Investigan a Moreno Ocampo.

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Lo acusan por su papel en una causa por delitos de lesa humanidad.

La actual fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), Fatou Bensouda, criticó el “estilo autocrático” de su antecesor y dijo que su forma de trabajo habría influido, junto a otros factores, en el fracaso de una investigación en Kenia.

Cuando el 27 de diciembre de 2007 Mwai Kibaki fue declarado el ganador de las elecciones presidenciales de Kenia, gran parte de la oposición, liderada en ese momento por Raila Odinga, denunció que quien era primer mandatario desde 2002 había hecho fraude y llamó a sus seguidores a manifestarse en las calles.

Tras varios días de movilizaciones, las protestas empezaron a aumentar en violencia y derivaron en la muerte de alrededor de 1.500 personas y el desplazamiento de unos 600.000 keniatas que se vieron obligados a dejar sus hogares en varios sectores del país. Tras la intervención de la ONU, Kibaki y Odinga llegaron a un acuerdo y conformaron un gobierno de coalición que administró Kenia hasta 2013.

Como parte de ese acuerdo, los dos dirigentes resolvieron conformar un tribunal que investigara los hechos de violencia que sacudieron a Kenia. Pero esa iniciativa fracasó y eso motivó el involucramiento de la Corte Penal Internacional (CPI), que en mayo de 2010 envió al fiscal argentino Luis Moreno Ocampo a investigar los hechos de violencia que se extendieron durante varios meses.

Cuando llegó al país africano, Moreno Ocampo declaró ante los medios: “Considero que en Kenia se cometieron crímenes de lesa humanidad, por lo que voy a proceder” con la investigación. “Mi papel es representar a las víctimas, les estamos dando dignidad, estamos examinando lo que les ocurrió pero estoy repitiendo el mensaje de que no se espere más de lo que prometí”, agregó. En ese sentido, explicó que “el Estatuto de Roma establece que tengo que tener en cuenta los puntos de vista y las preocupaciones de las víctimas y de las comunidades afectadas, y esto es por lo que estoy aquí. Vengo a Kenia a escuchar a la gente”.

Pero la investigación encabezada por Moreno Ocampo tampoco arrojó los resultados que buena parte de la comunidad internacional reclamaba y la sucesora del argentino al frente de la fiscalía de la CPI, Fatou Bensouda, ordenó que un Panel Independiente de Expertos analizara la actuación de la CPI en Kenia.

En noviembre del año pasado la abogada nacida en Gambia presentó los resultados preliminares del informe, que finalmente fue hecho público en las últimas horas. Entre otras cosas, el análisis de los expertos concluyó que el “estilo autocrático” de Moreno Ocampo había influido junto a otros factores en el fracaso de la investigación en Kenia.

“El liderazgo del fiscal podría categorizarse como autocrático y no abierto a evaluaciones o puntos de vista contrarios, marginando con demasiada frecuencia a aquellos que no estaban de acuerdo con él o reaccionando con enojos y amenazas”, afirmó Bensouda en el informe. Según la fiscal, Moreno Ocampo insistió en continuar con los casos contra el presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, y su vicepresidente, William Ruto, a pesar de las “insuficientes evidencias” contra ellos.

El informe además reveló que “la efectividad de las investigaciones y los enjuiciamientos se vio significativamente afectada por el enfoque (…) del Fiscal 1 (NdR: en referencia a Moreno Ocampo) a los casos. Estos enfoques obligaron a los investigadores y fiscales a tratar de ajustar la evidencia en casos contra objetivos predeterminados en lugar de determinar objetivos basados ​​en la evidencia”.

“Desde el principio hubo problemas de credibilidad con los testigos de quienes dependería la Fiscalía. La mayoría de estos testigos eran ‘expertos’. Tales testigos deben ser vistos con gran precaución y la corroboración independiente se vuelve aún más importante. Algunos de los testigos habían sido reubicados en los mismos lugares durante largos períodos de tiempo, lo que aumenta la posibilidad de que hayan hablado entre ellos y afectado las pruebas de los demás”, detalló el informe.

En esa línea, los auditores sostuvieron que “también hubo importantes preocupaciones de seguridad en relación con los testigos. Desde el principio, los sospechosos / acusados ​​participaron en una campaña generalizada y exitosa de interferencia directa e indirecta de testigos. Los testigos o los sospechosos de ser testigos que residen dentro o fuera de Kenia fueron contactados directamente e intimidados, sobornados, tal vez incluso físicamente dañados o asesinados. Como resultado, muchas personas en quienes la Fiscalía planeaba confiar como testigos se retractaron de sus declaraciones anteriores o se negaron a comparecer ante el Tribunal”.

“Si bien todos estos factores contribuyeron a los problemas que aquejan a los casos de Kenia, tres factores contribuyeron de manera más significativa: (1) el estilo de liderazgo autocrático del Fiscal 1, (2) la toma de decisiones pesadas y engorrosas y (3) las prácticas de personal. Estos factores socavaron el funcionamiento efectivo de todos los aspectos de estos casos”, concluyó la auditoría.

En tanto, para Bensouda, que fue la fiscal jefa adjunta de Moreno Ocampo durante nueve años, otros factores externos que influyeron en el fracaso de la Fiscalía fueron la falta de cooperación de Kenia para resolver el caso y la supuesta manipulación de testigos.

La respuesta de Moreno Ocampo
El argentino rechaza las acusaciones y asegura que quedó en el centro de la escena debido a que los auditores nunca lo entrevistaron para el informe ni le preguntaron sus conclusiones sobre el caso.

“Los expertos en lugar de centrarse en las autoridades de Kenia que interfieren con los testigos, cuestionaron la política de enjuiciar a ‘los más responsables’ (o ‘acusados ​​de alto nivel’) de acuerdo con la evidencia recopilada, adoptada por la Oficina de la Procuración en un documento hecho público en septiembre de 2003. Los casos de Kenia acaban de aplicar dicha política. Los objetivos fueron sugeridos por los investigadores y fiscales del equipo de Kenia”, sostuvo Moreno Ocampo.

En esa línea, el argentino agregó que el informe de los auditores “menciona cuál es, en mi opinión, la causa del problema: los ‘acusados de alto nivel’ eran ‘poderosos, sofisticados, bien financiados y organizados’ y ‘dispuestos a participar de manera concertada campañas de propaganda e interferencia generalizada de testigos’”.

“El informe no expone ningún error legal por parte de la Fiscalía sino que identificó tres factores que ‘contribuyeron más significativamente’ para producir el problema: mi liderazgo, un aspecto administrativo y el personal sin las habilidades necesarias. El enfoque del informe sobre asuntos internos cubre a los kenianos involucrados en la manipulación de testigos”, concluyó su defensa Moreno Ocampo.

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