Plebiscito en Chile: Boric golpeado por la derrota

El presidente trasandino renueva el rumbo de su gobierno.

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El presidente analiza cambios de gabinete. Maratón de reuniones para mostrar gestión después del firme rechazo a la nueva Constitución.

Llegó el “día después”. No hay más dudas. Los chilenos fueron muy claros en las urnas. Le gritaron “No” al gobierno de Gabriel Boric, que defendió hasta el final -aunque con reservas- el texto de la nueva Constitución que se presentó este domingo a un plebiscito histórico.

El contundente 61% que lo rechazó -contra un 38% que dijo Sí- marca un camino inevitable para el presidente que llegó al poder hace seis meses con promesas de cambio, democratización y renovación, pero que pierde popularidad mientras se agudizan varios conflictos en el país.

Boric lo adelantó el domingo a la noche, cuando anunció desde el Palacio de la Moneda que iniciaría desde este mismo lunes contactos con todas las fuerzas políticas para avanzar en nuevo proceso constituyente que esta vez sí cuente con el consenso de toda -o al menos una importante mayoría- de la sociedad.

Es que, pese al contundente rechazo al texto sometido a plebiscito, una enorme mayoría de la sociedad chilena tiene una convicción: es necesaria una nueva Constitución que reemplace la de 1980, un legado de la dictadura de Augusto Pinochet que sigue vigente y, para muchos, es el origen de las profundas desigualdades sociales, económicas y políticas que arrastra el país desde hace décadas.

Pero está claro: el resultado de un año de debates a cargo de una Asamblea Constituyente formada en su mayoría por sectores sociales ajenos a la política tradicional, con paridad de género y fuerte representación indígena, no logró traducir los reclamos que la sociedad hizo oír en la revuelta popular de 2019.

El domingo a la noche hubo festejos en todo Chile, tras la abrumadora victoria del Rechazao a la nueva Constitución. Foto: AFP

El domingo a la noche hubo festejos en todo Chile, tras la abrumadora victoria del Rechazao a la nueva Constitución. Foto: AFP

El mensaje del presidente

En el final de un conteo de votos que tardó poco más de dos horas, y cuando las cifras que reproducían en simultáneo todos los medios del país mostraban una ventaja del Rechazo mucho más amplia de lo que anunciaban los sondeos, Boric adelantó al país la nueva ruta que recorrerá ahora su gobierno.

Como ya había adelantado semanas atrás, se comprometió de inmediato a impulsar un nuevo proceso constituyente que quedará en manos del Congreso.

“El pueblo chileno no quedó satisfecho con la propuesta de Constitución que la Convención le presentó a Chile y, por ende, ha decidido rechazarla de manera clara en las urnas”, afirmó el presidente, de 36 años.

Y llamó a todas las fuerzas políticas a un diálogo para dejar atrás “maximalismos, violencia e intolerancia”.

“Debemos ser autocríticos sobre lo obrado”, admitió el presidente más joven de la historia de Chile. Y se comprometió a “construir, en conjunto con el Congreso y la sociedad civil, un nuevo itinerario constituyente que nos entregue un texto que, recogiendo los aprendizajes del proceso, logre interpretar a una amplia mayoría ciudadana”.

La campaña del "Rechazo" celebró el domingo a la noche en Santiago de Chile. Foto: EFE

La campaña del “Rechazo” celebró el domingo a la noche en Santiago de Chile. Foto: EFE

Incógnitas

Hay aquí muchas certezas pero aún más incógnitas. Está claro que Boric deberá mostrar una firme voluntad de redefinición de su camino. Ya adelantó que hará reformas en su gabinete y que se reunirá con referentes de todo el arco político para iniciar un nuevo proceso de diálogo.

Analistas, políticos de la oposición y la sociedad en su conjunto esperan ahora medidas y nombres concretos.

La atención, en las primeras de este lunes que amaneció helado en Santiago pero que anunciaba un mediodía con 30 grados, estaba en la apertura de los mercados y las reuniones y posibles anuncios que se hicieran desde el Congreso o el Palacio de la Moneda.

Minutos antes de las 8 de la mañana el presidente llegó a la Casa de Gobierno y saludó sonriente pero sin decir ni una palabra. La jornada promete ser intensa.

Sepultada la Constitución que terminó de redactarse en julio, habrá que volver a los carriles más tradicionales. Esta vez, ya lo aclaró Boric, será el Congreso el protagonista principal de la redacción de un nuevo texto.

La futura Constitución será un trabajo conjunto entre el Ejecutivo y el Legislativo, que sí está conformado en su mayoría por los bloques de centroderecha y centroizquierda que se alternaron en el poder desde el regreso de la democracia, en 1990.

El gobierno, una coalición de partidos de izquierda y centroizquierda, posiblemente deberá mostrar su costado más moderado, según explicaron diversos analistas a Clarín.

Boric deberá cambiar nombres para lograr un equipo más homogéneo, pero a la vez escuchar todas las voces que estén dispuestas a sumarse a este pacto político que aquí muchos consideran inevitable.

(Imagen principal: El presidente de Chile, Gabriel Boric, deberá redefinir su gabinete y avanzar en nuevo proceso constituyente. Foto: REUTERS // Por Carolina Brunstein, Santiago, enviada especial para Clarín)

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