OPINION##Terceras dosis en Argentina en foco

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Entre las posibilidades aparecen la vacunación de menores hasta aplicar terceras dosis a médicos. Expertos evalúan los diferentes escenarios.

A veces uno calcula mal y sobra. Otras, stockea para después. Como sea, después de aplicar las segundas dosis de Sinopharm pendientes quedarán casi 5,3 millones de vacunas sin destinatario claro. Entre las posibilidades aparecerían su uso para inmunizar contra el Covid a chicos y adolescentes o destinarlas como terceras dosis para personal de la salud vacunado el verano pasado.

¿Se compraron vacunas de Sinopharm de más? Sería apresurado afirmar tal cosa, cuando la campaña está en marcha y el stock de vacunas, tanto en el abultado limbo nacional de la distribución como en los mini-limbos provinciales de la aplicación, es muy grande.

Al cierre de esta nota, de las 60.217.440 de dosis que llegaron al país, casi 13 millones (21%) o no fueron repartidas a las provincias, o fueron repartidas pero no se aplicaron aún.

Hay que aclarar que Sinopharm tiene un uso muy específico en Argentina: mayores de 18 años y en forma “pura”, sin mezclas. No está autorizada para menores y no se autorizó (aunque hay estudios que ofrecen información contradictoria sobre esto) para completar esquemas heterólogos (es decir, “mixtos”, con dosis de laboratorios distintos), estrategia protagonista de estos días, dada la falta del componente 2 de Sputnik.

Los datos oficiales arrojan que de la vacuna producida en China llegaron 22,9 millones de dosis, pero se aplicaron 15 millones: 8,8 millones como dosis 1 y 6,3 millones como dosis 2.

Restando las que se usarán para completar los esquemas iniciados, hay 5.274.338 dosis, por ahora, en stock. Y todavía falta que lleguen casi ocho millones más.

Voz oficial

Respecto de la debatida “tercera dosis”, desde el Ministerio de Salud se limitaron a responder el clásico “se está evaluando en todo el mundo la oportunidad y las estrategias”.

Sobre el uso de Sinopharm en población pediátrica, hay que recordar que si bien la OMS la aprobó para mayores de 18, en China se usa en chicos desde los 3 años, más allá de que los estudios de fase 1 y 2 en esa población no redundaron, todavía, en ninguna publicación científica con datos de seguridad y eficacia.

Es por ese contexto que desde el Ministerio respondieron a Clarín que “se necesita la autorización de emergencia de ese grupo, para lo cual se aguarda la remisión de información necesaria por parte del laboratorio para que se realice la evaluación por la ANMAT”.

En la ANMAT, a su vez, contestaron que “es el Ministerio de Salud el que se encuentra en contacto con el titular del producto”. Y del uso en menores , señalaron: “Se debe terminar de aportar la información necesaria para validar dicha indicación”. La indicación de usarla en chicos y adolescentes.

Tercera dosis
Ricardo Rüttimann es infectólogo de la Fundación Centro de Estudios Infectológicos (Funcei) y miembro de la Comisión Nacional de Inmunizaciones (CoNaIn), el ámbito en el que se debaten estos temas.

“De los refuerzos, yo sería muy prudente en la indicación. Si tuviera que decir a qué población mirar sería a los huéspedes inmunocomprometidos, que son los que más sufren en la respuesta de anticuerpos. En personas sanas, no tengo claro que haya que darles una dosis de refuerzo”, opinó.

Personal médico en una unidad de cuidados intensivos en Florencio Varela, provincia de Buenos Aires. Foto: EFEPersonal médico en una unidad de cuidados intensivos en Florencio Varela, provincia de Buenos Aires. Foto: EFE

Pero el médico sumó un dato esclarecedor: “El tema se va a definir cuando empiece el invierno en el hemisferio norte, por la posibilidad de que se adopte la estrategia de administrar concomitantemente las vacunas contra la gripe y el Covid”.

No serían vacunas unificadas sino “dosis simultáneas”, informó antes de compartir con esta cronista la novedad de los últimos días: que el Reino Unido arrancó a dar la tercera dosis para mayores de 50.

Matices
Jorge Geffner, inmunólogo (titular de “Inmunología” en la Facultad de Medicina de la UBA e investigador Superior del INBIRS-Conicet), se sumó al debate: “En Europa ya resolvieron dar tercera dosis a personas con algún nivel de inmunocompromiso”.

“Esa perspectiva es correcta y lógica”, opinó. Sin embargo, con mucha cautela planteó el siguiente razonamiento:

Por un lado, dijo que los últimos datos de CABA y de la provincia de Buenos Aires indican que “por ahora no hay una quiebra en la inmunidad de las personas vacunadas hace ocho o nueve meses”.

Sin embargo, matizó, “en algún momento habrá que dar terceras dosis, porque esto no es como la antisarampionosa o antipoliomielítica, que te la das de chiquito y dura toda la vida”.

Ahora bien, si Argentina decidiera sumar una tercera dosis a su programa de vacunación, Geffner por ahora no apoyaría usar Sinopharm, “siempre que sea posible elegir, porque distinto es si no hay otras dosis disponibles”.

Para explicarlo, distinguió dos conceptos: inmunogenicidad de las vacunas, es decir, cuánto levantan los niveles de anticuerpos; de la efectividad, o sea, cuánto protegen de la enfermedad por Covid.

La vacuna Sinopharm funciona muy bien para lo segundo pero no tanto para lo primero.

“Es un poco menos inmunogénica o potente que las otras, lo que no se traduce en la protección contra la enfermedad, objetivo que viene cumpliendo muy pero muy bien. Diría que previene las internaciones en más de un 90%”, subrayó.

Sin embargo, “si se viera una pérdida en la efectividad, cosa que es muy probable que ocurra hacia noviembre, diciembre o enero, habría que ver si Sinopharm es la mejor opción como refuerzo”, relativizó.

Los chicos
Rüttimann explicó que el uso pediátrico de Sinopharm “se está evaluando”, que “la ANMAT no recibió toda la información necesaria” y que “debe ser la vacuna con menos publicaciones científicas en los últimos meses”.

Sin embargo, para Geffner “Sinopharm sería una vacuna ideal para dar a menores de 18 años”.

“La ANMAT tiene que acceder a los datos en chicos, pero hay que considerar que Chile aprobó el uso de Sinovac (o Coronavac) en menores, que es una vacuna casi idéntica a Sinopharm: son las únicas con virus inactivado. Aunque son un poquito menos inmunogénicas, son muy efectivas en la prevención de la infección severa, muy seguras y las que menos efectos colaterales asociados tienen”, comparó.

Pero la solvencia, en estos casos, se vincula a la evidencia. A diferencia de Sinopharm, Sinovac/Coronavac publicó un paper en junio, en la prestigiosaThe Lancet, con resultados positivos de fase 1-2 en el uso de la vacuna en mayores de 3 años.

Sin embargo, y pese a ese déficit documental, Geffner consideró que “si se aprueba, Sinopharm sería una gran herramienta para inmunizar a menores de edad. En principio, chicos sin comorbilidad de 12 a 17 años. Pero para los de 5 a 12 años también podría ser una excelente opción”. (Por Irene Hartmann para Clarín // Imagen principal: Campaña de vacunación contra el coronavirus a chicos con factores de riesgo. Foto: Xinhua)

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