OPINION#El peligro de los “superdifusores” en Italia

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El salto exponencial en el número de casos, en un puñado de días, anticipa un otoño con miles de infectados diarios.

El verano cálido en Italia se ha convertido en un nuevo estallido de la pandemia que anticipa un setiembre con miles de infectados por día. Este lunes, la Protección Civil de Italia informó que hubo 953 contagiados de coronavirus en todo el país y se registraron cuatro decesos.

 El bajo número de muertos se explica porque el alto número de contagiados se produjo en las últimas dos semanas y si habrá casos fatales será después de una evolución de la enfermedad entre cuatro y seis semanas, salvo los casos más agudos que podrían anticipar el resultado mortal.

“Los jóvenes están arruinando el verano”, tituló Clarín a comienzos de agosto, porque la situación general era óptima pero la actitud rebelde, irresponsable, de una multitudinaria minoría juvenil amenazaba mucho de lo que se había logrado desde que empezó la pandemia el 21 de febrero y que había costado más de 35 mil muertos.

Italia pasó de ser el país más castigado de Europa en marzo y abril a convertirse en el más virtuoso en la última mitad de mayo y hacer pensar a la mayoría de los italianos que lo peor había pasado. No era así.

Las vacaciones que llevaron a las playas y las montañas a 27 millones de italianos, con muchos jóvenes que se hicieron el programa “liberi tutti” en cuatro países a alto riesgo (España, Grecia, Croacia, Malta) sin escuchar las advertencias, cambiaron todo en un santiamén.

Playas amontonadas, desdeño de las mascarillas, movida de la mañana a la noche, salas de baile hasta la madrugada. La escena se reiteró agravada en los países que ofrecían precios baratos y libertad de diversión. Y un caso, el de la isla de Cerdeña, que coleccionó el record de contagiados, pero cuyo gobierno se negó a realizar los controles sanitarios a los que volvían a casa, descargándose de sus culpas.

La hora del regreso reveló los contornos de desorden. Los controles sanitarios con hisopados impuestos en los aeropuertos, centros marítimos y en las carreteras, revelaron que la más de la mitad de los nuevos positivos se habían infectado durante las vacaciones. Este domingo, con 1.210 contagiados, devolvió la crisis al 9 de mayo, cuando se comenzaba a salir de la fase infernal de marzo y abril, Ese día e se registraron 1.083 positivos.

En Lombardía y Lazio, el caso de los viajeros infectados llegó al 65% y las vacaciones de agosto concluirán recién el próximo lunes.

Una estadística casera demostró que el 10 de agosto, hace apenas dos semanas, los casos positivos eran 259. Comenzó entonces la multiplicación hasta ahora descontrolada. El 11 los contagiados eran 412. El 15, Ferragosto, la fiesta nacional que celebra el final del verano, ya eran 629. Los cuatro últimos días hasta el domingo se dispararon las cifras: 845 el 20 y después 947, 1071 y el domingo 1210 infectados.

Turistas en Nápoles. Foto: EFETuristas en Nápoles. Foto: EFE

El director adjunto de la Organización Mundial de la Salud, Ranieri Guerra, dijo que no iba a hacer reproches del tipo “se los habíamos avisado”, pero todos recordaron su advertencia de que en el verano se estaban redimensionado las medidas de seguridad. “Hay una minoría que no respeta las reglas y es necesario intervenir con más eficacia, incluso con sanciones”.

“Por fortuna en Italia el aflojamiento de las restricciones no las compartió la mayoria de la gente. No hubo una irresponsabilidad general, pero los negacionistas, los jóvenes desafiantes y burlones deben ser sancionados y obligados a respetar las reglas o perderemos la situación óptima que se heredó despues de la cuarentena que costó muchos sacrificios a la población. Los que no respetan las reglas son suficientes para aumentar la circulación del virus”, explicó.

Guerra advirtió que “bastan pocos días para llegar a mil contagiados cotidianos y subir después a dos mil. La epidemia funciona así, lo hemos visto en Italia en marzo y abril”, cuando se registraron más de 30 mil muertos. Su primera predicción de un millar de infectados se cumplió ya el domingo.

Francia y España oscilan en torno a los 4.000 contagiados por día. Guerra responde que “llegaremos pronto a esa cifra porque hay un aumento de los positivos y una desaceleración consecuente de los tiempos de multiplicación”.

La Organización Mundial de la Salud propone una combinación de trazamiento de los casos, aislamiento de los llamados “microclusters” (pequeños brotes) con un aumento de los hisopados.

Reforzar el cumplimiento obligatorio del uso de los barbijos, de las distancias de seguridad, de la higiene personal, sobre todo de lavarse las manos con frecuencia. Y proteger aún más a los ancianos y frágiles, en manera extremadamente precisa.

“Superdifusores”
Los epidemiólogos han lanzado la alarma del “verdadero peligro” de la pandemia en todo el mundo. Los llaman los “superdifusores”, que son aquellos contagiados que llevan consigo una gran carga viral.

Los científicos señalan que el 80% de los contagios proviene del 20% de los positivos. Cuentan casos, como el cantante de un coro norteamericano que infectó a 52 personas, el de un invitado a un matrimonio en Jordania que contagió a 76 huéspedes, el de un joven de 29 años que en una noche de farra por los locales de Seúl infectó a 79 personas.

Los científicos señalan que el 80% de los contagios proviene del 20% de los positivos asintomáticos. Foto: EFELos científicos señalan que el 80% de los contagios proviene del 20% de los positivos asintomáticos. Foto: EFE

Así como los superdifusores pueden contagiar a decenas de personas, aún sin saber que están enfermos porque son asintomáticos, hay otros que se tienen el virus para ellos mismos. El profesor Massimo Galli, director del Hospital de Infecciosos Sacco de Milán, cree que los supercontagiadores son individuos “con carga viral alta, que tienen muchos virus en el cuerpo”.

Galli destacó que en las últimas semanas “hemos vuelto a ver, como al comienzo de la pandemia, cargas virósicas altas” en algunos contagiados.

Los estudios a la búsqueda de los grandes difusores de contagio avanzan rápidamente en el mundo para encontrar nuevas formas de detección.

El microbiólogo Andrea Crisanti, de la Universidad de Padua, los llama “contagiados chimenea” y afirma que todos son asintomáticos, “porque no podrían dar vueltas por la calle”. Posiblemente la clave está en la genética de estos infectados.

“Hasta ahora los descubrimos solo después, reconstruyendo la cadena de contactos. El problema es que los candidatos a superdifusores están aumentando y hacen mucho daño”.

El ministro de Salud Pública, Roberto Speranza, dijo en una entrevista a “La Stampa” de Turín que no habrá una nueva rígida cuarentena, como la que cerró a Italia entre el 10 de marzo y el 6 de mayo. “La situación no es parangonable a la de marzo-abril, cuando teníamos una curva de contagios fuera de control”.

Speranza invita a “mantener la calma, la situación está bajo control”. “El servicio sanitario está muy reforzado y los escenarios del comienzo de la epidemia han completamente cambiado. Entonces teníamos la sensación de ir a un colapso.

En Italia teníamos cinco mil puestos de terapia intensiva, que ahora son el doble. Con mis colegas europeos compartimos la evaluación de que no tendremos una recaída como aquella mientras lograremos mantener en salvaguardia a los ancianos y a los más frágiles”.

El ministro reiteró un llamado a los jóvenes. “Dennos una mano para mantener bajo control los contagios y tutelar a sus padres y abuelos cuando vuelven de las vacaciones. No exageren!” .

Vacuna italiana
Entre la marea de nuevos contagios, este lunes se anunció que Italia ya se unió a la lista de países con una posible vacuna en marcha.

Este mismo lunes se empezaron las pruebas en humanos. Se trata de la vacuna GRAd-COV2 en el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas del Hospital Spallanzani en Roma. Y 90 personas, seleccionadas de entre unas 7 mil, fueron inyectadas.

La mitad de las personas tiene entre 18 y 55 años. Y la otra mitad son mayores de 65.

Según se explicó, se busca una vacuna rápida pero sobre todo “que sea eficaz”. Podría estar lista para la primavera europea. (Imagen principal: 
Coronavirus en Italia. Gente recién llegada de vacaciones espera para ser hisopada, en Turín. Foto: EFE // Por Julio Argañaraz, corresponsal en Roma para Clarín)

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