de Qatar 2022. El convulsionado presente de Bolsonaro, quien es investigado en tres causas por el Supremo Tribunal Federal, abonan esa teoría y toca pisos en las encuestas.

La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) suspendió el partido Brasil Argentina a los 6 minutos, cuando el rating de TV Globo estaba disparado para ver Messi y Neymar otra vez cara a cara. Mientras tanto, la selección estaba desde el viernes por la mañana en Brasil.

Del escándalo participaron la Anvisa, un órgano del Poder Ejecutivo encargado, entre otras cosas, de autorizar las vacunas contra el coronavirus y a cargo del contraalmirante Antonio Barra Torres puesto por Bolsonaro y la Policía Federal, que depende del Ministerio de Justicia de Brasil. Acaso Bolsonaro quiso mostrar que puede hasta frenar un partido de fútbol de relevancia mundial.

De alguna manera el escándalo televisado que fue montado por Anvisa en medio del partido, en cadena nacional, coloca al gobierno de Bolsonaro como guardián de la ley y del orden.

El dato no es menor: prefigura el clima que se vivirá el 7 de septiembre, Día de la Independencia de Brasil, cuando Bolsonaro con actos en San Pablo y Brasilia buscará legitimidad para enfrentarse al Máximo Tribunal. Todo en un clima de violencia política.

El martes, el presidente y sus empresarios aliados esperan organizar manifestaciones masivas para pedir el cese de la corte, una inédita medida golpista que el mandatario llama “ruptura”.

Además, la rigurosidad de la Anvisa se contrapone con las actitudes del propio Bolsonaro que cuestiona la vacunación Covid, no usa tapabocas y no cumple con los protocolos sanitaros que prohíben los eventos masivos. “Yo tengo puesta la mejor vacuna, que fue haber tenido el virus, no voy a vacunarme hasta que lo haga el último brasileño”, suele repetir Bolsonaro.

En Pernambuco, Bolsonaro participó el domingo de caravanas de motociclistas sin máscara y con aglomeración ante la mirada de la Anvisa.

Por último, otro condimento: el Presidente de Brasil toca el piso de su aprobación en las encuestas y tiene en frente a Luiz Inácio “Lula” da Silva para las elecciones de 2022.

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