La disputa entre Bonadio y Ramos Padilla al rojo vivo.

El juez de Dolores acusó al gobierno y pidió citar a Macri, Carrió, Arribas y Bonadio, entre otros protagonistas de la política argentina.

181
Compartir

Ramos Padilla defendió su rol en el caso D’Alessio, se quejó del uso de las escuchas telefónicas en su contra y pidió archivar la denuncia.

Con tres escritos firmados por él mismo y por su padre -quien es su abogado defensor-, el juez federal de Dolores Alejo Ramos Padilla se defendió de la acusación en su contra por supuesto mal desempeño en sus funciones, que se tramita en el Consejo de la Magistratura. El juez acusa al gobierno de interferir en su investigación del caso D’Alessio, apunta contra el presidente Macri, la Agencia Federal de Inteligencia y las diputadas Carrió, Oliveto y Zuvic, y exige que las actuaciones sean archivadas.

Entre las medidas de prueba que exige el juez para defenderse, busca que la comisión de Disciplina y Acusación del Consejo cite a declarar a Macri, las legisladoras, el titular de la AFI Gustavo Arribas y el juez Claudio Bonadio, sobre quien desliza sospechas por su rol en la investigación de la Operación Puf, el supuesto complot K para dañar la causa de los cuadernos de las coimas.

Las presentaciones tienen dos estilos bien diferenciados: mientras que la del juez Ramos Padilla es más técnica y responde puntualmente a algunas de las acusaciones en su contra, su padre en cambio optó por un tenor eminentemente político, cargado de acusaciones y conclusiones basadas en supuestos.

“Se me corre vista de un expediente y de sus “Anexos” de los que no surge una acusación concreta. De este modo, resulta difícil ejercer mi defensa y ofrecer prueba, más cuando en primer lugar debo cuidar la compleja investigación que continúo llevando adelante, y quienes impulsan y tramitan las actuaciones -de la Operación Puf- para sancionarme o removerme de mi cargo, son los mismos que aparecen involucrados o tienen un interés en los hechos que investigo”, comienza Alejo Ramos Padilla.

El juez defendió su controvertida visita a la Comisión de Libertad de Expresión de Diputados presidida por el ultra K Leopoldo Moreau, en la que ventiló aspectos de la investigación del caso D’Alessio que estaban bajo secreto de sumario. “El acceso a la información es un derecho fundamental de los individuos, que en el caso se brindó a requerimiento de una instancia democrática -a uno de los tres poderes de Estado-, que mi presentación contribuyó a precisar la información que ya estaba circulando en los medios de prensa”, buscó aclarar.

Ramos Padilla también quiso explicar por qué evitó pedir colaboración al ministerio de Justicia, y en cambio lo hizo con la Comisión Provincial de la Memoria, pese a que no se trata de un organismo público y varios de sus directivos están claramente identificado con el kirchnerismo. “Existen pruebas que indican que desde el Programa Nacional de Protección de Testigos e Imputados y el Ministerio de Justicia de la Nación se pudo haber colaborado con maniobras para direccionar el testimonio de algún imputado-arrepentido, a cambio de beneficios e incluso dinero”, escribió el juez.

Respecto al modo en que está conduciendo la investigación de una supuesta red de espionaje ilegal y extorsiones, el magistrado de Dolores aseguró que “en todo momento se les ha brindado a todas las partes del proceso la más amplia posibilidad de ejercer sus derechos, se atendieron todos y cada uno de los planteos que fueron formulados en el marco de la causa. Todos los actos procesales fueron llevados adelante con presencia del Ministerio Público y de las partes involucradas. Se realizó un escrutinio muy riguroso al momento de valorar la prueba. No se recurrió a anónimos, ni arrepentidos, ni a prueba que pudiere estar contaminada por la actividad de los servicios de inteligencia.”

“Se me quiere apartar a través de este procedimiento irregular ante este Consejo de la Magistratura y se recurre para ello a elucubraciones absurdas que se construyen a partir de la utilización indebida de escuchas que la Corte ha señalado que ‘no sólo deben ser prevenidas y castigadas por la ley y la jurisprudencia subsecuente, sino que deben merecer el máximo repudio social, pues constituyen un atentando a la confianza pública'”, se quejó Ramos Padilla. Y solicitó que “se desestime y se archive sin demoras” la denuncia en su contra.

Su padre, Juan Ramos Padilla, evitó las sutilezas: “este proceso de remoción es impulsado y constituye una maniobra de aquellos que aparecen involucrados o tienen vínculos con los hechos o las personas investigadas en la causa de Dolores”, disparó.

“No puedo soslayar que la denuncia fue promovida por el propio presidente de la Nación, Mauricio Macri, que ha puesto el aparato administrativo estatal -incluso a los servicios de inteligencia- para montar este irregular proceso en connivencia con sus aliados políticos y judiciales, por lo que no me queda otra alternativa que solicitar su testimonio y la de aquellos funcionarios que siguiendo sus instrucciones la promovieron ante este Consejo”.

Además del presidente, el también juez pidió que el Consejo convoque a declarar a Germán Garavano, Juan Bautista Mahiques, Elisa Carrió, Paula Oliveto, Mariana Zuvic, Cristina Kirchner, Eduardo Valdés, Rodolfo Tailhade, Agustín Rossi, el Juez Federal Luis Rodríguez, los periodistas Horacio Verbitsky, Raúl “Tuny” Kollmann, Luis Majul, Jorge Lanata y Cherquis Bialo; los directivos de la AFI Gustavo Arribas y Silvia Majdalani; los funcionarios judiciales Juan Rodriguez Ponte, Federico Villena, Claudio Bonadio, el secretario de Carlos Stornelli, Roberto Baratta, Juan Pablo Schiavi, Juan Pablo Curi; el diputado Leopoldo Moreau y Federico Fourquet.

“Quiero creer que esta Comisión del Consejo de la Magistratura no pretende que mi asistido se defienda sobre pruebas manifiestamente ilegales como son “las escuchas” -que nada prueban- tomadas sobre personas en estado de vulnerabilidad, en el marco de una causa en la que no se los investigaba, que nunca fueron transcriptas por orden de un juez, que se mandaron a destruir y que, luego, aparecieron mediante ‘anónimos’ que presentaron en la justicia los investigados en la causa de Dolores”, advirtió Ramos Padilla padre.

ADNbaires