Por qué la variante del Reino Unido es tan contagiosa

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Ya se extendió en un centenar de países, incluida la Argentina. Un hallazgo sobre su dinámica de replicación sorprendió a los científicos.

Los científicos pudieron identificar dónde fue que el Covid-19, en su proceso de “copiarse”, habría cometido el “error” que derivó en una variante mucho más contagiosa que se expandió por buena parte del mundo. La variante del Reino Unido, que se detectó por primera vez en septiembre, se cree que surgió en el ducado de Kent, en un paciente que tenía una enfermedad que comprometía su sistema inmune. Por esa causa tuvo un cuadro clínico extremadamente prolongado, en ese tiempo se generaron una serie de cambios en el genoma del SARS-CoV-2 y, a partir de ese caso cero, se disparó la cadena de contagios.

 Aunque es difícil de confirmar 100%, ahí habría surgido esta variante que se diseminó a un centenar de países incluido la Argentina –donde tiene circulación comunitaria–, obligó a un lock down en Gran Bretaña y a suspensión de vuelos. De lo que la ciencia sí tiene más certezas ahora es de por qué esta variante es entre un 50% y un 70% más transmisible que la original de Wuhan. Y para sorpresa de los investigadores, la clave del incremento de la transmisibilidad parece ser no sólo la mayor avidez por unirse al receptor de la célula humana, sino la dinámica con el que se replica en su interior una vez que ingresa.

La investigación de los especialistas de la prestigiosa Escuela de Medicina de Mount Sinai de Nueva York es tan reciente que todavía no llegó a publicarse en una revista científica. Pero la comparte la directora científico técnica del ANLIS-Malbrán, organismo científico argentino que viene siguiendo sin descanso el curso de la pandemia y que tiene una colaboración estratégica con la entidad estadounidense.

La variante del Reino Unido tiene 23 mutaciones de las cuales 8 están en la espícula. De estas, hay una en particular que le daría más afinidad al virus para unirse al receptor AC2 de la célula humana. Se creía que ésta era la razón por la cual esta variante es mucho más contagiosa, pero ahora se supo que no es la única.

“Estas mutaciones le confieren al virus una cinética de replicación mucho más importante. Hoy se sabe que a las tres horas del ingreso del virus a la célula humana, el número de copias igual al que hay entre 24 y 48 en la variante que estaba circulando en ese momento. Su dinámica de replicación es extremadamente más rápida y si tenés más carga viral, contagiás más”, explica la genetista Claudia Perandones.

La experta del ANLIS-Malbrán cuenta que estos mismos mecanismos se analizaron en las otras tres VOC, la sigla en inglés de variantes de preocupación, a las que se sigue con especial atención: Sudáfrica, Manaos y Río de Janeiro (las dos últimas se detectaron también acá). Y encontraron que si bien tienen una dinámica de replicación mayor que el wild type (el virus original), no igualan a la del Reino Unido. “Conocer cuáles son las ventajas que le otorgan estas variantes al virus nos permite generar estrategias terapéuticas mucho más dirigidas. Si vos tenés que la diferencia en la carga viral está muy cercana al inicio del cuadro, tenés que exacerbar el diagnóstico precoz y el aislamiento”, dice Perandones, y pide “no tenerles pánico a las variantes”.

En este sentido, retoma un tema que causó preocupación en la comunidad científica recientemente: la identificación de dos pacientes en Brasil que tuvieron co-infecciones de dos variantes distintas. “Se planteó la pregunta de si los pacientes se infectaron con una variante que, al persistir en el tiempo, generó cambios que hicieran que apareciera otra variante. Pero se realizaron estudios genómicos en la población y se encontraron con que eran dos variantes, la de Río de Janeiro y una propia de Río Grande Do Sul, y se pudo confirmar que efectivamente eran co-infecciones de dos variantes distintas. Incluso pudieron sectorizar en esos pacientes que el tracto respiratorio superior tenía una infección por una variante y el inferior, por otra, como un respeto de los territorios virales. Son dos sucesos independientes que no dieron más gravedad al cuadro clínico”, tranquiliza.

También desmitifica que el SARS-CoV-2 mute más que otros virus. Es lo que nos puede parecer, quizás porque todos estamos pendientes y nadie se fija en cómo muta el virus de la influenza. Es que, de hecho, el agente que causa la gripe tiene una tasa de mutación entre 15 y 20 veces más alta que el Covid. Porque el virus que mantiene en vilo al mundo entero cuenta con un mecanismo que se llama proof reading (que no tiene el de la influenza), que es como una “lectura” cuando se está replicando y que le permite controlar los errores que comete en la generación de copias. Así, la cantidad de errores o mutaciones es menor.

No obstante, los hay. Y, dice Perandones, los va a seguir habiendo. Porque todos los virus mutan todo el tiempo. En algunos casos, como en estas variantes que hablamos, las mutaciones les confieren ventajas selectivas, como ser más transmisibles. Un dato alentador que aporta la experta es que en las tres detectadas acá (Río de Janeiro, Manaos y Reino Unido) los plasmas convalecientes con alta concentración de anticuerpos fueron capaces de neutralizar el efecto viral. Esto no sólo es positivo respecto de los tratamientos sino que “da la certeza de la efectividad vacunal”.

Sobre las vacunas, insiste como ya lo han hecho también los infectólogos, en que las farmacéuticas están testeando la efectividad frente a las distintas variantes que aparecieron hasta ahora y que la formulaciones se pueden corregir, como ocurre con la de la gripe. “Tal vez la situación a plantear es que no vamos a tener un desarrollo vacunal que va a ser para siempre”, señala.

Y, por último, ¿todos estos cambios del virus pueden llevar a que en algún momento tengamos una variante argentina? “Es posible. No hay ningún país en el mundo que pueda decir que no va a tener una variante de Covid. Por eso es importante monitorear las que están circulando y las potenciales introducciones que puedan hacer los viajeros. Podemos tener una variante argentina, pero quizás no todas las variantes que emergen puedan ser negativas”, concluye. (Por Adriana Santagati para Clarin // Imagen: Un cartel en Londres advierte a la gente que se quede en su casa. La variante que surgió en Reino Unido se expandió a 100 países. Foto: AFP)

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