OPINION//Gran avance en el cáncer de colon

Identifican las células responsables de la metástasis.

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Investigadores españoles lograron un hallazgo clave. Y señalaron un posible abordaje terapéutico.

Investigadores españoles publicaron un hallazgo en la revista Nature que puede ser clave en el tratamiento del cáncer de colon, uno de los más frecuentes en el mundo: identificaron cuáles son las células tumorales residuales responsables de la metástasis, la reaparición del cáncer en otros órganos después de que se extirpa el tumor primario.

La investigación la realizaron científicos del Instituto para la Investigación en Biomedicina Barcelona (IRB Barcelona), y abre la puerta el estudio de nuevos enfoques terapéuticos que permitan frenar el avance de la enfermedad.

Lo que demostraron es que si un paciente con cáncer de colon recibe una inmunoterapia temprana, previa a la cirugía, puede eliminar esas células antes de que hayan iniciado el desarrollo de una metástasis y así prevenir las recaídas en la enfermedad, describe el IRB Barcelona en su sitio web.

El cáncer de colon es uno de los más comunes en todo el mundo. En Argentina, es el segundo más frecuente y mortal: en 2020 se diagnosticaron 15.895 casos. En ese mismo año, el 12,2% del total de defunciones por cáncer fueron por los tumores colo-rectales.

La detección precoz es clave, ya que la mayoría de los pacientes reciben el diagnóstico cuando el tumor todavía está localizado en el colon o en el recto. Tras la extirpación con una cirugía, pueden tratarse con quimioterapia para evitar recaídas.

Sin embargo, hay células tumorales residuales que permanecen ocultas en el momento de la cirugía, que derivan en que entre un 20% y un 30% de los pacientes tengan metástasis en otros órganos. Y esta es la principal causa de muerte en casi todos los tipos de cáncer.

Las células tumorales residuales
Hasta ahora, los especialistas no habían podido caracterizar esta pequeña población de células residuales que no pueden ser detectadas con las técnicas diagnósticas utilizadas en la clínica. Los investigadores del IRB Barcelona, liderados por el especialista Eduard Batlle, identificaron por primera vez estas células residuales ocultas en el hígado y pulmón y analizaron cómo evolucionan hasta dar lugar a la aparición de metástasis en estos órganos.

“Entender y evitar el fenómeno de las recaídas después de la cirugía es una necesidad médica no resuelta. Después de muchos años investigando el cáncer de colon, hemos dado un primer paso para prevenir las metástasis en pacientes que debutan con una enfermedad localizada”, explicó Batlle, que es jefe del Laboratorio de Cáncer Colorrectal en el IRB Barcelona.

Lo que hicieron fue generar un modelo experimental en ratones que recrea todo el proceso que siguen estos pacientes que sufren una recaída, al tiempo que desarrollaron una metodología que les permitió aislar una pequeña fracción de las células tumorales ocultas.

“Nuestro modelo, muy similar al progreso de la enfermedad en pacientes, nos ha permitido caracterizar el tumor primario y la dinámica de la enfermedad residual. Hemos estudiado desde micro-metástasis de 3 o 4 células, a metástasis de tamaño medio, o incluso más grandes, caracterizando cómo evoluciona cada una de ellas durante la progresión de la enfermedad”, comentó en sitio web del laboratorio Adrià Cañellas-Socias, primer autor del estudio.

Dentro de todos los tipos de células que forman los cánceres de colon, los investigadores españoles identificaron un grupo que llamaron HRCs por sus siglas en inglés (High Relapse Cells o Células de Alta probabilidad de Recaída). La particularidad de estas células es que no contribuyen al crecimiento del tumor primario, pero algunas pueden desprenderse del cáncer en el colon y, a través del torrente sanguíneo, llegar al hígado y ocultarse ahí. Además, constataron la presencia de estas células en pacientes con más riesgo de recurrencia de la enfermedad.

Otra buena noticia es que, en pruebas con ratones, confirmaron que con técnicas genéticas se pueden eliminar estas células y eso previene la formación de metástasis. Pero en una alternativa terapéutica mucho más cercana, también demostraron que estas metástasis incipientes se pueden eliminar con un tratamiento de inmunoterapia previo a la cirugía.

La próxima etapa de la investigación del equipo de Batlle apunta a determinar en qué momento las HRCs que llegaron al hígado se activan, para mediar en ese proceso y así frenar la formación de metástasis.

“Nuestro descubrimiento revela por primera vez cómo se comporta el grupo de células tumorales responsable de las recaídas, y también los genes que las definen. Además, representa una prueba de concepto que abre vías de desarrollo de nuevas terapias, dirigidas específicamente a eliminar la enfermedad residual, así como de nuevas herramientas diagnósticas para identificar aquellos pacientes con mayor riesgo de recaída. Por último, nuestro estudio sugiere una revisión de las pautas clínicas en el tratamiento de este tipo de cáncer porque, en muchos casos, sería recomendable aplicar la inmunoterapia antes de la cirugía”, concluyó.

La opinión local
Federico Esteso, especialista en cáncer de colon y subjefe de Tumores Digestivos del Instituto Alexander Fleming, dijo a Clarín que “son datos de investigación preclínica y plantea hipótesis a estudiar que puedan ser después aplicables a humanos. Es un área en la que nos faltan respuestas”.

“Los pacientes que se operan con intención curativa o que realizan tratamientos, algunos de ellos siguen recayendo, presentando metástasis a posteriori. La clave sabemos que tiene que ver con que hay células micrometastásicas ya depositadas en otros órganos. Los investigadores parecen haber caracterizado molecularmente esas células para el cáncer de colon en particular”, agregó.

“Esas células presentarían unos blancos terapéuticos potenciales a investigar, que probablemente puedan abrir terreno a que se curen más pacientes con terapias más novedosas en estadíos más tempranos”, explicó Esteso.

(Imagen: Un organoide de cáncer colorrectal, con las células responsables de la metástasis marcadas en rojo. Foto IRB Barcelona)

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